Bezos y su consorcio: Liverpool a un paso de un cambio histórico
Liverpool se prepara para abrir la puerta a uno de los hombres más ricos del planeta. Según avanza Sky News, un consorcio en el que figura Jeff Bezos está ultimando un acuerdo para adquirir aproximadamente un tercio del club de Anfield, en una operación que podría anunciarse esta misma semana.
Fenway Sports Group (FSG), propietario mayoritario del Liverpool desde 2010, trabaja ya en los últimos detalles antes de hacer pública la transacción. No será una entrada aislada: Bezos formará parte de un grupo inversor en el que también aparece Eduardo Saverin, cofundador de la red social Facebook, dentro de un sindicato liderado por Amit Bhatia.
La cifra impresiona. La inversión valoraría al Liverpool en torno a 4.400 millones de libras, uno de los acuerdos más elevados de la historia del fútbol. Para ponerlo en perspectiva: FSG compró el club en 2010 por unos 300 millones, con la entidad sumida en problemas financieros. Dieciséis años después, el rendimiento económico es colosal.
Un trío de fortunas descomunales
El consorcio que se asoma a Anfield reúne a tres de los bolsillos más profundos del planeta. Solo Jeff Bezos acumula, según Forbes, una fortuna superior a las 207.000 millones de libras. Eduardo Saverin, por su parte, está valorado en más de 23.700 millones. Bhatia, que encabeza el grupo, es un empresario británico de origen indio de 46 años con pasado en banca de inversión y al frente actualmente de la firma AyBe Capital, enfocada en activos diversificados como tecnología, medios, inmobiliario, consumo y salud.
Bhatia, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, conoce el fútbol inglés: hasta hace poco fue accionista del Queens Park Rangers, en la Championship. Saverin también ha tanteado el terreno; formó parte de un consorcio que intentó sin éxito comprar el Chelsea en 2022, en la subasta abierta tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.
Una fuente citada por Sky News apunta a que el paquete podría superar finalmente el 30% del accionariado, algo por encima de lo previsto inicialmente. La expectativa es que el anuncio llegue en los próximos días, aunque no se descarta que se deslice a la próxima semana.
FSG, un negocio redondo y una nueva fase
Si la operación se cierra en los términos previstos, el movimiento consolidará el éxito financiero de FSG al frente del Liverpool. De un club en apuros a una entidad valorada en miles de millones. En medio, títulos, estabilidad deportiva y una transformación profunda de la estructura del club.
El paso que se prepara ahora es distinto. No se trata de una venta total, sino de una inversión minoritaria estratégica. Así lo definió FSG el mes pasado a través de un portavoz: un consorcio liderado, gestionado y representado por Amit Bhatia había expresado su interés en entrar con una participación minoritaria. Desde entonces, silencio. FSG ha declinado comentar el calendario de la operación, y el entorno de Bhatia también guarda mutismo.
La última vez que cambió de manos una parte del Liverpool fue en 2023, cuando Dynasty Equity adquirió una pequeña participación que situaba la valoración del club por encima de los 3.300 millones de libras. La cifra que ahora se maneja eleva de forma contundente ese listón.
El fútbol como activo de lujo
La posible entrada de Bezos en el accionariado del Liverpool simboliza una tendencia ya imposible de ignorar: el deporte de élite se ha consolidado como un activo financiero de primer nivel para los grandes patrimonios mundiales. Bezos no había sido vinculado hasta ahora a operaciones en el fútbol, pese a su presencia dominante en otros sectores a través de Amazon, Blue Origin o Nash Holdings, vehículo con el que controla The Washington Post.
Su desembarco en Anfield, de confirmarse, reforzará la percepción del Liverpool como una de las plataformas deportivas y mediáticas más atractivas del planeta. Un club con historia, una marca global y una base de aficionados que se extiende por todos los continentes.
La pregunta que sobrevuela ahora el ambiente es inevitable: ¿será este solo el primer paso? La llegada de un consorcio con semejante potencia financiera alimentará las sospechas de que, a medio plazo, sus miembros puedan aspirar a un control total del club.
Por ahora, el mensaje oficial habla de “inversión minoritaria”. El mercado, los aficionados y el propio fútbol europeo estarán atentos a si ese adjetivo resiste el paso del tiempo.






