Brian Sorensen: nuevo jefe interino del Aston Villa y asistente de Irlanda
El plan de Carla Ward para su nuevo cuerpo técnico con la República de Irlanda ha chocado de frente con la realidad de club. Brian Sorensen, el hombre elegido como nuevo asistente de la seleccionadora, acaba de ser nombrado técnico interino del Aston Villa en la WSL tras el despido de Natalia Arroyo. De golpe, su agenda se ha convertido en un rompecabezas.
El danés, exentrenador del Everton y hasta ahora asesor técnico en Villa, dará un paso al frente en Birmingham justo en la semana en la que Irlanda entra en una fase decisiva: la semifinal del play-off del Mundial ante Kazajistán. La coincidencia no es menor y abre interrogantes sobre su disponibilidad para la próxima concentración del combinado irlandés.
Sorensen se sentará en el banquillo del Aston Villa el miércoles, en el duelo de la Subway Players Cup ante el Newcastle. Después, el domingo, tendrá compromiso de liga frente al Crystal Palace. Un día más tarde, la selección irlandesa volará a Astana para disputar la ida del play-off. El calendario aprieta por todos los flancos.
Ward apuesta fuerte por Sorensen
Carla Ward conoce bien la casa. Dirigió al Aston Villa durante tres años antes de dejar el cargo en 2024. Ahora, desde el otro lado, vuelve a cruzarse con el club en un momento clave para su propio proyecto internacional.
En la rueda de prensa de anuncio de la convocatoria, Ward no escatimó elogios hacia Sorensen. Recordó que su nombre ya había estado sobre la mesa en el primer proceso para elegir asistente, antes de que Gary Cronin ocupara ese puesto.
«He conocido a Brian durante mucho tiempo», explicó. Quería a alguien de su red de confianza, con experiencia en alto rendimiento y acostumbrado a trabajar con futbolistas de élite. Sorensen encajaba en todos esos criterios.
La idea inicial era incorporarlo para las próximas ventanas internacionales, como asistente a la par de Amber Whiteley, que compagina ese rol con su trabajo en el Liverpool. Ambos compartirían funciones y responsabilidades, con una evaluación prevista a final de año.
La salida de Cronin en agosto, que dejó un hueco importante en el staff, aceleró el movimiento. Ward fue clara al explicar el adiós: en el fútbol, como en la vida, hay decisiones que se toman con la esperanza de que sean las correctas y, a veces, simplemente no funcionan para ninguna de las dos partes. Tocó reaccionar rápido y mirar hacia adelante. Ese “adelante” se llama ahora Brian Sorensen, aunque el giro en su situación en el Aston Villa añade una dosis de incertidumbre que la seleccionadora tendrá que gestionar.
Bajas sensibles y una novedad desde la WSL
El viaje a Kazajistán ya era complicado por sí mismo. Ahora lo será aún más sin varias piezas clave. Ward no podrá contar con Katie McCabe ni Marissa Sheva, ambas sancionadas para la ida. Tampoco estará Saoirse Noonan, lesionada de un tobillo.
A esa lista se suma la decisión de dar descanso a Denise O'Sullivan. No es un lujo; es una medida de protección. El desplazamiento es largo, la superficie será césped artificial y la centrocampista viene de acumular muchos minutos tras recuperarse de una lesión de rodilla. Ward lo dejó claro: se trata de bienestar de la jugadora y de intentar tenerla en las mejores condiciones para el encuentro de vuelta en Cork.
En medio de las malas noticias, una cara nueva: Shanade Hopcroft. La centrocampista del Crystal Palace recibe su primera llamada con Irlanda. Nacida en Inglaterra, de 28 años, es elegible gracias a su abuela, originaria de Tubbercurry, en el condado de Sligo.
Ward lleva un par de años siguiéndola. Destaca su experiencia, su presencia constante en la WSL —ha disputado todos los minutos hasta ahora— y su perfil combativo, capaz de abarcar mucho campo en la medular. Una incorporación pensada para subir el nivel competitivo inmediato del grupo.
La llegada de Hopcroft deja fuera a una figura muy querida en el vestuario: Ruesha Littlejohn. Sin club desde mayo, cuando dejó el Crystal Palace, la centrocampista se queda sin sitio en esta lista, pero no en el corazón de la seleccionadora.
Ward insistió en que la puerta sigue «absolutamente abierta» para Littlejohn. Ha trabajado con ella en dos clubes y ahora en la selección, y valora especialmente su influencia fuera del césped: lidera a las líderes, guía a las más jóvenes y aporta algo que el grupo no tiene en otra jugadora. Le resulta incomprensible que aún no haya encontrado equipo. Sabe, además, que en el fútbol moderno no todo se mide por lo que ocurre dentro del campo.
Littlejohn se entrena con un club de Championship, y Ward no esconde su deseo: que la fichen. Está convencida de que la necesitan. Y si no llega esa firma, ya avisa de que llamará a la puerta de los máximos responsables para intentar retenerla en alguna función dentro del entorno de la selección. Para ella, el valor de Ruesha va mucho más allá de los minutos de juego.
Puentes con el equipo masculino y un contexto tenso
El día también dejó espacio para otra escena significativa. Ward se reunió por la mañana con Heimir Hallgrimsson, seleccionador del equipo masculino de la República de Irlanda, que atraviesa días agitados tras el polémico partido de Nations League contra Israel en Debrecen.
Entre ambos hay una relación de trabajo estrecha y sincera. Ward contó que suele contactar con él con frecuencia y que el desayuno que compartieron sirvió para hablar con franqueza de la situación del fútbol irlandés, del momento de la selección femenina y de todo lo que se avecina en el calendario.
Su mensaje hacia el técnico islandés fue rotundo: apoyo total. En un entorno donde la presión y la crítica no dan tregua, la unidad entre los dos seleccionadores se convierte en un activo estratégico para la federación.
Mientras tanto, el reloj corre. Irlanda se prepara para un viaje largo, un césped artificial en Astana, un play-off que puede marcar un ciclo… y un asistente recién nombrado jefe interino en la WSL. La pregunta ya no es solo cómo llegará el equipo al duelo contra Kazajistán, sino también cuánta presencia real podrá tener Brian Sorensen en esta nueva etapa verde.






