Jeff Bezos y la venta de un tercio del Liverpool
El Liverpool está a punto de cambiar de dimensión en los despachos. Fenway Sports Group (FSG), dueño absoluto del club desde 2010, ultima la venta de una participación cercana a un tercio de la entidad a un consorcio de inversores que incluye a Jeff Bezos, fundador de Amazon y tercer hombre más rico del planeta, según adelanta Sky News.
No se trata de una venta total ni de una salida precipitada. Es un movimiento calculado en un mercado donde los grandes clubes se valoran como multinacionales tecnológicas. Y el Liverpool, tasado para esta operación en torno a 4.400 millones de libras (unos 6.000 millones de dólares), entra de lleno en esa liga.
El nuevo dinero: Bezos, Bhatia y compañía
El grupo inversor estaría liderado por Amit Bhatia, ex copropietario de QPR, con Bezos y el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin, como nombres más rutilantes dentro del sindicato.
Bezos, que levantó Amazon desde un garaje en Seattle en 1994, llega con un patrimonio estimado por Forbes en 281.000 millones de dólares. Un gigante financiero con intereses en la aeroespacial Blue Origin y el vehículo de inversión Nash Holdings, dueño de The Washington Post. No es un desconocido en el deporte estadounidense: se le ha vinculado en el pasado con intentos de entrar en la NFL, sondeando posibles ofertas por Washington Commanders y Seattle Seahawks, aunque hoy no controla ningún club deportivo de forma directa.
Bhatia, 46 años, británico de origen indio y con pasado en la banca de inversión, es un perfil muy distinto pero igual de influyente en la operación. Dirige AyBe Capital, firma multi-activos con inversiones en tecnología, medios, inmobiliario, consumo y salud. Está casado con Vanisha Mittal Bhatia, hija del magnate del acero Lakshmi Mittal, cuyo patrimonio ronda las 23.200 millones de libras. Un detalle que ayuda a entender el músculo financiero que rodea al nuevo socio del Liverpool.
En el terreno deportivo, Bhatia no llega de nuevas. Con solo 28 años se sentó en el consejo de QPR y fue vicepresidente del club londinense en 2007, tras la entrada de la familia Mittal con un 20% del accionariado junto a Bernie Ecclestone y Flavio Briatore. Entre 2018 y 2023 ejerció como presidente y se mantuvo como director y copropietario hasta esta misma semana, cuando transfirió su participación al accionista mayoritario Ruben Gnanalingam.
Su firma, AyBe Capital, también se ha movido en proyectos innovadores: es inversor en TGL, la liga de golf impulsada por Rory McIlroy y Tiger Woods que mezcla deporte y tecnología, y en Switch Hitter, la plataforma mediática de Kevin Pietersen centrada en contenido exclusivo de cricket. Este año, además, su suegro adquirió el 75% de Rajasthan Royals en la Indian Premier League. El deporte forma parte del ecosistema familiar.
Saverin, por su parte, ya sabe lo que es acercarse a la élite del fútbol europeo: formó parte del consorcio que intentó sin éxito comprar el Chelsea en 2022, en plena venta forzada por la guerra en Ucrania.
Por qué FSG abre la puerta ahora
FSG no está acorralado ni necesita liquidez urgente. De hecho, en 2022 ya dejó claro que escucharía ofertas para una inversión minoritaria y un año después cerró la entrada de Dynasty Equity, que inyectó 164 millones de libras en una operación que valoraba el club por encima de los 4.500 millones de dólares.
Desde que compró el Liverpool en octubre de 2010 por 300 millones de libras, entonces bajo el nombre de New England Sports Ventures, el grupo de John W. Henry ha visto cómo su apuesta se multiplicaba. Sobre el césped, el club ha levantado todos los grandes títulos posibles. En la cuenta de resultados, la plusvalía es gigantesca incluso vendiendo solo una parte.
La sensación en Boston es clara: “misión cumplida” en muchos frentes. El proyecto deportivo está consolidado, la marca Liverpool nunca ha sido tan global y el valor de la entidad se ha disparado. Es el momento ideal para dejar entrar capital nuevo sin renunciar al control.
Hoy, FSG sigue mandando. Pero ya comparte accionariado con RedBird Capital y Arctos Sports Partners, ambos con participaciones minoritarias, además de Dynasty Equity como inversor pasivo. El desembarco del consorcio de Bezos y Bhatia añadiría una nueva capa de poder financiero sin tocar, al menos de inicio, el timón deportivo.
Una de las grandes operaciones de la historia del fútbol
La cifra que se maneja para valorar al Liverpool en esta transacción —4.400 millones de libras— coloca el acuerdo entre los más altos jamás vistos en el fútbol. Para FSG, supone cristalizar parte de la enorme revalorización generada en 14 años. Para el club, abre una ventana a recursos que pocos pueden igualar.
La participación rondaría un tercio del accionariado, según Sky News. No hay calendario cerrado, pero las conversaciones, filtradas por primera vez a finales del mes pasado, se han acelerado en los últimos días. En Anfield y en los despachos de FSG se trabaja ya con la posibilidad de un anuncio inminente: podría llegar esta misma semana o deslizarse a la siguiente.
Mientras tanto, una pregunta sobrevuela el futuro inmediato del Liverpool: qué significará, en el mercado de fichajes y en la estructura del club, tener a Jeff Bezos y a un consorcio de este calibre sentados en la mesa de accionistas. La respuesta, para bien o para mal, puede redibujar el mapa del fútbol europeo.






