Everton y su nuevo calendario para la Premier League 2026/27
Faltan minutos para que se conozcan los partidos de la Premier League 2026/27 y en el mundo Everton se respira algo muy parecido a un sorteo europeo. No hay bolas calientes ni manos inocentes, pero sí un día que condiciona toda una temporada: viajes, ilusiones, miedos y planes de vida de miles de aficionados.
El club ya sabe lo que es moldear, en la medida de lo posible, su propio camino. Hace dos campañas pidió a la Premier League terminar fuera de casa para poder reservar la penúltima jornada como la gran despedida de Goodison Park. Petición aceptada. Aquella tarde quedó aislada de posibles batallas por el título o la permanencia y se convirtió en un homenaje puro al viejo estadio.
El curso pasado, en cambio, el guion fue mucho menos romántico: inicio lejos de casa y cierre también a domicilio. Incluso el tramo entre Navidad y Año Nuevo obligó a los hombres de David Moyes a vivir en la carretera. Ahora la pregunta es inevitable: ¿cambiará por fin el patrón?
Un calendario que organiza la vida
Para el aficionado que sigue a Everton por todo el país, hoy no es un simple anuncio. Es el día en el que se ordena el año. Vacaciones, trenes, hoteles, discusiones familiares. Todo gira alrededor de una lista de fechas y rivales.
Las escapadas al sur se han convertido en una especie de ritual moderno. Pero el romanticismo también depende del clima. El año pasado, Bournemouth en diciembre y Brighton en enero. La temporada anterior, doble visita en enero. ¿Tocará esta vez sol en la costa o volverán los abrigos gruesos y los viajes bajo la lluvia?
Algo similar ocurre con Londres. El dato es casi surrealista: los Blues cerraron la última campaña con cinco desplazamientos consecutivos a la capital. Cinco. Una maratón de autopistas y trenes que dejó agotados a jugadores y seguidores. ¿Repetirá el ordenador de la Premier esa broma pesada?
Recuerdos de un Goodison lleno y rugiendo
En días como este, la memoria viaja sola. La mente se va a 2021, a aquel 3-1 frente a Southampton. No fue solo el resultado. Fue el primer Goodison Park lleno tras la pandemia. Goles de Richarlison, Abdoulaye Doucouré y Dominic Calvert-Lewin, y un rugido que sonó más a liberación que a celebración.
Muchos aún recuerdan el estruendo después de cada tanto. Más que ruido, fue una forma colectiva de decir: “hemos vuelto”. Esa sensación de estar vivos, de pertenecer a algo que va mucho más allá de 90 minutos.
Expectación, filtraciones internas y televisión al acecho
En Finch Farm y en las oficinas ya conocen el calendario, pero un embargo férreo les ata las manos hasta las 10:00. Dentro del club, las primeras lecturas ya dividen opiniones. Un aficionado en la redacción ve “una racha de pesadilla”. Otro, en cambio, se muestra optimista con el arranque, convencido de que hay un factor clave que puede impulsar a Everton en las primeras semanas. De momento, silencio obligado.
Lo que sí se sabe es que el papel de la televisión volverá a moldear la realidad. La lista que se publique a las 10:00 será solo el boceto. A lo largo del curso, horarios movidos, fines de semana rotos y viajes reprogramados para encajar en las parrillas. Se espera que las primeras elecciones televisivas, probablemente entre el viernes 21 y el lunes 24 de agosto, se conozcan junto al calendario completo.
En el entorno blue hay un deseo muy concreto: que el estreno no caiga en lunes. El lunes por la noche, con la semana recién arrancada, es el enemigo íntimo del aficionado que madruga.
Una Premier con nuevo ritmo y pausas distintas
La Premier League 2026/27 arrancará el fin de semana del sábado 22 de agosto, con partidos también el domingo 23 y el lunes 24, y la posibilidad de un choque inaugural el viernes 21. El final está fijado para el domingo 30 de mayo de 2027, con todos los encuentros al mismo tiempo, en torno a las 16:00, a falta de confirmación oficial.
El calendario internacional también se mueve. En lugar de las tres ventanas habituales en la primera mitad del curso, habrá solo dos. La de septiembre será más larga de lo normal: tres semanas, desde el lunes 21 hasta el regreso de la liga el fin de semana del 10-11 de octubre. Luego, nueva pausa el fin de semana del 14-15 de noviembre.
En total, la Premier se construirá sobre 33 jornadas de fin de semana y cinco tandas intersemanales. A partir de ahí, copas y aplazamientos añadirán su propia capa de caos.
De Goodison a Hill Dickinson: el nuevo hogar se prepara
Entre tanto Mundial y fútbol de selecciones, hoy el foco vuelve a lo doméstico. A Everton, a su nueva casa, a un año que ya no tiene el dramatismo de “última vez en Goodison” ni el impacto del “primer día en Hill Dickinson Stadium”. Es, por fin, una temporada “normal”. Pero normal no significa fría.
Los hinchas quieren saber contra quién debutarán los hombres de Moyes, dónde pasarán el Boxing Day, qué rival tendrán en la última jornada y, por supuesto, cuándo llegarán los derbis. Muchos, al ver el primer partido, deslizan la mirada casi de inmediato hacia las fechas del Merseyside derby. Es casi un reflejo.
Después de lo ocurrido el curso pasado, el orgullo está herido. Everton afrontará 2026/27 con la determinación de cobrarse cuentas pendientes ante su vecino. No hace falta decirlo en voz alta: se nota en el ambiente.
Viejos conocidos y primeras visitas
Hill Dickinson Stadium también se prepara para estrenar visitantes. Los tres ascendidos desde Championship —Coventry City, Ipswich Town y Hull City— vivirán su primera experiencia en el nuevo hogar blue.
Hay un morbo especial en uno de esos partidos. Coventry, campeón, está dirigido por un viejo conocido: Frank Lampard. El exentrenador de Everton regresará a un club que conoce bien, aunque ahora el decorado sea distinto. No será Goodison, pero sí un escenario que el club presume como magnífico. Se espera que Lampard reciba una buena acogida en su primera visita a Hill Dickinson Stadium.
En unas horas, el calendario dejará de ser una incógnita y se convertirá en ruta. Entonces, cada aficionado de Everton empezará a hacer sus cuentas: dónde soñar, dónde sufrir, dónde volver a sentir que el fútbol, por encima de todo, sigue marcando el pulso de sus vidas.






