Frank Lampard: el técnico que llevó al Coventry a la élite
El sábado 29 de agosto, en el segundo episodio de la nueva temporada de The Football Interview en BBC One, Tom Grennan se sienta frente a un Frank Lampard distinto al que marcaba goles desde la frontal. Ahora habla como entrenador consolidado, con cicatrices, dudas superadas y un ascenso histórico bajo el brazo.
El actual técnico del Coventry City mira atrás y ve un vestuario de estrellas, pero sobre todo ve maestros. Jose Mourinho, Carlo Ancelotti, Guus Hiddink, Rafael Benítez… y Harry Redknapp en la familia. De todos aprendió, pero de dos en particular tomó el molde para su propia figura en el banquillo.
“Jose y Carlo son como las dos caras de la moneda”, cuenta Lampard a BBC Sport. Y en esa frase se entiende casi todo de su Coventry campeón del Championship con 95 puntos y ahora recién aterrizado en la Premier League.
Entre el látigo de Jose y la calma de Carlo
Lampard no disimula las influencias. De Mourinho recuerda la intensidad, la exigencia, esa confianza arrolladora que te empuja… y te aplasta si te sales del guion. De Ancelotti, lo contrario: un entorno sereno, casi familiar, donde la confianza se respira.
“Jose estaba muy encima de ti, te transmitía su autoconfianza, pero si te salías de la línea o hacías algo mal, sentías su fuerza. Carlo era tranquilo y calmado. Cuando miras atrás piensas: ‘qué buen entorno para trabajar’. Sentías que confiaba en ti. Intento coger pequeños fragmentos. Probablemente estoy en medio”, explica el técnico de 48 años.
Lampard vivió esa dualidad en el Chelsea, donde ganó Premier League y FA Cup con ambos. Ahora, ocho años después de iniciar su carrera en los banquillos, intenta encontrar el punto justo entre el grito y el abrazo.
“A veces empiezo a ir hacia ser más Jose, otras veces soy un poco más Carlo”, admite. Y ahí entra la experiencia. “Cuando eres un entrenador joven, llegas y sientes que tienes que criticar un mal rendimiento o decir algo de un jugador que llega tarde. Cuanto más hago este trabajo, más me doy cuenta de que todos son humanos”.
La reflexión le ha cambiado el gesto. “A veces un chico llega tarde y no conoces la historia que hay detrás. Si saltas sobre él y quieres ser ese técnico duro, tienes que ser más Carlo. Pero si estás demasiado relajado y luego en el campo la gente no hace su trabajo, ahí tienes que ser un poco más Jose”.
Un ascenso que compite con Múnich
Lampard no necesita presentación como futbolista: tres Premier League, una Champions en 2012, cuatro FA Cups, dos League Cups y una Europa League. Un palmarés gigantesco que, sin embargo, no eclipsa lo que vivió el pasado curso con el Coventry.
“Ganar en Múnich fue la mejor noche de mi vida como jugador, de largo”, reconoce. Pero no duda al colocar el ascenso con el Coventry casi a la misma altura. “Cuando logras un ascenso, es difícil compararlo con ganar la Champions con el Chelsea. Pero cuando haces algo con un club que ha pasado por lo que ha pasado, cuando trabajas con un grupo de chicos tan buenos en el vestuario… nunca había experimentado, sobre todo como entrenador, un grupo así”.
El 25 años de espera pesaba sobre la ciudad. Cuando el Coventry certificó el regreso a la Premier ante el Blackburn, Lampard se derrumbó. “Tuve una oleada de emoción pura, todo me vino encima. Desde luego se coloca muy arriba entre las cosas que he conseguido”.
Llegó al club en noviembre de 2024, con el curso en marcha y sin margen para el error. Lo transformó en campeón del Championship con 95 puntos y en el equipo que devolvió la élite a un histórico olvidado.
De los tropiezos a la madurez
Antes de Coventry, su carrera en los banquillos fue una montaña rusa. En 2018, con el Derby County, rozó el ascenso: final del play-off del Championship y derrota ante el Aston Villa. Después, el salto al Chelsea y el golpe: 18 meses en Stamford Bridge y destitución en enero de 2021. Más tarde, el Everton: menos de un año en Goodison Park y otro despido, en enero de 2023.
Ese historial alimentó dudas y críticas. Lampard las conoce bien, pero no se deja arrastrar. “La ambición personal de demostrar que los que dudan se equivocan siempre está ahí, pero intento que no sea mi motor”, explica.
Sabe de qué va la Premier. “He estado en la Premier League como jugador, he estado como entrenador, entiendo el reto. No puedo adelantarme ni preocuparme demasiado por el mundo exterior, porque si no sucumbes a ello y empiezas a tomar decisiones diferentes”.
La frase resume a un Lampard más curtido, menos pendiente del ruido y más centrado en el trabajo diario.
Un Coventry valiente ante la Premier
El regreso a la máxima categoría no ha sido amable. Debut y golpe: 3-0 ante el campeón, el Arsenal. Bienvenidos a la Premier. Ahora llega el primer examen en casa, ante otro recién ascendido, el Hull City.
Lampard sabe que el contexto cambia, sobre todo atrás. “Tenemos que adaptarnos al reto diferente de esta temporada, especialmente a nivel defensivo”, avisa. Pero no quiere tirar por la borda lo que les hizo grandes en el Championship. “Queremos mantener las cosas buenas del año pasado. Seríamos unos tontos si pensáramos que vamos a salir y jugar como en el ‘Champ’ cada semana, cuando dominamos muchos partidos”.
Las expectativas externas son claras: salvarse. Él no lo esquiva, pero matiza. “Todo el mundo me va a preguntar: ‘¿mantenerse en la liga es tu objetivo?’. Por supuesto que sería un éxito, porque es un reto enorme para nosotros. Pero al principio vamos a entrar diciendo: ‘saquemos pecho y seamos valientes’”.
El mensaje al vestuario es directo. “Estos chicos se han ganado estar donde están, así que que entren con esa actitud. Hay mucho que perder, pero salid y mostraos”.
No habla de promesas, ni de revoluciones. Habla de carácter. De un equipo que ha aprendido a ganar y ahora quiere aprender a resistir. Entre el látigo de Jose y la calma de Carlo, Lampard busca su propia versión para mantener vivo al Coventry en la liga más dura del mundo. Y la próxima respuesta llegará, sin red, en ese primer rugido en casa ante el Hull City.






