Kylian Mbappé deja Nike y se une a On
Kylian Mbappé ha puesto punto final a una relación de dos décadas con Nike para firmar un acuerdo de botas con On, la firma suiza que prepara un desembarco a lo grande en el fútbol. No es solo un cambio de marca: es un movimiento que sacude el tablero de un negocio dominado desde hace años por los mismos nombres.
On, hasta ahora centrada en el running y el tenis, acelera su entrada en el fútbol para 2025 y ya ha colocado una figura de peso al frente del proyecto: Thierry Henry será su director de fútbol. El mensaje es claro. No vienen a probar suerte, vienen a competir.
La conexión con el fútbol de élite no termina ahí. Roger Federer, que también dejó Nike para asociarse con la compañía suiza en la recta final de su carrera, es accionista de la empresa con sede en Zúrich. Mbappé seguirá un camino similar: además de ser la gran cara visible de la marca en el fútbol, también se convertirá en accionista de On.
El capitán de Francia explicó así el porqué de su decisión: «Desde el principio, lo que me atrajo de On fue la oportunidad de construir algo completamente nuevo juntos que ayude a dar forma al juego del mañana. Quiero aportar mi experiencia y mi perspectiva a lo que creemos, llevar los límites más allá a través de la innovación y mantener siempre la fidelidad a la alegría del fútbol. Tenemos un sueño compartido, y esto es solo el comienzo».
Un golpe para Nike en pleno cambio de era
La salida de Mbappé, que se produjo al término de su contrato tras el Mundial, supone un golpe de calado para Nike. No se marcha un jugador cualquiera: durante años, el francés ha sido uno de los grandes rostros de las campañas globales de la marca, la punta de lanza de su apuesta por la nueva generación.
No es la primera pérdida de peso reciente. Barcelona y España tienen como gran joya a Lamine Yamal, que hace dos años cambió Nike por Adidas. Otro aviso de que el monopolio emocional y comercial de las grandes marcas ya no es intocable.
Nike reaccionó con un comunicado que subraya la dimensión histórica del vínculo roto: «El camino de Kylian con Nike comenzó cuando tenía nueve años. Durante casi dos décadas, hemos compartido momentos que han dado forma al juego y él ha sido una parte importante de Nike Football. Estamos orgullosos de lo que logramos juntos dentro y fuera del campo».
On enseña sus primeras botas
On entra en el fútbol desde cero, pero sin complejos. Esta misma semana presentó sus primeras botas, las Lightspray Prototype, un modelo todavía de laboratorio que llegará al gran público a partir del próximo año. Será el primer paso antes de ampliar la oferta hacia ropa de entrenamiento y una línea de fútbol más completa.
El plan es claro: asociar el salto de la marca al balón con una de las figuras más influyentes del juego actual. Mbappé no solo las llevará en sus partidos; participará en el desarrollo del producto y en la narrativa de una marca que se presenta como alternativa fresca frente a los gigantes históricos.
Un duopolio bajo presión
El contexto hace que el movimiento resulte aún más significativo. Nike y Adidas dominan el mercado del fútbol con puño de hierro: según datos del minorista Fútbol Emotion, más del 40% de los jugadores del último Mundial calzaron botas de una de estas dos marcas. Puma se sitúa a distancia, en torno al 10%.
El resto pelea por las sobras. Firmas como Under Armour, New Balance o Skechers —esta última calza las botas del capitán de Inglaterra, Harry Kane— han intentado irrumpir con fuerza, pero no han logrado un impacto decisivo en el mercado minorista. Han firmado nombres, han tenido presencia, pero no han cambiado el mapa.
Ahí es donde On quiere marcar la diferencia. Con Mbappé como emblema, Henry al mando del área de fútbol y Federer en la sala de decisiones, la compañía suiza se lanza a desafiar un duopolio que parecía inamovible.
La pregunta ya no es si On se atreve a entrar en el juego. La cuestión es cuántas estrellas seguirán el camino que acaba de abrir Mbappé.






