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Curtis Jones al borde de la salida: Liverpool redefine su centro del campo

Parece que el reloj se ha parado para Curtis Jones en Anfield. El último scouser del vestuario del Liverpool está a un paso de cerrar una etapa que empezó cuando tenía nueve años y entró por primera vez en la academia del club. Si nada se tuerce, su adiós podría hacerse oficial hoy mismo, 19 de agosto.

Fabrizio Romano ya ha soltado su clásico “here we go” en X, y desde Italia se da por hecho un acuerdo con Inter: 30 millones de euros fijos más entre 4 y 5 millones en variables (unos 30 millones de libras más entre 3,4 y 4,3 millones). Gianluca Di Marzio habla de una operación estructurada en 30 millones iniciales más bonus, mientras que La Gazzetta dello Sport va un paso más allá y apunta a 30+5 millones y un anuncio “en las próximas horas”.

Desde Liverpool, tanto el ECHO como James Pearce en The Athletic coinciden: el acuerdo está muy cerca, aunque todavía no está firmado. Pero el desenlace ya se da por descontado. Jones, con 25 años, se prepara para cambiar el rojo de Anfield por el nerazzurro del campeón italiano.

El hueco que deja Jones… y la apuesta por los jóvenes

Que la salida de Jones genere inquietud dice mucho de su trayectoria. Nunca fue una estrella indiscutible, pero sí un comodín imprescindible. Jurgen Klopp domó a aquel mediapunta eléctrico de la cantera y lo convirtió en un interior trabajador, resistente a la presión y capaz de ocupar tres posiciones en la medular. En la última temporada, con Arne Slot, incluso se vio obligado a ejercer de lateral derecho de emergencia.

Ahora, con su marcha prácticamente asumida, la gran pregunta es: ¿quién ocupa ese espacio?

La respuesta, de momento, es incómoda para muchos aficionados. Según el periodista David Lynch, citado por Anfield Index, hay “casi cero posibilidades” de que el Liverpool acuda al mercado para reemplazar a Jones. La idea es que Trey Nyoni, de 19 años, asuma el rol de cuarto centrocampista. Una apuesta fuerte por un chico con apenas rodaje al máximo nivel.

El club también cuenta con Wataru Endo como opción más defensiva y mantiene en pausa la cesión de James McConnell al Preston North End, posiblemente para conservar al canterano de 21 años como recurso homegrown. En paralelo, Stefan Bajcetic sigue fuera de la dinámica normal del grupo, trabajando con un plan específico tras sus problemas físicos y con el interés de Getafe llamando a la puerta.

En la línea defensiva, el nuevo cedido Ronald Araujo jugó seis partidos como lateral derecho en el Barcelona la temporada pasada y está considerado un gran defensor en el uno contra uno en banda. Jeremy Jacquet y Joe Gomez también pueden cubrir ese costado cuando están sanos, mientras que Calvin Ramsay continúa en la plantilla pese a los rumores de un posible préstamo.

El mensaje interno es claro: el club cree que tiene recursos suficientes para no fichar otro centrocampista. Y hay un matiz clave: la normativa UEFA. El Liverpool ya está obligado a dejar fuera a varios jugadores no formados localmente de su lista para la Champions League. Perder a un homegrown como Jones y reemplazarlo por un extranjero complicaría aún más el puzle.

Nombres como Adam Wharton, que volvió a sonar tras ganar en eBay una camiseta firmada de Steven Gerrard de Estambul 2005, no han pasado de la especulación. Demasiado caros o perfil poco adecuado para Andoni Iraola, según se interpreta desde dentro.

El riesgo es evidente. Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch firmaron una gran temporada pasada, pero detrás de ellos hay juventud, incógnitas físicas y mucha fe en Nyoni. El periodista Vinny O’Connor, en Sky Sports, se mostró más escéptico y apuntó que “cabría esperar que llegase un sustituto” si Jones se marcha. Hoy, esa sensación choca con la realidad del mercado y con la hoja de ruta del club.

El verano avanza, la ventana se estrecha y el Liverpool corre el peligro de llegar al inicio de curso con menos fondo de armario en una zona clave.

El caso Quansah: error grave… que el Liverpool podría esquivar

Si alguien quiere un ejemplo de cómo puedes debilitar una plantilla justo después de ganar una liga, que mire al caso Marc Guehi. El Liverpool tenía un acuerdo con el Crystal Palace el verano pasado, pero el giro de Steve Parish en el último momento, ya con el jugador en el reconocimiento médico, dinamitó la operación. En enero, Guehi acabó en el Manchester City por menos dinero del que los reds estaban dispuestos a pagar meses antes.

