Aston Villa cae ante Bayern Munich en Hong Kong antes de la Supercopa
Aston Villa cerró su gira asiática con una derrota por 2-1 ante Bayern Munich en el Kai Tak Stadium de Hong Kong, un amistoso con aroma de gran cita a solo unos días de la UEFA Super Cup frente a Paris Saint-Germain. El marcador dice una cosa. Las sensaciones, otra muy distinta.
Durante buena parte del encuentro, el equipo de Unai Emery se vio obligado a resistir. El césped, muy castigado, no ayudó a nadie, pero el ritmo y la jerarquía de Bayern, incluso sin figuras como Harry Kane o Michael Olise, marcaron la diferencia en los momentos clave.
Un Bayern más contundente
El primer golpe llegó en el minuto 36. Falta lateral ejecutada por Tom Bischof desde la izquierda y aparición imperial de Kim Min-jae, que se adelantó a todos para cabecear a la red. Poco que hacer para Marco Bizot, que hasta entonces apenas había tenido trabajo serio, más allá de una buena intervención ante un disparo de Pavlović en el 26.
Villa, ordenado pero algo plano con balón, apenas encontraba caminos claros hacia Manuel Neuer. La ocasión más clara antes del descanso no llegó. El ataque se apagaba en los últimos metros, con Evann Guessand demasiado lejos del área y Emi Buendía obligado a abandonar la banda izquierda para entrar en juego por dentro.
Tras el descanso, Emery mantuvo el mismo once, buscando continuidad más que revolución. El amistoso, en realidad, era un test físico y táctico de alto nivel. El técnico español quería ver hasta dónde le llegaban las piernas a varios jugadores clave.
Bizot sostiene a Villa, Díaz castiga
La hora de partido trajo los primeros cambios: Tammy Abraham y Lamare Bogarde entraron por Brian Madjo y Boubacar Kamara. Justo antes, Villa había desperdiciado la mejor ocasión para igualar. Buendía colocó una falta lateral perfecta al corazón del área y Guessand, solo, eligió mal: optó por la volea en lugar del cabezazo y no conectó limpio ante Neuer. Una oportunidad de oro tirada por la borda.
El castigo casi llega de inmediato. En el 66, Bizot firmó la acción del partido. Luis Díaz desbordó a Matty Cash por la derecha, el balón cayó a Josip Stanišić y su disparo potente fue repelido por los pies del guardameta. El rechace quedó muerto para Ibrahimović, pero Bizot se levantó a tiempo para sacar también el segundo intento. Dos paradas consecutivas que mantuvieron vivo a Villa.
El alivio duró poco. En el 73, Díaz volvió a aparecer dentro del área y esta vez no perdonó: control, disparo violentísimo y balón a la escuadra, entrando tras besar la parte inferior del larguero. Un golazo para el 2-0 que reflejaba mejor la superioridad alemana en las áreas.
La reacción tardía y un aviso de carácter
Cuando el partido parecía sentenciado, apareció João Gomes. El brasileño, que ya venía imponiéndose en el centro del campo con su agresividad y lectura táctica, se encontró con un balón en la frontal en el 82 y lo mandó a la escuadra con un derechazo impecable. Neuer, esta vez, solo pudo mirar. 2-1 y un rayo de esperanza.
El gol espoleó a Villa. Los cambios de Emery aportaron energía: Kosta Nedeljkovic apretó por la derecha, Brad Burrowes atacó a los defensas alemanes sin complejos, Luka Lynch dejó destellos y Triston Rowe volvió a cumplir desde el lateral izquierdo. De repente, Bayern reculó unos metros.
La ocasión del empate llegó, cómo no, en la cabeza de Tammy Abraham. El delantero, que disputaba sus primeros minutos de pretemporada tras su operación de hombro, ganó el salto y conectó un testarazo potente, dirigido abajo. Neuer respondió con una parada de puro reflejo, sacando la mano en el último instante para negar el 2-2. Acción de portero grande en noche grande, aunque fuera un amistoso.
Los nombres propios de Villa
Más allá del resultado, el partido dejó varias notas importantes para Emery:
- Marco Bizot: seguro bajo palos, con una doble parada de altísimo nivel en el 66. Poco que reprocharle en los goles encajados.
