Morgan Rogers destaca el impacto de Xabi Alonso en Chelsea
Morgan Rogers no compra el discurso prudente de su entrenador. Para el fichaje récord del Chelsea, la explicación de por qué el equipo golpea tan pronto en los partidos tiene un nombre claro: Xabi Alonso.
El sábado, en la goleada 5-1 ante Bournemouth, Stamford Bridge apenas había tenido tiempo de sentarse cuando el marcador ya reflejaba un 2-0. Dos minutos y 29 segundos. Eso tardó el Chelsea en encarrilar el encuentro. Y nada más salir del vestuario, otros 29 segundos bastaron para firmar el tercer gol. Partido roto antes de que el rival pudiera siquiera respirar.
No es un accidente aislado. Es una pauta.
En el estreno de la temporada, en casa del vecino Fulham, el Chelsea ya había marcado territorio desde el primer suspiro: gol de Joao Pedro a los 31 segundos en Craven Cottage. Tras el descanso, el tercer tanto llegó apenas cuatro minutos después de la reanudación. Mismo guion: intensidad máxima desde el pitido inicial y desde el túnel de vestuarios.
La lista de golpes tempraneros sigue creciendo. Minuto 4 ante Brighton. Minuto 2 frente al vigente campeón, Arsenal. Minuto 7 contra Hull. Todos en Premier League. Y en dos de esos duelos, contra Arsenal y Hull, el protagonista del primer zarpazo fue el mismo: Morgan Rogers.
Xabi Alonso, sin embargo, se empeña en quitarse del foco. Tras el repaso a Bournemouth, el técnico fue tajante: “No credit to me”, sentenció, descargando el mérito sobre sus jugadores.
Rogers no está de acuerdo.
El atacante, fichado este verano por 117 millones de libras y autor del segundo gol en ese arranque furioso del sábado, no dudó en señalar hacia el banquillo: “Lo atribuyo a las charlas del míster”, explicó. “Nos enciende, nos pone en marcha. Siempre queremos empezar al frente. Se trata de arrancar bien y conseguir la ventaja”.
Ahí está la clave para él: la voz de Alonso en el vestuario, antes del inicio y en el descanso, como detonante de esa agresividad inicial que está marcando la identidad del Chelsea. No es solo táctica. Es tono, es mensaje, es cómo se entra a un partido.
Rogers lo ve claro: “Muchos partidos, especialmente en casa, los hemos ganado apoyándonos en esos goles tempraneros. Es una buena seña de identidad que tenemos que seguir manteniendo”.
El Chelsea ha convertido los primeros minutos en territorio propio. Mientras el resto calibra, ellos ya golpean. Y si el vestuario señala directamente a Xabi Alonso como responsable de esa mentalidad, la pregunta ya no es por qué marcan tan pronto, sino cuánto tiempo podrán sostener este vértigo que está marcando su temporada.





