Francia define su alineación para la semifinal contra España
Didier Deschamps ha tomado una decisión de peso para la semifinal del Mundial 2026 ante España: Désiré Doué apunta a titular en el costado izquierdo, por delante de Bradley Barcola. No es un simple retoque, es una declaración de intenciones en una noche en la que cada detalle puede inclinar una semifinal.
Doué y Barcola se han ido turnando durante el torneo, pero en Dallas el seleccionador francés quiere algo distinto: más pausa, más control entre líneas, más finura técnica para atacar los espacios. Ahí encaja Doué, un perfil más asociativo, capaz de meterse por dentro y conectar con los mediapuntas, sin perder profundidad por fuera cuando el partido lo exige.
Al otro lado del tablero, la gran incógnita de la semana parecía Kylian Mbappé. El capitán ha visto cómo se dosificaban sus entrenamientos en los últimos días, con un plan específico para gestionar molestias y carga física. Deschamps, sin embargo, ha despejado las dudas: salvo giro inesperado, Mbappé estará desde el inicio. Francia no se guarda a su gran estrella en una semifinal de Copa del Mundo.
El enigma del mediocampo: vuelve Tchouaméni
La otra gran decisión pasa por el corazón del equipo. Aurélien Tchouaméni ha estado fuera de combate durante las dos últimas semanas. En su ausencia, Manu Koné ha respondido con personalidad, ritmo y carácter, ganándose elogios y minutos en un escenario de máxima exigencia.
Pero el peso específico de Tchouaméni en la pizarra de Deschamps es enorme. El seleccionador confía en su lectura táctica, su capacidad para cerrar espacios y lanzar la primera salida limpia desde atrás. Todo apunta a que Koné, pese a su buen rendimiento, dejará su sitio al regreso del mediocentro, un movimiento que refuerza la idea de un partido más controlado, más de ajedrez que de ida y vuelta.
La buena noticia para Francia es rotunda: no hay ausencias por sanción ni por lesión. Plantilla completa, opciones abiertas y un banquillo capaz de cambiar el guion en cualquier momento. Para un equipo que persigue su tercera final mundialista consecutiva, es un lujo mayúsculo.
Un once con colmillo y equilibrio
El dibujo francés se sostiene sobre una base reconocible y una línea ofensiva cargada de talento. El once probable frente a España presenta una mezcla de solidez y filo:
Mike Maignan; Lucas Digne, William Saliba, Dayot Upamecano, Jules Koundé; Adrien Rabiot, Aurélien Tchouaméni; Désiré Doué, Michael Olise, Ousmane Dembélé; Kylian Mbappé.
Maignan ofrece seguridad bajo palos; la zaga, con Saliba y Upamecano en el eje, promete potencia y contundencia en el duelo directo. Digne y Koundé, desde los laterales, deberán medir bien sus subidas ante una España que castiga cada pérdida.
En la sala de máquinas, Rabiot y Tchouaméni forman un doble pivote capaz de proteger y construir. Por delante, un triángulo de talento: Doué con su sutileza en el perfil izquierdo, Michael Olise como generador de juego y Ousmane Dembélé como desestabilizador permanente. Y al frente de todo, Mbappé, referencia y amenaza constante al espacio.
Francia llega a Dallas con experiencia, hambre y un once que respira ambición. La pregunta ya no es si tiene armas suficientes, sino si este grupo está preparado para escribir otra página en una era que ya roza la dinastía.






