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Camilo Duran brilla en la victoria del Celtic

Camilo Duran volvió a encender Celtic Park. Otro golazo. Otra victoria contundente. Celtic derrotó 3-0 a Aberdeen y mantuvo su arranque perfecto en la William Hill Premiership, con el colombiano como estandarte de un ataque que ahora mismo parece intocable.

Benjamin Nygren y Yang Hyun-jun completaron el marcador en una primera parte en la que el partido quedó sentenciado mucho antes del descanso. Aberdeen apenas tuvo tiempo para lamentar su ocasión más clara cuando ya estaba recogiendo el tercer balón de su propia red.

Un gol de otro nivel

El partido arrancó con un homenaje sentido. Sir Kenny Dalglish, ovacionado de pie sobre el césped, agradeció a Jock Stein, a Celtic y a la afición por haber impulsado su carrera, en un momento especialmente emotivo tras revelar este año que está en tratamiento contra el cáncer. El estadio respondió con calidez. Después, el foco pasó al césped.

Con Callum McGregor de vuelta tras su enfermedad y Liam Scales ocupando el lateral izquierdo por la lesión de Kieran Tierney, Celtic se adueñó del balón desde el inicio. Dominio tranquilo, sin prisa. Hasta que Duran vio portería por primera vez.

Minuto 14. Parecía una jugada sin demasiado peligro cuando Duran recibió el pase de Nygren, lejos del área, sin espacio claro. Pero el colombiano no necesita mucho más. Control, mínimo armado de pierna y un latigazo desde unos 20 metros que se estrelló en el larguero y entró. Otro disparo espectacular desde que llegó procedente de Qarabag en verano. Otro recordatorio de que su pie derecho está en estado de gracia.

Duran no se conformó. En la primera parte obligó a Marius Muller a intervenir hasta en cuatro ocasiones y mandó por encima del travesaño un balón complicado, tras un centro de Yang que había desordenado por completo a la defensa de los Dons.

Al otro lado, Aberdeen se agarraba a lo que podía. Ayoub Mouloua, en su primera titularidad, cabeceó desviado una buena oportunidad. El defensa Nesta Guinness-Walker probó desde lejos, pero Viljami Sinisalo atrapó sin problemas entre las oleadas de intentos de Duran.

Nygren y Yang rematan la faena

La presión acabó por romper a Aberdeen en el 34. Un centro de Haissem Hassan rebotó en el centrocampista Afeez Aremu y dejó el balón muerto en el área. Nygren llegó de cara, golpeó de primeras con la derecha y, aunque Muller tocó, no pudo evitar el 2-0. Gol de oportunismo y de lectura del momento.

Justo cuando los visitantes parecían encontrar un hilo de esperanza, el fútbol les golpeó con crueldad. Gavin Molloy cabeceó un córner de Alexander Briedl y el balón se estrelló en el larguero. A un centímetro del 2-1. Del posible partido nuevo.

Celtic salió disparado en la contra. Transición limpia, vertical. Duran condujo y filtró el pase al desmarque de Yang Hyun-jun. El surcoreano no dudó: zurdazo raso y potente al fondo de la red. 3-0. En cuestión de segundos, Aberdeen pasó de rozar el gol a quedar prácticamente enterrado.

Stephen Robinson lo vio claro. Al descanso, cuatro cambios de golpe: entraron Lewis Smith, Connor Ronan, Toyosi Olusanya y Mitchy Ntelo por Aremu, Briedl, Kevin Nisbet y Mouloua. Un intento desesperado por cambiar la dinámica.

Control, rotaciones y un mensaje claro

Tras el descanso, Aberdeen compitió mejor. Smith probó a Sinisalo con un disparo que exigió una buena intervención del guardameta. Pero el daño ya estaba hecho y Celtic manejó los tiempos con autoridad, sin necesidad de forzar la máquina.

Martin O’Neill aprovechó para mostrar parte de sus nuevas cartas. Dio entrada al centrocampista danés Oliver Sorensen y al delantero cedido por Chelsea, Shim Mheuka. Ambos dejaron detalles. Mheuka se giró bien en el área y obligó a Muller a una gran parada con una mano. Sorensen, en cambio, desperdició una volea con la zurda que se marchó muy desviada.

Muller, pese al marcador, evitó una goleada aún mayor. Atajó un disparo de Scales y detuvo también los intentos de los suplentes Mika Baur y James Forrest en el tramo final, mientras Celtic cerraba el encuentro con la misma sensación de superioridad con la que lo había abierto.

Duran, imposible de mover

Con seis goles en cinco partidos, Duran se ha convertido en el hombre del momento. Llegó como extremo, pero sus actuaciones como nueve empiezan a plantear un dilema evidente. Cuando Kasper Hogh se recupere de su lesión en el muslo, O’Neill tendrá una decisión incómoda: ¿devolver a Duran a la banda o mantenerlo donde hoy marca la diferencia?

Por ahora, la respuesta parece sencilla. Cada vez que el colombiano arma la pierna, la liga entera toma nota. Y Celtic, perfecto en este inicio, juega como si ya hubiera encontrado a su nuevo líder ofensivo. La cuestión es cuánto tiempo podrá alguien detenerlo.