La justicia francesa cierra el caso Mbappé–PSG
La batalla judicial más larga y tensa del fútbol francés ya tiene punto final. La justicia ha rechazado la denuncia por “acoso moral” presentada por Kylian Mbappé contra la directiva de Paris Saint-Germain, cerrando así el último frente abierto entre la estrella de Real Madrid y su antiguo club.
Según desveló este viernes el diario francés L’Équipe, los tribunales archivaron la denuncia por falta de pruebas. Mbappé acusaba a la cúpula del club parisino de presionarle psicológicamente y hostigarle en su entorno laboral durante el conflicto por su contrato.
Los abogados del delantero presentaron la demanda en pleno pulso por las cantidades pendientes que reclamaba al PSG. Más tarde la retiraron, pero la fiscalía decidió seguir adelante con la investigación por su cuenta. En mayo pasado, los jueces de instrucción dieron el carpetazo definitivo: consideraron imposible continuar con el procedimiento porque el propio demandante ya no sostenía la acusación.
El origen del caso se remonta al inicio de la temporada 2022-2023. La dirección del Paris Saint-Germain decidió apartar a Mbappé del primer equipo y enviarlo a entrenar con el grupo de descartes después de que el jugador se negara a activar la cláusula de ampliación de su contrato.
Ahí empezó el pulso. Mbappé acusó al club de intentar forzarle a elegir entre dos caminos: renovar o salir traspasado por una cifra astronómica, con el miedo del PSG a perderle gratis al término de su vínculo. Durante semanas, la situación se enquistó. El mejor jugador de la plantilla, aislado. La imagen del club, en entredicho.
Hasta que intervino el vestuario deportivo. En su primer año al mando, Luis Enrique dio un paso al frente y reincorporó al delantero al grupo principal. A partir de ahí, Mbappé completó la temporada y, ya en el verano de 2024, se marchó libre rumbo a Real Madrid, consumando el desenlace que el club parisino intentó evitar durante años.
El conflicto económico, sin embargo, siguió vivo. El Paris Saint-Germain retuvo parte del salario y de las primas del jugador, amparándose en lo que consideraba un acuerdo verbal con el presidente Nasser Al-Khelaifi a cambio de su regreso al primer equipo. Ese movimiento encendió la mecha definitiva: en mayo de 2025, Mbappé lanzó una ofensiva legal completa, que incluía la denuncia por acoso moral ahora desestimada.
La partida cambió cuando intervino la justicia laboral. El tribunal de trabajo falló a favor del futbolista en la disputa contractual y condenó al PSG a pagarle 61 millones de euros en conceptos pendientes. El club no recurrió. La sentencia se volvió firme. Y el delantero, con esa victoria en la mano, decidió retirar la denuncia por acoso.
Con la decisión de la justicia penal, todos los frentes judiciales entre Mbappé y el Paris Saint-Germain quedan oficialmente cerrados. Se apaga una historia que arrancó en 2017, cuando el entonces prodigio del Monaco aterrizó en París por 180 millones de euros, la segunda operación más cara de la historia. En esos años se convirtió en máximo goleador histórico del club y levantó 7 títulos de Ligue 1.
Ahora la relación termina en los despachos, no en el césped. Mbappé ya viste de blanco y mira a Europa. El PSG, sin su gran símbolo reciente, debe reinventarse mientras asume que su gran inversión de 2017 se marchó gratis y por orden judicial todavía le salió más cara.






