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Italia se prepara para el desafío ante Francia en la Nations League

La noche en el Stade de France no admite medias tintas. Italia se presenta en París con un once descaradamente ofensivo, Francia estrena a Zinedine Zidane en casa como seleccionador, y la Nations League ofrece un duelo que huele a algo más que simple fase de grupos.

El balón echará a rodar a las 19.45, hora del Reino Unido (20.45 CEST), pero el partido empezó mucho antes, en la pizarra.

Mancini aprieta el acelerador

Roberto Mancini vuelve a la Azzurra y no pierde tiempo en dejar su sello. Tras un arranque irregular —derrota 2-0 en Roma ante Bélgica y reacción con un 4-1 en Bursa frente a Turkiye—, el técnico mezcla piezas de ambos onces y arma una versión mucho más agresiva.

Regresan Riccardo Calafiori, Nicolò Barella y Moise Kean al equipo titular. El delantero del Como no estaba al cien por cien, pero se ha recuperado a tiempo y saldrá de inicio. No lo hará solo: a su alrededor, los hermanos Pio y Sebastiano Esposito, confirmados como pareja de ataque junto a él, dibujan un tridente joven, móvil y con hambre.

En el medio, Davide Frattesi se ha ganado el derecho a repetir. Marcó en Turkiye y Mancini le mantiene en un centro del campo que no se toca: Frattesi, Sandro Tonali y Nicolò Fagioli dan equilibrio, llegada y pie fino para surtir a los tres de arriba.

En los laterales, Italia también envía un mensaje. Calafiori recupera su rol de lateral izquierdo al estilo Arsenal, con recorrido y salida limpia desde atrás, mientras Michael Kayode conserva su puesto en la derecha tras una actuación convincente en Bursa. En el eje, Giorgio Scalvini y Alessandro Bastoni protegen a Gianluigi Donnarumma, dueño indiscutible del arco.

Las bajas obligan a ajustar. Giacomo Raspadori y Nicolò Zaniolo abandonaron la concentración por lesión, y Honest Ahanor ha bajado a la Sub-21. En Florencia se han quedado Samuele Inacio, Alessandro Romano, el propio Ahanor, Nicolò Cambiaghi, Diego Coppola, Daniele Ghilardi, Eddy Kouadio, Rolando Mandragora y Massimo Pessina. Mancini viaja a París con un grupo definido y una idea clara: mandar con el balón y castigar con ritmo alto.

Zidane vuelve a casa

En el otro banquillo, el foco se posa inevitablemente sobre Zinedine Zidane. Francia ha ganado sus dos primeros partidos con él al mando, ambos por 1-0 y a domicilio, en Turkiye y Bélgica. Resultados cortos, pero eficaces. Ahora llega el momento de presentarse ante su gente, en el país donde levantó el Mundial como jugador y donde ahora le exigen hacerlo como seleccionador.

El contexto es exigente. Kylian Mbappé se lesionó en Turkiye y ya está fuera de la convocatoria. En Bruselas, la rotación funcionó: un gol agónico del suplente Michael Olise dio los tres puntos. Esta vez, Olise sube un escalón más y entra en el once inicial, acompañado por Ousmane Dembélé y Désiré Doué en la línea ofensiva.

El centro del campo tiene un fuerte acento Serie A. Adrien Rabiot, pieza clave del Milan, lidera la sala de máquinas junto a Lucas De Cunha y Rayan Cherki. La gran sorpresa es precisamente De Cunha, mediocentro del Como, que conserva el puesto tras impresionar en su debut con la absoluta y relega al banquillo al romanista Manu Koné.

Detrás, más conexiones con Italia. Mike Maignan, guardameta del Milan, es el encargado de cerrar la portería francesa. Delante de él, una zaga con Pierre Kalulu —lateral de la Juventus— confirmado como titular, acompañado por Jacquet, Dayot Upamecano y Adrien Truffert. Zidane no toca lo que le ha funcionado y, al mismo tiempo, da continuidad a los que han respondido cuando ha rotado.

Un duelo con historia reciente… y un marcador repetido

Hay un dato que flota sobre el césped del Stade de France: los últimos cuatro enfrentamientos entre Francia e Italia han terminado 3-1. Cuatro partidos, el mismo resultado. Solo uno de ellos con victoria italiana.

La estadística no garantiza nada, pero sí marca un tono. Francia llega sólida, con dos triunfos por la mínima y una estructura reconocible. Italia aterriza con altibajos, pero con la sensación de que, cuando el equipo se suelta, puede hacer daño a cualquiera, como demostró en el 4-1 en Turkiye.

El choque de estilos está servido. Zidane apuesta por control y calidad en tres cuartos, con Olise y Dembélé listos para castigar cualquier despiste. Mancini responde con vértigo y juventud, con los Esposito y Kean como punta de lanza de una selección que no quiere esperar atrás.

Alineaciones confirmadas

Francia: Maignan; Kalulu, Jacquet, Upamecano, Truffert; Cherki, Da Cunha, Rabiot; Olise, Dembelé, Doué

Italia: Donnarumma; Kayode, Scalvini, Bastoni, Calafiori; Frattesi, Tonali, Fagioli; Kean, P Esposito, S Esposito

París se prepara para un nuevo capítulo de una rivalidad histórica. Zidane se estrena en casa, Mancini se juega credibilidad con un plan valiente. Una de las dos potencias saldrá reforzada. La otra tendrá que mirarse al espejo y preguntarse cuánto tiempo puede permitirse dudar en plena Nations League.

Italia se prepara para el desafío ante Francia en la Nations League