El caos en el inicio de temporada del Manchester United
El Manchester United llega al duelo contra el Fulham con la sensación de estar jugando contra algo más que un rival. Juega contra la presión, contra el ruido y contra un arranque de curso 2026/27 que ha encendido todas las alarmas: solo una victoria en las primeras cuatro jornadas de Premier League.
La eliminación en la Carabao Cup a manos del Brighton el miércoles no hizo más que agravar la herida. Y, por si fuera poco, el terremoto interno lo ha provocado un chico de 15 años.
El caso JJ Gabriel enciende Old Trafford
JJ Gabriel, joya de la cantera y último gran motivo de ilusión en la grada, ha pedido cancelar su inscripción con el club. La noticia cayó como un jarro de agua fría entre los aficionados. No es un juvenil cualquiera: el curso pasado fue nombrado Jugador del Año de la Premier League Under-18 y su potencial se ha descrito como ilimitado.
El delantero, en el club desde los 11 años, ha decidido que quiere marcharse. Un golpe directo al proyecto y, de rebote, a Michael Carrick, que ve cómo hasta el futuro más lejano del United empieza a tambalearse en pleno temporal deportivo.
Desde dentro, sin embargo, no tiran la toalla. En el club mantienen la esperanza de convencer a Gabriel para que continúe su formación en Old Trafford. Y lo harán a su manera: sin subastas, sin cheques desorbitados sobre la mesa. Según la información de Fabrizio Romano, la estrategia pasa por sentarse a hablar con el futbolista, con su familia y con sus representantes.
El United, además, conserva la opción de impugnar o rechazar formalmente la petición del jugador de cancelar su registro. El pulso está abierto. El mensaje, también: el club no quiere perder a su mayor promesa sin pelear hasta el final.
Carrick busca aire… y recibe una buena noticia
Mientras el caso Gabriel monopoliza conversaciones y tertulias, Michael Carrick se agarra a cualquier señal positiva que aparezca en el horizonte. Y una de ellas tiene nombre propio: Carlos Baleba.
El centrocampista de 22 años podría por fin debutar con el United ante el Fulham, después de regresar a los entrenamientos. Hasta ahora no había podido estrenarse desde su fichaje de 65 millones de libras procedente del Brighton, castigado por una lesión de tobillo sufrida en la pretemporada con su anterior club.
Según The Athletic, el camerunés empieza a ver la luz. Un posible regreso al césped asoma ya en el corto plazo, aunque los aficionados quizá tengan que esperar hasta el mes que viene para verlo competir de forma sostenida. En el club valoran seriamente mantenerlo en Carrington durante el parón internacional, en lugar de dejarle viajar con la selección de Camerún, con la idea de completar su puesta a punto sin sobresaltos.
Baleba no es un parche. Era un objetivo de largo recorrido para la dirección deportiva y está llamado a ser una pieza central del centro del campo durante los próximos años. Su irrupción, cuando se produzca, puede cambiar el tono del equipo… y también el del debate alrededor de Carrick.
De momento, la realidad es otra: un United herido, un técnico bajo lupa y un adolescente que ha puesto al club contra las cuerdas con una sola decisión. El domingo, ante el Fulham, no se juega solo un partido. Se juega un poco de calma en medio de la tormenta.





