Arteta quiere estar en Arsenal y enfría el debate sobre su renovación
A las puertas del estreno de la temporada, con un exigente duelo ante Manchester City en Cardiff, el tema del contrato de Mikel Arteta vuelve a escena. Pero el técnico español no quiere ruido. Ni urgencias. Ni sensación de crisis donde, según él, no la hay.
En mayo, el copresidente Josh Kroenke ya había dejado claro que la ampliación del vínculo de Arteta era “una prioridad máxima” para el club. El mensaje desde arriba parecía inequívoco. Ahora, a pocas horas del primer gran examen del curso, el entrenador responde con calma.
En su rueda de prensa previa al partido, Arteta se dirigió directamente a los aficionados, casi como si quisiera cortar de raíz cualquier inquietud:
“Ellos no tienen que preocuparse por nada de eso, porque yo quiero estar aquí. Estoy extremadamente feliz. Me siento muy agradecido de trabajar con la gente con la que trabajo y, cuando tengamos la posibilidad, resolveremos eso. Y ya está”.
Nada de dramatizar. Nada de cuenta atrás. Para el técnico, el foco real está en otro sitio: el mercado.
“Siempre hay otra prioridad, ¡creo!”, explicó con una sonrisa. “Y así lo hemos tratado, creo que porque todo el mundo se siente cómodo con que el tiempo de contrato no va a ser un problema”.
El mensaje es claro: primero la plantilla, después la firma. Arteta insiste en que no hay conflicto, ni distancias, con la cúpula del club. Al contrario, habla de plena sintonía.
“Creo que, porque mi voluntad, desde luego, es estar aquí y soy muy feliz aquí. Y mi sensación desde el club es la misma. Por eso todo el mundo está haciendo las cosas de una manera muy orgánica”.
Sin anuncio oficial aún, sin fotos sujetando bolígrafo, pero con una certeza repetida por el propio entrenador: quiere seguir. El resto, según él, llegará cuando tenga que llegar. Mientras tanto, la verdadera batalla se libra en el césped, y la primera parada se llama Manchester City.






