Aston Villa se acerca a Nicolas Jackson y el futuro de Ollie Watkins
Aston Villa está a un paso de cerrar uno de los movimientos más ruidosos del verano: el fichaje de Nicolas Jackson desde Chelsea por un montante que podría alcanzar los 65 millones de libras. No es solo otro delantero en el mercado. Es la pieza que puede desatar un terremoto en Birmingham… y en Arabia Saudí.
Según el acuerdo avanzado entre los clubes, Villa pagaría 47,5 millones fijos y hasta 17,5 millones en variables, alcanzando prácticamente la cifra que exigía Chelsea por el delantero senegalés de 25 años. Falta el último filtro: el acuerdo de contrato con el jugador. Pero las negociaciones están muy avanzadas y en Villa Park ya hablan del fichaje en presente.
El reencuentro con Unai Emery
Jackson está listo para reencontrarse con Unai Emery, el técnico que le dio vuelo en el Villarreal. Bajo las órdenes del entrenador vasco, el punta se consolidó en la élite europea, y ahora Villa quiere recuperar esa conexión para liderar una plantilla en plena reconstrucción tras el título de la Europa League en mayo.
Si el senegalés firma, el siguiente capítulo parece escrito: la salida de Ollie Watkins rumbo a la Saudi Pro League, concretamente a Al-Hilal. El internacional inglés es el gran activo ofensivo del club, pero su traspaso encajaría en la nueva hoja de ruta de Villa, que combina grandes inversiones con ventas de peso.
Una reconstrucción a toda velocidad
El verano de Villa está siendo un torbellino. Jackson se sumaría a una lista de incorporaciones de alto perfil: el fichaje récord Johan Manzambi, el centrocampista Joao Gomes, el guardameta Zion Suzuki y el lateral Matteo Ruggeri. Un bloque nuevo, agresivo, pensado para seguir compitiendo en Europa… aunque el precio sea desmantelar al equipo campeón.
Porque el peaje es duro: con la posible marcha de Watkins, Villa habrá vendido ya a cinco titulares de aquella final de la Europa League. Morgan Rogers, Youri Tielemans, Lucas Digne y Ezri Konsa ya han salido, y todo apunta a que Emiliano Martínez también está viviendo sus últimos días en el club.
El propio Martínez entra en otro movimiento cruzado del mercado. Chelsea sopesa lanzarse a por el portero argentino, al que Villa considera prescindible tras la llegada de Suzuki desde Parma. Un relevo directo en la portería que encaja con la estrategia de ambos clubes.
El perfil de Jackson: goles, cesiones y una cláusula no ejecutada
Para Aston Villa, Jackson representa un delantero contrastado y todavía con margen de crecimiento. Chelsea lo fichó desde Villarreal en 2023 por 35 millones de libras y, desde entonces, ha firmado 30 goles en 81 partidos con los Blues.
Su último encuentro con la camiseta de Chelsea fue ante Fluminense en el Mundial de Clubes de 2025, en una etapa en la que también levantó la Europa Conference League con el conjunto londinense. La pasada temporada la vivió en Alemania, cedido en el Bayern de Múnich: 11 goles en 34 partidos y un papel importante en la conquista de la Bundesliga.
Esa cesión dejó 14,3 millones de libras en caja para Chelsea, que había pactado una obligación de compra por 56,2 millones si Jackson alcanzaba 40 apariciones de al menos 45 minutos. No ocurrió. El umbral no se cumplió y el Bayern dejó pasar la opción, abriendo ahora la puerta a Aston Villa.
Chelsea, entre salidas y un nuevo objetivo defensivo
En Stamford Bridge también hay movimiento constante. Mientras se negocia la salida de Jackson, otro delantero está cerca de hacer las maletas: Liam Delap. Chelsea tiene acordado un traspaso de 50 millones de libras con Nottingham Forest por el ariete, otra operación de calado en la reconfiguración de la plantilla.
Al mismo tiempo, el club londinense mantiene conversaciones con Atalanta por Honest Ahanor, central de 18 años valorado en 34,3 millones de libras por la entidad italiana. Un perfil joven, caro y con proyección, muy en la línea de la política reciente del club.
Villa, por su parte, se asoma a un cambio de era. Europa League en el bolsillo, medio once titular vendido, fichajes millonarios entrando por la puerta y un viejo conocido de Emery a punto de liderar el ataque. Si Nicolas Jackson firma, la pregunta ya no es si el proyecto cambia, sino hasta dónde puede llegar en esta nueva versión.






