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Ipswich Town busca nuevo entrenador: Solskjaer y O'Neil en la mira

Ipswich Town se asoma de nuevo a la élite y, según apunta la BBC, lo quiere hacer con un nombre rimbombante en el banquillo: Ole Gunnar Solskjaer. El noruego, lejos de los focos desde su salida de Besiktas el verano pasado, ve con buenos ojos un regreso al fútbol inglés y vuelve a escena en un contexto que le resulta familiar: presión, expectativas y un club en plena ebullición.

La posible llegada de Solskjaer tiene un matiz casi simbólico en Portman Road. Kieran McKenna, el técnico que ha devuelto al club a la Premier League con dos ascensos consecutivos, confirmó su marcha apenas unas semanas después de culminar la gesta. Y entre ambos hay un hilo directo: McKenna fue asistente de Solskjaer en Manchester United. El maestro podría suceder ahora al alumno en el banquillo, cerrando un curioso círculo entre Old Trafford y el este de Inglaterra.

McKenna se va en la cima. A los 40 años, deja un Ipswich transformado, rescatado desde las profundidades de la League One hasta la “tierra prometida” de la máxima categoría. La noticia ha caído como un jarro de agua fría entre una afición que soñaba con verle liderar el regreso a la Premier. El técnico, vinculado en las últimas semanas con el puesto en Fulham, ha querido frenar las especulaciones: su adiós, insiste, responde a la necesidad de parar, de recargar.

“Creo que este es el momento adecuado para apartarme. Lo hago con un gran orgullo por el increíble progreso que hemos logrado y con una enorme esperanza y optimismo por el futuro del club”, expresó en su comunicado de despedida. Deja un vacío enorme. Y un listón altísimo.

En ese escenario aparece Solskjaer. Para él, Ipswich representa algo más que un simple regreso a Inglaterra: es una oportunidad para redefinir su carrera lejos del microscopio permanente de Manchester United. En Old Trafford vivió tres años intensos, con un subcampeonato de Premier en la temporada 2020-21 como punto álgido, antes de salir en 2021. Después llegó una pausa, un breve paso por Turquía y un nombre que, incluso, se barajó para un hipotético regreso al United, opción que terminó descartándose en favor de Michael Carrick.

Portman Road, sin embargo, plantea un reto distinto. No hay el ruido ensordecedor de un gigante global, pero sí una exigencia creciente. Ipswich se ha convertido en el primer club desde Southampton en 2012 en encadenar dos ascensos, del tercer escalón a la Premier, y lo ha hecho con un fútbol valiente y un vestuario acostumbrado a ganar bajo máxima presión. No se trata de reconstruir desde cero, sino de sostener una ola ganadora en el nivel más alto.

La directiva, no obstante, no se limita a un solo nombre. Gary O’Neil, actualmente al mando de Strasbourg, también figura en la lista de candidatos serios. Su reputación ha crecido a base de trabajos sólidos en Bournemouth y Wolves, y cuenta con un punto a favor nada menor: ya trabajó con el director ejecutivo de Ipswich, Mark Ashton, en su etapa en Bristol City. Conoce la forma de operar de la cúpula y eso siempre pesa en una decisión de este calibre.

El problema para Ipswich es que en Francia no están dispuestos a regalar a su técnico. Strasbourg quiere retener a O’Neil, fichado el pasado enero, y no contempla su marcha con agrado. Pero el imán de la Premier League sigue siendo poderoso. Un proyecto recién ascendido, con un estadio encendido y una plantilla en plena madurez competitiva, puede convertirse en una tentación difícil de rechazar.

En los despachos de Portman Road, la consigna es clara: no frenar el impulso. Tras varias temporadas de crecimiento continuo, el club busca un entrenador capaz de mantener la velocidad de crucero, no solo de sobrevivir. El sucesor de McKenna heredará un grupo que ya ha demostrado carácter, capacidad de respuesta en momentos límite y una conexión evidente con la grada.

Para Solskjaer, ese contexto ofrece un escaparate perfecto para demostrar que su etapa en el United no fue su techo. Para O’Neil, supondría consolidarse como uno de los técnicos británicos emergentes con mejor cartel en la Premier.

La pregunta, ahora, no es solo quién se sentará en el banquillo de Ipswich Town, sino quién se atreverá a subirse a una ola que no admite frenos en pleno regreso a la élite.