Inglaterra comienza su camino en el Mundial 2026 contra Croacia
Inglaterra vuelve al punto exacto donde empezó a soñar… y a sufrir. Ocho años después de aquella semifinal que todavía escuece, la selección inglesa abre su camino en el Mundial 2026 ante Croacia, en un estreno de grupo con aroma a revancha en Dallas.
Tuchel, casi con todo… y la incógnita Saka
Thomas Tuchel arranca su primera gran cita al mando de Inglaterra con un margen de elección envidiable: tiene disponibles a 25 de sus 26 convocados. Solo falta Trevoh Chalobah, incorporación de última hora por lesión y aún sin ritmo para entrar en los planes inmediatos.
El resto está listo. O casi. Harry Kane, capitán y referencia absoluta, encabezará el ataque en un torneo en el que las grandes estrellas ya han empezado a marcar territorio desde el primer día. El delantero llega con la responsabilidad habitual y con la sensación de que este puede ser, por edad y madurez, su Mundial definitivo.
El gran dilema de Tuchel se llama Bukayo Saka. El jugador del Arsenal arrastra molestias y su carga física debe medirse al milímetro. Es el tipo de futbolista que cambia el tono de un partido con una arrancada o un control orientado, pero la pregunta persiste en cada sesión: ¿aguanta para ser titular o habrá que reservarlo para el tramo final? El cuerpo técnico no quiere correr riesgos innecesarios en el debut, aunque sabe que dejar a Saka en el banquillo es renunciar a una parte importante del filo ofensivo del equipo.
Croacia, menos temible… pero con Modric al mando
Enfrente espera una Croacia reconocible en la camiseta, distinta en muchos nombres. Aquel bloque que rompió el corazón inglés en Rusia ya no está intacto. Varios líderes se han marchado, el peso de los años ha obligado a un relevo silencioso y el conjunto balcánico ya no impone el mismo respeto que entonces.
Sin embargo, hay una figura que sigue ahí, desafiando al tiempo: Luka Modric. El centrocampista continúa siendo el metrónomo croata, el jugador que marca el ritmo, pausa cuando todos corren y acelera cuando el partido parece dormido. Mientras él siga sobre el césped, Croacia conserva una autoridad competitiva que nadie puede ignorar.
El grupo, compartido con Ghana y Panamá, ofrece un escenario en el que Inglaterra parte como favorita teórica, con Croacia un paso por detrás pero con la experiencia de saber manejarse en grandes torneos. Un tropiezo en el debut puede complicarlo todo de inmediato. Un golpe de autoridad, en cambio, puede encarrilar la clasificación antes de tiempo.
Dallas será el primer examen real de la era Tuchel al frente de Inglaterra. Entre la sed de revancha, la gestión del físico de Saka y la eterna clase de Modric, el estreno llega cargado de historia y de futuro. Ahora solo falta que el balón confirme si este grupo está preparado para escribir un capítulo distinto al de 2018.






