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Atlético niega venta de Julián Álvarez al Barça

La guerra entre Atlético de Madrid y Barcelona por Julián Álvarez ya ha dejado de ser un simple pulso de mercado. Es un conflicto abierto. Y cada mensaje eleva un poco más la temperatura.

El club rojiblanco ha respondido con dureza al último movimiento de Joan Laporta, que reapareció en vídeo para recordar que la oferta de 100 millones de euros por el delantero argentino sigue viva. Desde el Metropolitano, la contestación fue tajante: “Hay un 0% de opciones de venderlo al Barça”.

Dinero, dignidad y un jugador en el ojo del huracán

La frase que más resuena en el entorno atlético no habla de cifras, sino de orgullo. “Esto no va de dinero, va de dignidad. El jugador está siendo victimizado, pero la única víctima en el caso Julián somos nosotros”, lanzó el club en un comunicado muy duro.

Atlético acusa al Barça de haberles “dañado económica y socialmente” y denuncia “una campaña de muchas mentiras y medias verdades”. El mensaje es claro: no solo no venderán a Álvarez al Barça, sino que se sienten atacados en su imagen y en su forma de gestionar.

Mientras tanto, el protagonista de todo este ruido vive días incómodos. El domingo, en el empate ante Villarreal, empezó en el banquillo. Cuando se levantó a calentar, el Metropolitano le recibió con silbidos. Cuando entró al campo en el minuto 66, los abucheos crecieron. Y al final del partido, se marchó directo al túnel, sin unirse al resto de sus compañeros para aplaudir a la grada. Más pitos.

Diego Simeone aseguró después que esa salida rápida hacia el vestuario estaba “pactada” con el club. Pero el clima ya estaba enrarecido.

El miércoles, Álvarez no se entrenó. La versión oficial habla de indisposición. El contexto, con el delantero en el centro de un terremoto mediático y emocional, añade más ruido a cada ausencia.

Laporta no se rinde; Atlético se atrinchera

En su vídeo, Joan Laporta insistió en el respeto hacia Atlético, pero dejó claro que los 100 millones de euros ofrecidos este verano siguen sobre la mesa. En Barcelona mantienen que no se bajan del fichaje y que seguirán apretando hasta el cierre del mercado.

Fuentes del club azulgrana aseguran que la intención es seguir intentando la operación hasta el último día de la ventana de fichajes. Necesitan un heredero para el puesto que ocupaba Robert Lewandowski, y el elegido es Julián Álvarez.

Desde mayo, el pulso es constante. Primero llegó la oferta inicial del Barça, que desató la primera oleada de mensajes irónicos de Atlético en redes sociales, acusando al club catalán de orquestar una “campaña de desprestigio” y burlándose abiertamente de su insistencia.

El discurso rojiblanco no ha cambiado: no venderán a Álvarez al Barcelona. Lo repiten en público, lo filtran en privado y lo amplifican en redes.

Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, ya había marcado el límite hace semanas: no lo venderían “ni por 200 millones de euros”.

Arsenal observa, Madrid ya lo intentó y el jugador habló

Mientras Barça y Atlético se cruzan mensajes, Arsenal mira la escena desde la distancia. El club londinense sueña con el argentino, lo considera su gran objetivo para el ataque, pero empieza a asumir que el tiempo juega en su contra. El cierre de mercado está a una semana y, por ahora, solo pueden esperar un giro inesperado.

La novela no es nueva. En junio, Real Madrid también entró en escena. Cumpliendo la promesa electoral de Florentino Pérez de ir a por un “Galáctico” de 150 millones, el club blanco lanzó una oferta de 150 millones de euros por Álvarez. Atlético la rechazó, pese a que la cláusula del jugador se sitúa en 500 millones.

Desde el entorno blanco se filtró que Atlético había “agradecido la propuesta”. El club rojiblanco respondió con más ironía en redes, negando cualquier gratitud y remarcando, otra vez, que no vendería al jugador al Barça.

En medio de todo, habló el propio Julián Álvarez. Tras la victoria de Argentina ante Austria en junio, reconoció que ya había conversado con Atlético sobre su situación y dejó una frase que encendió todas las alarmas: “Lo mejor para todos es un traspaso. Quiero cumplir mi sueño”.

Ese mensaje abrió la puerta a la posibilidad real de salida, pese a la resistencia pública del club. Barcelona y Paris Saint-Germain aparecieron entonces en las quinielas como los destinos más probables.

Aun así, fuentes cercanas al caso insisten en que el jugador quiere seguir en España. Un dato que mantiene con vida las opciones del Barça… y que explica por qué Arsenal, de momento, solo observa.

Silencio en el banquillo del Barça, ruido en el mercado

Hansi Flick, preguntado antes del partido del Barça contra Athletic Club, esquivó el nombre de Julián Álvarez. “Solo quiero hablar de la situación del club”, dijo. Nada más. Ni una palabra sobre el delantero argentino.

El contraste es evidente: mientras el entrenador apuesta por el silencio, el presidente aprieta el acelerador con mensajes públicos. Y al otro lado, Atlético responde con comunicados incendiarios y un “0% de opciones” que suena a cierre total.

Queda menos de una semana para el final del mercado. El cruce de declaraciones no se detiene. El futuro del campeón del mundo con Argentina sigue en el aire, entre silbidos, ofertas millonarias y una pregunta que nadie se atreve a responder con certeza: ¿de verdad este “0%” es definitivo cuando el reloj del mercado empieza a correr más rápido?