El problema no fue solo perder a Guehi. Fue, sobre todo, haber dejado salir a Jarell Quansah cuando nada garantizaba que el fichaje del central del Palace se cerrara. El Liverpool dejó marchar a uno de los defensas jóvenes con más proyección de la Premier League por una cifra que hoy parece una ganga, y luego se pasó casi toda la temporada caminando por la cuerda floja con solo dos centrales senior, muchas veces fuera de forma.

Lo más desconcertante de todo fue la propia estructura del acuerdo con Bayer Leverkusen: el Liverpool se reservó una opción de recompra para este verano o el próximo, una cláusula que solo tiene sentido si el regreso siempre estuvo sobre la mesa. El club se privó de un central de futuro, ingresó un dinero limitado y se dejó la puerta abierta para pagar más adelante por lo que ya tenía.

Quansah respondió con una gran temporada en Alemania, pero en Anfield miraron hacia otro lado. La llegada de Jeremy Jacquet, la recuperación de Giovanni Leoni y el posterior préstamo de Araujo rebajaron la urgencia. Además, se cree que la cláusula de recompra baja de valor el próximo año.

El plan parecía sostenible hasta que, la semana pasada, saltó la alarma: Sky Sports y The Athletic informaron de que el Arsenal mantenía conversaciones para fichar a Quansah, apenas un año después de su salida de Anfield. El escenario más temido: ver a un producto propio brillar en un rival directo.

La tensión, sin embargo, se ha rebajado en las últimas horas. Sky Sports apunta ahora a que el Arsenal está “en conversaciones avanzadas” con el Aston Villa por Ezri Konsa, un central diestro que también puede actuar de lateral, un perfil similar al de Quansah. Los gunners llevaban tiempo ligados al defensa del Villa y la sensación es que el interés público en Quansah pudo servir para presionar en la negociación por Konsa, cuyo precio rondaba los 60 millones de libras.

Si se confirma el fichaje de Konsa, el Liverpool respirará. El ridículo de ver a Quansah en el Emirates tan pronto quedaría aparcado y la puerta a un regreso futuro seguiría abierta. El margen de maniobra no se ha perdido del todo. Pero el episodio deja una lección clara: la gestión de los centrales, desde la venta de Quansah hasta el fiasco con Guehi, ha sido una línea muy fina sobre la que el club no puede permitirse volver a caminar.

Aranda, otra joya sudamericana en el radar ‘red’

Mientras resuelve el rompecabezas del presente, el Liverpool continúa construyendo el futuro directamente en origen. Tras cerrar un acuerdo por el colombiano Samuel Martinez, que se unirá al club dentro de un año, el siguiente nombre en la lista llega desde Buenos Aires: Tomas Aranda.

Según El Crack Deportivo, el Liverpool y varios clubes europeos “cortejan” al mediapunta y extremo izquierdo de 19 años de Boca Juniors. Aranda tiene una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares (unos 14,7 millones de libras) y, pese a firmar solo un gol y tres asistencias en 19 partidos de liga esta temporada, está considerado por el presidente del club, Juan Román Riquelme, como una “gran joya”.

Riquelme, mito absoluto en la posición que ocupa Aranda, no quiere ni oír hablar de una venta. Pero el interés crece. Chelsea aparece como protagonista en los informes tanto de El Crack Deportivo como de El Intransigente, que también sitúan al Liverpool “siguiendo de cerca” al joven argentino. A la lista se suman Inter, Arsenal, Bayer Leverkusen, el City Football Group, Parma, Como y los brasileños Corinthians y Sao Paulo.

El Intransigente matiza que Boca no desea desprenderse de Aranda, pero reconoce que una oferta cercana a la cláusula podría obligar al club a tomar “una decisión difícil”. Y ahí entra el modelo reciente del Liverpool: ir directamente al mercado sudamericano para evitar intermediarios y escalones intermedios. Casos como los de Samuel Martinez, Mor Talla Ndiaye, Ifeanyi Ndukwe, Rio Ngumoha o el propio Trey Nyoni encajan en esa misma línea.

El club también ha sido vinculado con Gilberto Mora, mediapunta de 17 años de Tijuana que dejó una gran impresión en el Mundial sub-17 con México. No todos estos nombres llegarán a Anfield, pero el patrón es claro: menos fichajes de jugadores ya consagrados y más apuestas tempranas por talento en bruto.

