Juventus y Jhon Lucumí: Acuerdo Total y Espera Incierta
A mitad de agosto, el reloj del mercado empieza a sonar más fuerte en Turín. Las últimas semanas del verano se acercan y en la Juventus saben que ya no hay margen para demasiados errores: después de un sexto puesto decepcionante, el próximo paso en la reconstrucción pasa también por un central. Y ese nombre, desde hace meses, tiene dueño: Jhon Lucumí.
Lucumí ya ha dicho “sí”
Según informa Tuttosport, Juventus y Lucumí ya tienen un acuerdo total sobre el contrato que le espera en el Allianz Stadium si la operación se cierra en este mercado. Cinco años de vínculo, salario de 2,5 millones de euros netos por temporada y hasta 1 millón adicional en bonus. Un salto salarial importante respecto a lo que percibe actualmente en Bologna, y una señal clara de cuánto le valora la Vecchia Signora.
El movimiento, sobre el papel, podría parecer un paso menor dentro del ruido del mercado juventino, donde el club ha llegado a un entendimiento con varios objetivos en las últimas semanas. Pero en este caso hay un matiz que cambia el tono de la historia: Lucumí está esperando única y exclusivamente a la Juventus.
Distintas fuentes en Italia coinciden en que el colombiano ha rechazado ofertas económicamente más potentes con tal de mantener abierta la puerta de Turín. No es una postura habitual en un mercado en el que los defensas de su perfil suelen aprovechar la subasta. Él ha elegido otro camino: aguantar.
Bologna aprieta, la cláusula ya no existe
El otro lado de la mesa, Bologna, juega con sus propias cartas. El club emiliano pretende ingresar alrededor de 25 millones de euros por su central zurdo, una cifra alta pero no desorbitada para un jugador consolidado en la Serie A y en plena madurez competitiva.
Hasta mediados de julio, la situación era distinta: Lucumí contaba con una cláusula de rescisión de 28 millones. Esa ventana ya se cerró y el Bologna ha recuperado margen de maniobra para negociar. Sin cláusula, sin automatismos, todo depende ahora de la capacidad de la Juventus para acercarse a las pretensiones del club rossoblù… y de su necesidad de vender antes de comprar.
Ofertas rechazadas y un deseo claro
La lista de pretendientes que han recibido un “no” de Lucumí no es corta. Destacan dos nombres de peso en Turquía: Galatasaray y Besiktas. El segundo tiene un componente especialmente llamativo, porque su actual entrenador es Vincenzo Italiano, el técnico que dirigió al colombiano en Bologna. Ni siquiera esa conexión personal ha sido suficiente para cambiar el rumbo del jugador.
También hubo contactos, o al menos interés, desde Inter y varios clubes de la Premier League. Pero ese ruido se ha ido apagando en las últimas semanas. No porque Lucumí haya desaparecido del radar, sino porque su prioridad ha sido siempre la misma: Juventus.
Hoy, el panorama es nítido. Él quiere vestir de bianconero. Y lo ha demostrado con decisiones que le han podido costar dinero a corto plazo.
El freno está en Turín
Paradójicamente, el obstáculo ya no es el jugador. Tampoco el acuerdo económico con él. El freno está en la propia Juventus, condicionada por la necesidad de aligerar la nómina de defensas antes de incorporar otro central.
En el club manejan varios nombres que podrían salir para hacer hueco: Federico Gatti, Lloyd Kelly, Juan Cabal o alguna otra pieza de la zaga. Nada está cerrado, nada es inminente, pero la sensación es clara: antes de entrar, alguien tendrá que salir.
Hasta que eso ocurra, Lucumí vive en una especie de limbo. Tiene un acuerdo con el club al que quiere ir, sabe que Bologna está dispuesto a vender si llega la oferta adecuada y, al mismo tiempo, observa cómo el calendario avanza y el mercado se encoge.
Una espera con final incierto
El guion, por ahora, es sencillo de resumir: él quiere Juventus. Juventus le quiere a él. Bologna está dispuesto a negociar por unos 25 millones. El contrato está pactado. El tiempo, no.
La pregunta ya no es si Lucumí ha elegido su destino. Eso está claro. La verdadera incógnita es otra: ¿podrá la Juventus mover las piezas a tiempo para que ese deseo se convierta en fichaje antes de que la ventana se cierre?






