Bayern derrota a Stuttgart 5-1: Pavlovic destaca la intensidad del equipo
Bayern pasa por encima de Stuttgart y Pavlovic lo resume: “Nunca paramos”
El marcador dice 5-1, pero la sensación es aún más clara: cuando Bayern mete la directa, pocos aguantan el ritmo. VfB Stuttgart lo comprobó de nuevo.
Aleksandar Pavlovic lo explicó sin rodeos ante Sky nada más acabar el partido: “Lo dimos todo desde el principio. Contra Stuttgart suele pasar que se desinflan un poco a mediados de la segunda parte y ya no tienen tanta energía. Hoy volvió a ser así. Y nosotros simplemente seguimos, nunca paramos y siempre marcamos nuestros goles”.
Stuttgart se atreve… hasta que aparece Upamecano
El equipo de Sebastian Hoeneß salió sin complejos. Valiente, intenso, bien plantado. Durante un cuarto de hora, Stuttgart miró a los ojos al campeón, discutió cada balón y sostuvo el pulso.
Pero el equilibrio duró lo que tardó Bayern en ajustar líneas y acelerar la circulación. A partir del minuto 15, el partido se inclinó. La presión se hizo más alta, las posesiones más largas, las llegadas más continuas.
El 1-0 llegó en el 21’, obra de Dayot Upamecano. Un central abriendo el marcador, síntoma claro de la autoridad con la que Bayern se adueñó del área rival. A partir de ahí, el guion fue el habitual: el campeón mandando, Stuttgart corriendo detrás de la pelota y agarrado a su portero.
El espejismo del 1-1 y la reacción demoledora
Tras el descanso, el encuentro pareció abrirse de nuevo. Stuttgart salió del vestuario con la misma valentía con la que empezó el choque y encontró premio muy pronto: Josha Vagnoman firmó el 1-1 en el 52’. Un gol que sorprendió al Allianz y dio la sensación de que el partido podía cambiar de tono.
Duró tres minutos.
Bayern respondió como lo hacen los equipos grandes, sin dudar. Michael Olise devolvió la ventaja en el 55’ y, casi sin tiempo para que Stuttgart asimilara el golpe, llegó el 3-1 en el 58’, esta vez con la desgracia de Vagnoman marcando en propia puerta. De héroe momentáneo a protagonista negativo en cuestión de instantes.
La resistencia de Stuttgart se rompió ahí. Bayern olió sangre y siguió apretando, fiel a esa idea que Pavlovic había descrito: no bajar el ritmo, no conceder respiro, jugar cada ataque como si el marcador estuviera en tablas.
Pavlovic y Luis Díaz ponen la firma final
Con el rival ya desgastado y el partido controlado, el campeón no se conformó con administrar la ventaja. Llegó el 4-1 en el minuto 82, obra del propio Pavlovic, que redondeó su actuación con un gol que reflejó la superioridad física y mental de Bayern en el tramo final.
En el tiempo añadido, Luis Díaz puso el 5-1 en el 90+2, un resultado tan contundente como coherente con lo visto sobre el césped: un equipo que no levanta el pie contra otro que, por momentos, se sostuvo gracias casi en exclusiva a su portero.
Undav, sin excusas: “Podrían habernos caído ocho o nueve”
El nuevo capitán de Stuttgart, Deniz Undav, no buscó consuelos. Al contrario, fue crudo en su análisis ante Sky:
“Si Fabi (Bredlow, portero del VfB) no hubiera tenido hoy un día tan extraordinario, aquí te caen ocho o nueve. Ellos exprimen sus ocasiones hasta el final, mientras que nosotros tuvimos cuatro o cinco situaciones de las que podían haber salido ocasiones, pero en las que tomamos malas decisiones”.
Para Undav, los duelos ante Bayern son “partidos bonus” dentro de la temporada. Esta vez, ese extra se convirtió en lección: “Por desgracia, se hizo tan claro”, lamentó el internacional alemán.
El descanso a oscuras y el mensaje de Hoeneß
Como si el guion necesitara un giro curioso, el descanso dejó una escena poco habitual. Según confirmó Sebastian Hoeneß, “se fueron las luces”, aparentemente por un corte de electricidad.
“No había más luz, pero aún así estaba lo bastante claro, podíamos vernos, no tropezamos. Así que todo bien”, relató el técnico de Stuttgart con cierta ironía.
Su tono cambió al hablar de fútbol: “Tenemos que mejorar, sin duda. Bayern seguirá ganando a muchos otros equipos aquí, probablemente por una diferencia aún mayor que contra nosotros, pero aun así tenemos que tener la ambición de jugar mejor”.
La frase deja claro el listón que se marca Stuttgart. Bayern seguirá su marcha, implacable, sumando goleadas. La cuestión es si alguien en la Bundesliga será capaz de sostener ese ritmo cuando, como dijo Pavlovic, “nunca paran”.