Movimientos secundarios: Ndukwe, Gakpo y el futuro de Darwin Núñez

Mientras las grandes operaciones acaparan titulares, el Liverpool también mueve piezas en segundo plano. Varios medios informan de que Ifeanyi Ndukwe está cerca de marcharse cedido a Levante por una temporada. El central, formado en la academia del Austria Vienna y destacado en la pretemporada con el Liverpool, aprovecharía así un destino en una liga de banda 1 para sumar puntos de cara a obtener un permiso de trabajo en el Reino Unido bajo la normativa post-Brexit. El ECHO, a través de Paul Gorst, detalla que el acuerdo aún no está cerrado, pero que el club valenciano “está en cabeza” para hacerse con el jugador.

En el norte de Londres, el Tottenham busca tres atacantes antes del cierre del mercado, según Sky Sports, y Cody Gakpo figura entre sus objetivos prioritarios. El plan de los Spurs pasa por incorporar a Gakpo para una de las bandas, a Savinho para la otra y a un delantero centro, con Omar Marmoush en la lista. Pedro Neto aparece como alternativa si no consiguen sacar a Gakpo del Liverpool. El club londinense estaría pendiente de que los reds cierren la llegada de Bradley Barcola y, potencialmente, de su compañero en el Paris Saint-Germain Ibrahim Mbaye antes de lanzar una ofensiva por el neerlandés.

Lejos de Anfield, otro Núñez cambia de aires. Darwin Núñez saldrá cedido de Al Hilal hacia Al Diriyah tras quedar apartado en el subcampeón saudí la temporada pasada. El delantero uruguayo parecía destinado a unirse a Mohamed Salah en Trabzonspor, pero esa operación se vino abajo y Núñez seguirá, al menos un año más, en la Saudi Pro League. Según la información difundida por el periodista Sacha Tavolieri, el compromiso de Al Diriyah de hacerse cargo del 75% de su salario ha resultado clave.

El rumor imposible: Endrick y el laberinto del mercado

En medio de este torbellino, apareció un nombre que hizo girar cabezas: Endrick. Sobre el papel, la idea de ver al brasileño vestido de rojo tiene lógica deportiva. El Liverpool necesita alternativas en la banda derecha y en la posición de nueve, y el joven delantero encaja en ambas, con experiencia de élite y un techo altísimo.

La historia, sin embargo, se desmorona en cuanto se rastrea su origen. El primer eco surgió en Madrid Universal, un portal de aficionados del Real Madrid, citando a Mundo Deportivo. La versión: Endrick tendría complicado jugar en el Madrid por la competencia y por los fichajes de Yan Diomande y Carlos Espi, y el Liverpool habría mostrado interés en un traspaso de 65 millones de euros o en una cesión.

Mundo Deportivo cuenta prácticamente lo mismo, añadiendo que el Liverpool vería en Endrick un relevo para Salah y citando a su vez a “la prensa inglesa, concretamente Livescore”. Pero el artículo de Livescore es en realidad una pieza republicada de Anfield Watch, que a su vez se basa en una típica nota sin fuentes sólidas de Fichajes.

Y ahí el castillo termina de venirse abajo. Fichajes asegura que “Jose Mourinho cuenta con el jugador para la temporada 2026-27”, aunque su futuro dependería de la decisión del propio Endrick. El problema es que esa decisión ya se hizo pública la semana pasada: el delantero quiere quedarse y “pelear por su sitio”, un plan acordado con el club y el entrenador, según The Athletic y el periodista Mario Cortegana.

El propio medio español reconoce que Endrick ha mantenido en las últimas semanas su intención de competir por minutos en el Madrid y que, hace solo unos días, todo apuntaba a que seguiría en la plantilla tras la decisión conjunta de Mourinho y la dirección deportiva. No hay un solo dato nuevo que justifique un giro de guion. No hay una frase, una reunión, una señal de ruptura. Solo una cadena de réplicas y reinterpretaciones que se alimentan entre sí.

La conclusión es simple: el supuesto interés del Liverpool por Endrick, tal y como se ha contado, no pasa de ser ruido de mercado. Un ruido que, en verano, siempre encuentra altavoz.

Mientras tanto, la realidad en Anfield es mucho más concreta. Curtis Jones hace las maletas, el centro del campo se redefine sobre la marcha, Jarell Quansah sigue en el horizonte como una posible vuelta y la red de ojeadores del club peina Sudamérica en busca de la próxima gran irrupción. El margen de error se estrecha. Y el Liverpool, entre decisiones valientes y riesgos calculados, se juega buena parte de su futuro inmediato.