El futuro de Endrick: ¿Liverpool como destino tras el Real Madrid?
El ataque del Liverpool, otra vez en el punto de mira: ¿abre Endrick la puerta de salida del Bernabéu?
Durante años, el problema no existía. Con Jürgen Klopp al mando y el tridente Mohamed Salah–Roberto Firmino–Sadio Mané en plena efervescencia, el Liverpool volaba. Premier League, Champions League, un fútbol voraz y una delantera que parecía inagotable.
Pero el tiempo también presiona a las leyendas. Firmino se marchó, Mané tomó otro rumbo, Salah aguantó el pulso hasta el inicio de la temporada 2026-27, y de pronto el club se vio obligado a rehacer, a golpe de talonario, una de las mejores líneas ofensivas de la última década.
El gasto ha sido brutal. El verano pasado llegaron Alexander Isak y Florian Wirtz por unos 241 millones de libras, una apuesta que muchos en Anfield interpretaron como la solución definitiva. No lo fue. La producción ofensiva siguió sin alcanzar el nivel esperado y la directiva volvió al mercado: más de 150 millones por Victor Muñoz y Bradley Barcola. Casi 400 millones invertidos en dos años para reparar un ataque que aún no termina de encajar.
Y, sin embargo, el Liverpool sigue mirando fuera. El siguiente nombre en rojo en la agenda lleva tiempo sonando en los pasillos de Anfield: Endrick.
El efecto dominó en el Real Madrid: Güler renueva, Endrick se aleja
El brasileño, que irrumpió como delantero centro, ha ido adaptándose a la banda derecha desde su llegada al Real Madrid. Un perfil que encaja de forma casi quirúrgica con la gran necesidad del Liverpool: encontrar un heredero para Salah.
El problema para él está en la capital española. Con José Mourinho en el banquillo, Endrick apenas ha tenido minutos. La competencia es feroz y el contexto no le ayuda. Este verano, el jugador de 20 años ha sido vinculado con varios clubes, pero el interés del Liverpool ha destacado por lógica y encaje.
La situación se complicó aún más para el brasileño con la llegada de Yan Diomande al Real Madrid. El marfileño se ha sumado a una nómina ofensiva ya poblada y ha empujado a Endrick todavía más abajo en el orden de preferencias. Y ahora llega otro golpe: Arda Güler está a punto de firmar una ampliación de contrato, una señal inequívoca de que Mourinho confía en el turco como pieza de futuro.
Con Güler blindado y Diomande ganando peso, el escenario para Endrick en el Bernabéu es claro: su camino hacia los minutos se estrecha. Y cuando una puerta se cierra en Madrid, otra puede abrirse en Liverpool.
Un encaje natural en Anfield
La ecuación es sencilla. El Liverpool necesita un nuevo referente para el costado derecho del ataque. Salah se ha marchado, las alternativas internas no han terminado de convencer y el club busca un futbolista capaz de asumir responsabilidades desde ya, pero con margen de crecimiento.
Endrick encaja en ese perfil. Juventud, talento, experiencia reciente en Europa tras su paso por el Lyon en la segunda mitad de la pasada temporada, donde dejó actuaciones que revalorizaron su nombre. No es un proyecto abstracto, es un jugador que ya ha demostrado que puede marcar diferencias en un entorno exigente.
El precio, eso sí, no será amable. Cuando el Real Madrid lo firmó en 2022, el acuerdo se valoró en hasta 60 millones de euros. Desde entonces, su progresión y sus destellos en Lyon elevan la tasación. Mourinho, además, no ha escondido su postura: no quiere que Endrick abandone el Santiago Bernabéu. Pero los discursos se sostienen mientras el jugador se siente parte del plan. Si los minutos no llegan, la voluntad del técnico puede chocar con la del propio futbolista.
Ahí es donde el Liverpool puede encontrar su oportunidad.
Un proyecto, un rol y la liga más dura del mundo
Para un jugador de 20 años, no se trata solo de dinero. Se trata de rol, de contexto, de la sensación de que su carrera avanza. En Anfield, Endrick tendría algo que hoy no tiene en Madrid: la posibilidad real de convertirse en titular habitual en la banda derecha.
El Liverpool le ofrecería un escenario ideal: un club de élite, un estadio que empuja, una afición que idolatra a los atacantes valientes y una Premier League que sigue siendo el escaparate más poderoso del fútbol de clubes. Competencia alta, sí, pero con un hueco claro en el once.
Con casi 400 millones ya invertidos en reconstruir el ataque, la apuesta por otro joven de precio elevado puede parecer arriesgada. Sin embargo, el fútbol moderno se decide en los extremos, en la capacidad de desborde, en el gol desde la banda. Y ahí Endrick tiene argumentos de sobra.
La pregunta ya no es solo cuánto está dispuesto a pagar el Liverpool. La cuestión es otra: ¿cuánto tiempo más estará dispuesto el brasileño a esperar su oportunidad en el Bernabéu mientras en Anfield le reservan un lugar en el corazón del proyecto ofensivo?





