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Duran devuelve el pulso al Celtic con un doblete

El Celtic necesitaba una reacción. Urgente. Tras la derrota desmoralizadora en Linz y 120 minutos de sufrimiento, el equipo de Martin O'Neill volvió a casa con la obligación de ganar. Y lo hizo: 2-1 ante Falkirk en Celtic Park, con un protagonista claro. Camilo Duran.

El colombiano firmó un doblete en la primera parte y sostuvo al equipo en una tarde que pudo ser plácida, pero acabó con los nervios a flor de piel en los últimos 20 minutos.

Un doblete que cambia el ánimo

Duran actuó como nueve puro ante la ausencia de Kasper Hogh y respondió como se espera de un delantero del Celtic. Dos goles antes del descanso, dos golpes que parecían encarrilar una tarde de alivio colectivo.

O'Neill no escondió su satisfacción. Ni por el resultado, ni por el rendimiento de su atacante.

«La victoria era lo más importante, siempre lo es», subrayó el técnico irlandés ante los medios del club. Venía de una semana que él mismo definió como «dura para todo el mundo conectado al club», desde el vestuario hasta la grada, marcada por la sensación de haber fallado en Linz a quienes «pagan su dinero para venir a apoyarnos».

El equipo respondió. Y, por momentos, brilló.

«Jugamos un fútbol realmente, realmente bonito por momentos y podríamos haber dejado el partido sentenciado al descanso», admitió O'Neill, lamentando las «ocasiones gloriosas» desperdiciadas para matar el encuentro.

Del control al sufrimiento

El 2-0 parecía un colchón cómodo. Pero Falkirk nunca salió del partido. O'Neill lo vio claro incluso antes de que llegara el gol visitante.

«Con 2-0, Falkirk nunca estuvo fuera del partido, como se demostró», reconoció. Cuando los Bairns recortaron distancias, el ambiente en Celtic Park cambió. La superioridad técnica dio paso a la tensión.

Los últimos 15-20 minutos se hicieron largos. Muy largos. El Celtic, que había dominado y perdonado, se vio obligado a resistir para proteger una victoria que ya no podía escaparse sin dejar cicatriz.

Esta vez aguantó. Tercer triunfo liguero consecutivo. Y, sobre todo, un corte limpio a la hemorragia emocional que dejó Linz.

«Ha sido una semana muy dura, así que es bueno ganar el partido. Es lo más importante para nosotros, y vamos a mejorar», sentenció O'Neill, dejando claro que ve este resultado como un punto de partida, no de llegada.

El encanto de Camilo Duran

En medio de la tensión, Duran se ganó algo más que aplausos. Se ganó la admiración pública de su entrenador.

O'Neill se deshizo en elogios hacia el colombiano, encantado con su respuesta como referencia ofensiva en lugar de Hogh.

«Es un futbolista magnífico», afirmó. «Creo que es un delantero natural, pero a veces ha partido desde banda cuando Kasper Hogh ha jugado como delantero centro, y Kasper te da probablemente esa fortaleza física también».

El técnico recordó que Hogh también es «un goleador dentro del área», pero dejó claro que trabajar con Duran es un placer.

«Camilo es un sueño para trabajar. Su inglés está mejorando, pero lo único que seguimos diciéndole es: “hijo, eres brillante”».

En una semana en la que el Celtic necesitaba respuestas, Duran ofreció dos en forma de gol y una tercera en carácter. La liga apenas comienza, pero noches como esta pueden marcar el tono de una temporada: ¿será el inicio de un Celtic más maduro… o solo un respiro antes de la próxima prueba de fuego?