- Matty Cash: capitán por un día, serio atrás ante el joven Cardozo y luego exigido al máximo por Díaz. Sufrió, pero no se escondió.
- Pau Torres y Victor Lindelöf: pareja sobria, buena salida de balón, especialmente del español, que encontró a Buendía y Madjo entre líneas con pases progresivos. Tyrone Mings entró por Torres en el 67 y se impuso en un remate de Brown en el 70 con una buena acción defensiva.
- Ian Maatsen: intervención clave en el minuto 3 desviando un disparo de Ibrahimović. Firme atrás y cómodo en espacios reducidos con el balón.
- Boubacar Kamara: primera titularidad tras siete meses fuera por lesión de rodilla. Cubrió mucho campo y completó una hora muy valiosa en su camino hacia la plenitud física.
- João Gomes: el mejor de Villa. Jugó más hundido que Kamara, robó, mordió, se impuso en los duelos y coronó su actuación con un golazo. Dejó huella en Pavlović al inicio de la segunda parte, pero evitó la amarilla.
- George Hemmings: estrenándose por la derecha, encaró sin miedo, incluso utilizando su pierna izquierda, la menos hábil. Se fue apagando con el paso de los minutos.
- Evann Guessand: más como segundo punta que como referencia, generó alguna falta peligrosa –Cardozo fue amonestado por frenarlo–, pero su partido queda marcado por la ocasión clara que desperdició tras la falta botada por Buendía.
- Emi Buendía: partiendo desde la izquierda pero flotando hacia dentro, trabajó mucho sin balón y manejó bien las posesiones que tuvo. Le faltó continuidad, como al resto del ataque.
- Brian Madjo: sin complejos ante Jonathan Tah, atacó los espacios, cargó contra los centrales y pidió balón al espacio. Le faltó servicio para traducir su esfuerzo en ocasiones.
Desde el banquillo, además de Abraham, Bogarde se incrustó sin problemas junto a Gomes en el doble pivote, Lynch forzó una amarilla a Sacha Boey con un recorte eléctrico, Nedeljkovic agitó la banda derecha, Burrowes firmó centros de calidad y Rowe volvió a dejar claro que puede competir desde el lateral izquierdo. Wright, Asemota y Carroll se quedaron sin minutos.
Los goles llevaron la firma de Kim Min-jae y Luis Díaz para Bayern, y de João Gomes para Villa. Pero el partido, para Emery, tenía otro marcador: el del estado físico y la respuesta competitiva.
Una semana clave y dudas en la plantilla
La gira deja una conclusión evidente: Bayern ha supuesto un examen mucho más serio que Indonesia All Stars o BG Pathum United. Y justo a tiempo. Lo que viene ahora ya no es un ensayo: la UEFA Super Cup ante Paris Saint-Germain.
Para la afición de Villa, la Supercopa se siente como un premio inesperado, casi un “disparo libre”. Si el equipo pierde, no habrá drama. Si gana, el impulso emocional de cara al inicio de la temporada puede ser enorme.
Después llegará el duelo ante Borussia Mönchengladbach, el verdadero ensayo general antes del estreno liguero frente a Brighton en el Amex. Ahí ya no habrá excusas.
Las preocupaciones, sin embargo, son claras. El nuevo fichaje Alejandro Garnacho y el capitán John McGinn no estuvieron en Hong Kong por problemas físicos. Y figuras clave como Emi Martínez, Ezri Konsa y Ollie Watkins todavía no se han incorporado a la pretemporada, aunque están incluidos en la lista para la Super Cup y se les espera en Bodymoor a comienzos de la próxima semana.
La plantilla, además, muestra carencias evidentes: falta profundidad en el lateral izquierdo, en el derecho y en la banda derecha del ataque. Y la grave lesión de ligamento cruzado de Amadou Onana en el Mundial ha dejado al centro del campo corto de efectivos.
La gira asiática se ha cerrado con una derrota digna ante un gigante europeo. La pregunta ya no es qué tal compite Villa en julio. La cuestión es si, con lo que tiene ahora mismo, le alcanzará para sostener el nivel cuando en agosto los puntos empiecen a contar de verdad.






