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Darragh MacAnthony responde a acusaciones de Forest Green Rovers

Darragh MacAnthony ha salido al cruce. El propietario de Peterborough United no ha dejado pasar ni un minuto más sin responder a las acusaciones de Dale Vince, dueño de Forest Green Rovers, que asegura que el club de League One hizo un acercamiento ilegal para contratar a su técnico, Robbie Savage.

La historia, contada por Vince en BBC Radio Gloucestershire, arranca con un “no”. Forest Green, club de National League, recibió la petición de Peterborough: querían hablar con Savage. Desde Nailsworth, la respuesta fue clara: negativa. Sin permiso. Fin del asunto. O eso pensaba Vince.

Según su versión, ahí no terminó nada. Peterborough habría ido entonces directamente al entrenador. “Vinieron a nosotros y dijeron ‘nos gustaría hablar con vuestro entrenador’. Dijimos que no y entonces hablaron con él y luego él vino a nosotros y dijo ‘he oído que Peterborough quiere hablar conmigo’. Así que eso es un acercamiento ilegal”, denunció el propietario de Forest Green.

El 2 de octubre, Savage fue nombrado oficialmente nuevo técnico de Peterborough. Para Vince, ese desenlace llegó tras una secuencia incómoda y, a su juicio, poco elegante. “En las negociaciones, Peterborough no mostró ningún respeto por la posición de Robbie”, afirmó. Lo describe atrapado entre dos fuegos: “Fue allí el lunes, le ofrecieron el trabajo verbalmente y luego negaron haberle hecho la oferta. Después dijeron que iban a pasar a su segunda opción, dejándole en un buen lío”.

Ante ese escenario, Vince asegura que en Forest Green se vieron arrinconados, pensando más en la persona que en el activo deportivo. “No tuvimos más remedio que decir: ‘mira, simplemente llévatelo, es lo mejor para él’”, explicó. Savage, de 51 años, habría expresado al club un “intenso deseo personal” de marcharse, lo que, según Vince, hizo imposible una negociación normal. “Al final dijimos: ‘mira, llévatelo en tus términos’. Nos importaba más Robbie que el resultado”, remató, antes de lanzar un dardo general al sector: “El fútbol no es un mal lugar, pero hay gente en él que le da mala fama. Suficiente dicho”.

La respuesta desde Peterborough no tardó. MacAnthony, a través de X, defendió el proceder del club con contundencia. Según el propietario de los Posh, el proceso para nombrar a su nuevo entrenador fue “100% correcto y apropiado, siguiendo todas las normas”. Sin matices, sin admitir fisuras en la versión oficial del equipo de League One. Y con un cierre diplomático, pese a la tensión: “He sido propietario durante 20 años en la EFL y respeto el proceso. Buena suerte a Forest Green en el nombramiento de su nuevo entrenador”.

En medio del cruce de declaraciones, hay un detalle clave: a finales del mes pasado, Forest Green anunció públicamente que Savage había recibido permiso para hablar con otro club. Poco después, el propio club confirmó que se le había ofrecido el puesto en Peterborough tras la salida de Luke Williams. Esa secuencia temporal añade otra capa al conflicto: para Vince, el problema no es tanto el desenlace como el camino recorrido, marcado –según él– por promesas verbales, pasos atrás y presión sobre el técnico.

De momento, Forest Green no ha confirmado si ha elevado el caso a la Football Association. La puerta a una posible investigación permanece entreabierta, mientras las versiones chocan frontalmente y la figura de Savage queda en el centro del huracán, entre la lealtad personal y la ambición profesional.

Sobre el césped, Peterborough intenta dejar el ruido fuera. El equipo llega lanzado tras un 3-1 de prestigio en el campo de Leicester City. Este fin de semana recibe a Burton Albion, en el que será el primer partido de liga en casa de Robbie Savage al mando.

El debate sobre cómo llegó hasta ese banquillo seguirá flotando en el aire. La respuesta, para muchos, no estará en un comunicado, sino en lo que ocurra a partir de ahora con Forest Green, con Peterborough… y con la carrera del propio Savage.