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El insólito gol anulado de Jacy Maranhao

En el Couto Pereira, el grito de gol de Jacy Maranhao duró apenas unos segundos. Lo suficiente para desatar la locura, para que el capitán de Coritiba se lanzara hacia la grada… y para que, de golpe, desapareciera del plano como si el césped se lo hubiera tragado.

No fue un truco de cámara. Fue un túnel.

El gol, el salto y el vacío

Sábado, Brasileirao 2026, partido ante Chapecoense. Coritiba busca aire en la tabla, el estadio aprieta, y de pronto el defensor, el hombre menos esperado, encuentra el gol. Jacy corre hacia la banda, salta la valla publicitaria con la euforia de quien sabe que no marca todos los días… y cae directo en la abertura de las escaleras que conducen al túnel hacia los vestuarios.

La imagen se hizo viral en cuestión de minutos: el capitán desaparece, el público se lleva las manos a la cabeza, y segundos después se le ve trepar de vuelta, tambaleándose, para seguir celebrando como puede con sus compañeros. Un festejo convertido en caída libre.

La ironía fue cruel. El tanto, que había desatado semejante celebración, terminó anulado por el VAR por fuera de juego. De la gloria al golpe, y del golpe a la nada.

Un susto, dolor… y victoria

El impacto no quedó solo en la anécdota. Jacy siguió en el campo, pero el dolor en el pie fue en aumento y terminó siendo sustituido en la segunda parte. Pese al susto y al gol invalidado, Coritiba se rehizó y terminó imponiéndose 2-1 a Chapecoense, resultado clave en el Brasileirao 2026.

Después del partido, el propio defensor reconoció que se había “excedido” en el festejo. No es casual: “los defensores no marcan muchos goles”, admitió, consciente de que esa rareza lo empujó a una celebración desbordada.

En una entrevista con medios locales, explicó el origen de su impulso. Quería correr hacia la zona donde se encontraba su esposa embarazada para dedicarle el gol. En la adrenalina del momento, olvidó un detalle decisivo: la entrada al túnel estaba justo del otro lado de los paneles publicitarios.

El resto lo completó la gravedad. “Cuando salté… ¿sabes esa sensación de soñar que te caes de un edificio? Fue así”, relató, todavía con el susto fresco.

Un acceso abierto en el peor momento

Lo que suele estar cerrado, esta vez estaba abierto. El acceso al túnel del Couto Pereira permanece habitualmente clausurado durante el juego y solo se abre al final de cada tiempo. Pero la acción ocurrió justo antes del descanso, con la zona ya habilitada para el regreso a vestuarios.

Esa coincidencia convirtió un festejo habitual en una trampa inesperada.

Al día siguiente, el propio Jacy llevó tranquilidad a los hinchas a través de sus redes sociales. Contó que al principio todo había sido “más un susto que otra cosa”, aunque durante el partido el dolor en el pie le impedía apoyar bien. Ahora, aseguró, se siente “mucho mejor” y en plena recuperación.

Un estadio con antecedentes

Lo que pasó el sábado no es un episodio aislado en el Couto Pereira. En 2014, el camerunés Joel Tagueu, también jugador de Coritiba en aquel entonces, sufrió una caída similar al celebrar un gol y terminar dentro del túnel.

Dos caídas, dos épocas distintas, el mismo estadio y el mismo club. Coritiba ya tiene una postal tan insólita como peligrosa en su historia reciente: la de los goles que acaban en el subsuelo antes de subir al marcador.

El insólito gol anulado de Jacy Maranhao