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Dzenan Pejcinovic: Porto y Stuttgart luchan por el delantero

El mercado todavía no ha entrado en su tramo decisivo, pero el nombre de Dzenan Pejcinovic ya se ha convertido en uno de los grandes ejes del verano. Según Bild, FC Porto ha irrumpido con fuerza en la puja por el delantero de VfL Wolfsburg, hasta el punto de presentar ya una primera oferta formal.

Un intento fallido: los portugueses pusieron sobre la mesa 23 millones de euros. Demasiado poco. Wolfsburg, recién descendido y sin necesidad urgente de vender a su goleador del futuro, la rechazó sin dudar.

El club alemán mantiene una postura clara: por menos de 25 millones de euros, Pejcinovic no se mueve. El contrato del internacional sub-21 alemán se extiende hasta 2029 en Baja Sajonia y eso da a los Wolves margen para aguantar la presión. Porto, sin embargo, no piensa retirarse. En el Dragão preparan ya un segundo intento.

Stuttgart, el sueño del jugador y un precio que escuece

En esta carrera no solo corre Porto. VfB Stuttgart lleva tiempo marcando el paso y considera a Pejcinovic un fichaje absolutamente prioritario. No como reemplazo directo de Ermedin Demirovic, sino como refuerzo estratégico para un equipo que vuelve a la Champions League y quiere profundidad real en la posición de nueve.

El problema es el mismo: el precio. Stuttgart ya chocó con la exigencia de Wolfsburg. Según Bild, el último intento del club suabo fue un paquete total de 18 millones de euros. Insuficiente. Ahora se plantea subir la oferta hasta los 22 millones, una cifra que, aun así, parece quedarse corta frente a los 25 millones que reclama VfL.

En paralelo, el ruido alrededor de Demirovic no ha ayudado a calmar el ambiente. Sky informó recientemente de que el entrenador Sebastian Hoeneß estaría abierto a una venta del bosnio, pretendido por clubes como Fenerbahce y Juventus. La pregunta era inevitable: ¿saldría Demirovic si llega Pejcinovic?

Hoeneß respondió con firmeza en Bild: estaba “irritado” y “molesto” por lo que se estaba debatiendo, y dejó claro su deseo de retener a su capitán ofensivo. “Mi objetivo es tener siempre a los mejores jugadores en el VfB y Medo es uno de nuestros mejores jugadores”, subrayó. Un mensaje directo al vestuario… y al mercado.

Un ataque lleno y, aun así, con sitio para otro nueve

Sobre el papel, Stuttgart no anda precisamente corto de delanteros centro. Demirovic y, sobre todo, Deniz Undav forman una pareja de primer nivel, consolidada y con química. En enero ya llegó Jeremy Arevalo como apuesta de futuro y competencia interna, aunque el ecuatoriano todavía necesitó un periodo de adaptación en su primer medio año.

Jovan Milosevic ha regresado tras sus cesiones en Partizan Belgrado y Werder Bremen y, de momento, ocupa la cuarta plaza en la rotación de delanteros. Todo indica, sin embargo, que el serbio acabará buscando minutos lejos de Stuttgart.

Si finalmente aterriza Pejcinovic, el panorama cambia por completo: cuatro nueves de nivel para afrontar Bundesliga y Champions League, con variantes, descanso para las piezas clave y un abanico ofensivo que pocos rivales podrían igualar en Alemania.

El factor humano: Champions, Alemania… y casa

En esta partida de ajedrez, hay un detalle que juega claramente a favor de Stuttgart: la voluntad del futbolista. Bild asegura que Pejcinovic prefiere unirse al VfB. Quiere salir de Wolfsburg tras el descenso, sí, pero también desea seguir en Alemania.

El proyecto deportivo encaja: Champions League, un equipo al alza y un estilo ofensivo que favorece a un delantero móvil y con olfato como él. Y hay algo más íntimo, más personal: la proximidad a Múnich, su hogar.

Formado en la cantera de Bayern München, Pejcinovic dejó el club a los 12 años para seguir creciendo en Augsburg, desde donde dio el salto a Wolfsburg en 2022, procedente del equipo sub-19. Fichar por Stuttgart no solo le mantendría en la Bundesliga; también lo acercaría de nuevo a su entorno familiar y a la región donde se crió.

Porto también le ofrece Champions, pero no una liga de primer nivel semana tras semana. Y, sobre todo, le aleja de casa. El equilibrio entre ambición deportiva y vida personal pesa, y en este caso se inclina hacia el suroeste de Alemania.

De fracturas a despegue: el año de la explosión

El camino de Pejcinovic no ha sido lineal. Cedido en 2024/25 a Fortuna Düsseldorf, entonces en la 2. Bundesliga, sufrió su segunda fractura de metatarso, un golpe duro para cualquier delantero joven.

La respuesta llegó la temporada pasada. De vuelta en Wolfsburg, firmó su verdadera irrupción: 12 goles en 34 partidos oficiales, números que, en un equipo en dificultades y finalmente descendido, llaman todavía más la atención. Ese rendimiento ha encendido las alarmas de los clubes con aspiraciones europeas. Y ha desatado la subasta.

Porto, un rival incómodo en el césped… y ahora en el mercado

En Portugal no han pasado por alto esa explosión. Porto ya ha movido ficha en la posición de nueve con el regreso de Andre Silva desde Elche, un viejo conocido de la Bundesliga que vuelve al club donde se formó. Pero la sensación es que falta algo más arriba. Un referente nuevo, una amenaza constante.

La lesión de Samu Aghehowa, estrella emergente del ataque portista, ha dejado un vacío importante. El atacante sufrió una rotura de ligamento cruzado en febrero y no se espera su regreso hasta finales de octubre. En su ausencia, el papel de referencia se lo han repartido Terem Moffi, cedido por OGC Nice, y el internacional turco Deniz Gül. Ninguno ha terminado de convencer con continuidad.

Porto ya sabe lo que es amargarle la temporada a Stuttgart. Lo hizo sobre el césped el curso pasado, en los octavos de final de la Europa League. Primero, con un 1-2 en Alemania gracias a los goles de Moffi y del talento Rodrigo Mora. Después, rematando la faena en el Dragão con un 2-0 que dejó al VfB fuera pese a sus numerosas ocasiones. El cuadro portugués caería en cuartos ante Nottingham Forest (1-1, 0-1), pero el aviso quedó lanzado.

Ahora la batalla se traslada al despacho. Los mismos colores que eliminaron a Stuttgart pueden volver a cruzarse en su camino, esta vez para arrebatarle a su delantero deseado.

La pregunta ya no es si Pejcinovic saldrá de Wolfsburg. La cuestión es otra: ¿será el rugido del Dragão o el murmullo del Mercedes-Benz Arena el que marque el próximo capítulo de su carrera?