Logotipo completo Cancha Firme

Enzo Maresca: El reto de sustituir a Guardiola en Manchester City

Enzo Maresca mira de frente al reto más grande de su carrera y no se engaña: sustituir a Pep Guardiola en el banquillo de Manchester City es caminar sobre territorio sagrado. Pero lejos de encogerse, lo define con una palabra que marca el tono de su etapa: “privilegio”.

El técnico italiano, presentado oficialmente el mes pasado, afrontó su primera rueda de prensa como nuevo entrenador del campeón de Inglaterra con una mezcla de respeto absoluto por la obra de Guardiola y una determinación fría por darle continuidad. Sabe perfectamente a quién reemplaza. Y sabe también cómo suele acabar esta historia cuando un gigante se baja del trono.

“Es un privilegio porque el club decidió ir a por mí”, explicó Maresca. “He dicho muchas veces que considero a Pep probablemente el mejor entrenador del mundo en los últimos 20, 25 años”.

El fantasma de Sir Alex y Wenger

Maresca no vive en una burbuja. Conoce el fútbol inglés, sus presiones, su memoria reciente. Y por eso, cuando le preguntan por el desafío, no se esconde detrás de tópicos: va directo a los ejemplos que todos tienen en la cabeza.

“Es un reto. Es bonito”, admitió. “También, la historia de los entrenadores que están muchos años en el mismo club siempre muestra que después se sufre un poco. Después de Sir Alex, después de Arsène”. Ahí están los casos de Manchester United y Arsenal como advertencia.

Tras 26 años y medio de Sir Alex Ferguson, el United se desplomó con David Moyes a partir de mayo de 2013. Arsenal, tras 22 años de Arsène Wenger, atravesó turbulencias similares después de su salida en 2018, ya con Unai Emery al mando. El patrón se repite: cuando el entrenador se convierte casi en institución, su relevo suele pagar la factura.

Maresca llega justo a ese punto de inflexión en City. Y lo asume como una oportunidad, no como una condena. “Es un reto intentar hacer las cosas bien desde el principio para esta organización, para los aficionados, para todos”, subrayó.

La estructura como escudo

Si algo sostiene la confianza del italiano es la estructura del club. Lo repitió con insistencia: la organización es su gran aliado.

“La organización es lo principal. Este club, esta organización, ha tenido tres entrenadores en 17 años”, recordó, en referencia a Roberto Mancini, Manuel Pellegrini y Guardiola. “Esto no es normal. No pasa a menudo”.

Esa continuidad en el banquillo, poco habitual en la élite, ha dado forma a una cultura ganadora que Maresca quiere prolongar, no romper. “Estoy confiado en que podemos hacer un gran trabajo. Podemos continuar el trabajo que se ha hecho desde que Roberto estuvo aquí, luego Manuel y durante 10 años Pep”, explicó. No habla de revolución, sino de línea sucesoria.

Maresca, que ya conoce la casa por su etapa en el fútbol formativo del club, se apoya en ese entramado para amortiguar el golpe emocional de la salida de Guardiola. El mensaje es claro: el proyecto está por encima de los nombres, incluso cuando el nombre es Pep.

Rodri, quirófano y ruido de mercado

En lo deportivo, la primera gran decisión llega en forma de baja sensible. Maresca confirmó que Rodri pasará por el quirófano el lunes para someterse a una operación de espalda, lo que le hará perderse el inicio de la temporada.

El centrocampista, pieza capital en el sistema de City y reciente campeón con España, se ha visto rodeado de rumores sobre un posible interés de Real Madrid. El nuevo técnico, sin embargo, no se inquieta.

“Alrededor de los grandes jugadores siempre hay especulación. No me preocupa”, zanjó. “También porque ellos (España) ganaron el Mundial y él fue el mejor jugador o uno de los mejores jugadores. Creo que todos los entrenadores quieren tener a Rodri porque es un jugador top”.

El plan inmediato es claro: operación, descanso y vuelta. “Ahora tiene la cirugía el lunes, creo. Necesita vacaciones, descanso. Luego estará de vuelta aquí con nosotros”, detalló Maresca, marcando el calendario sin dramatismos, pero sabiendo que perder a su ancla en el mediocampo en el arranque de curso es un golpe serio.

Trafford y Grealish, puertas abiertas

El nuevo entrenador también afronta un escenario clásico de verano: salidas posibles, plantel en movimiento y decisiones que marcarán jerarquías internas.

Sobre James Trafford, segundo portero y con interés firme de Leeds, Maresca tiró de conocimiento previo. “Conozco a James porque fue mi portero cuando estuve con el City Under-23s (en la temporada 2020-21)”, recordó. Le aprecia, sabe lo que puede ofrecerle, pero no cierra ninguna puerta. “Cuando la ventana de fichajes está abierta ahora, en enero, cualquier cosa puede pasar. Ya veremos. Pero en este momento es uno de nuestros porteros”.

La situación de Jack Grealish también está en el aire. El inglés ha regresado a Manchester City tras su cesión en Everton, pero su continuidad está lejos de estar garantizada. Maresca fue tajante en la forma, prudente en el fondo.

“Jack, en este momento, es jugador de Man City”, afirmó. “Siempre digo lo mismo: en cualquier club al que llego, si hay jugadores que pertenecen al club, es mi deber intentar entrenarlos. Luego veremos qué pasa”.

El mensaje es transparente: mientras lleve el escudo, cuenta; si el mercado se mueve, la historia puede cambiar.

Un relevo histórico, una presión descomunal

Entre la sombra alargada de Guardiola, las comparaciones inevitables con los post-Ferguson y post-Wenger y un mercado que no se detiene, Enzo Maresca se planta en el inicio de su etapa en Manchester City con un discurso firme y una idea central: no pretende ser Pep, pretende estar a la altura del club que ahora dirige.

El privilegio ya lo tiene. Ahora llega la parte incómoda: demostrar, desde el primer día, que esta vez la historia del sucesor puede escribirse de otra manera.