Idrissa Gana Gueye se marcha del Everton tras siete temporadas
Everton ha puesto punto final a una de sus historias más reconocibles de la última década. Idrissa Gana Gueye, pulmón del centro del campo durante años, no renovará su contrato y abandona el club tras “siete temporadas de servicio de máxima calidad”, según anunció la entidad de Liverpool.
El acuerdo del senegalés, de 36 años, expiró a finales de junio. En las últimas semanas, jugador y directiva mantuvieron conversaciones sobre su futuro. El veredicto ya es oficial: Gueye “buscará ahora un nuevo desafío en otro lugar”. Todo apunta a que ese nuevo destino será la Saudi Pro League, con Al Diriyah como principal candidato para hacerse con sus servicios.
No se marcha un futbolista cualquiera. Se marcha un símbolo reciente de Goodison.
Un pilar en dos etapas
Gueye aterrizó por primera vez en Everton en agosto de 2016, procedente de Aston Villa. Desde entonces se convirtió en una referencia inmediata: intensidad sin balón, lectura táctica, recuperación constante. Un mediocentro que rara vez acapara portadas, pero que sostiene equipos.
Tras tres temporadas a gran nivel, dio el salto a Paris Saint-Germain. Tres años en la élite continental, y en agosto de 2022 regresó a Liverpool para una segunda etapa con la misma misión de siempre: dar equilibrio, carácter y piernas a la medular.
Entre ambas etapas, el internacional senegalés acumuló 236 partidos con la camiseta blue. Un volumen que habla de confianza de los entrenadores, fiabilidad física y regularidad competitiva.
El reconocimiento del vestuario
David Moyes, técnico de Everton, subrayó el peso de Gueye en el día a día del club, más allá de los noventa minutos.
“Todo el mundo en Everton está enormemente agradecido por la dedicación, profesionalidad e influencia de Gana en el campo durante sus dos etapas en el club”, señaló el entrenador. No fue solo un elogio de cortesía: Moyes destacó especialmente su papel en los momentos más delicados.
“Sus cualidades de liderazgo dentro y fuera del vestuario fueron cruciales, particularmente en nuestra última temporada en Goodison. Su compromiso con el club durante muchos años fue excepcional”, añadió.
Everton, en su comunicado, dejó claro que las puertas seguirán abiertas para el senegalés: “Todo el mundo conectado con Everton da las gracias a Gana – siempre será bienvenido en el club – y le deseamos a él y a su familia lo mejor para el futuro”.
Un adiós que marca el final de una era
La salida de Gueye no es solo un movimiento contractual. Marca el cierre de un ciclo. El centro del campo de Everton pierde a su ancla, a un futbolista que conocía cada rincón de Goodison y cada exigencia de la grada.
El club mira hacia adelante, obligado a reconstruir una zona clave del campo sin una de sus referencias más fiables. Gueye, por su parte, se prepara para un último gran reto en su carrera, lejos de la Premier League que ayudó a sostener durante tantos años.
Se va un mediocentro. Queda la huella de un líder silencioso en el corazón de Everton.






