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Sage enfría expectativas sobre Henderson y Mateta

El técnico Sage rebajó expectativas y puso fecha, con cautela, al regreso de dos piezas importantes. Dean Henderson y Jean-Philippe Mateta no volverán a competir hasta después del parón internacional. Nada de milagros de última hora.

“La situación de Henderson es más segura que la de Mateta. Tendremos que esperar por los dos. Podré dar una mejor respuesta en dos semanas. Yo también quiero una respuesta rápida, pero no puedo dar nada todavía”, explicó el entrenador, asumiendo que el margen de maniobra es mínimo.

El rompecabezas de la lista europea y el caso Doucouré

El otro gran tema del día fue la ausencia de Cheick Doucouré en el estreno de Europa League ante Lech Poznan. No hubo lesión, ni sanción. Hubo lista.

“Sencillamente no está en la lista europea”, aclaró Sage. “Tenemos un pequeño problema con eso porque no tenemos demasiados jugadores en su posición entrenando ahora mismo, con cuatro jugadores lesionados fuera de la lista. No fue fácil tomar las decisiones, pero tenía que hacerlo y quizá podamos cambiar la lista en enero si nos clasificamos para las eliminatorias. Él puede jugar en la Premier League”.

La explicación destapa la realidad del vestuario: plantilla corta en una zona clave, cuatro bajas y un margen de error mínimo a la hora de inscribir jugadores. Las consecuencias ya se notan.

Cuatro goles, cuatro nombres, una misma idea

El triunfo ante Lech Poznan dejó algo más que tres puntos. Dejó una sensación de trabajo bien hecho.

“Estoy muy satisfecho porque marcamos cuatro goles de cuatro maneras diferentes y con cuatro jugadores distintos”, celebró Sage. “Además dejamos la portería a cero, que es muy importante para nosotros porque trabajamos mucho en eso después de nuestro último partido”.

La variedad ofensiva no fue casualidad. Para el técnico, ahí se esconde parte del salto anímico del grupo.

Preguntado por la confianza interna, Sage fue claro: “Es mejor porque los jugadores son conscientes de la victoria del último partido, de cómo marcar y cómo defender, de que muchos están volviendo al grupo. Quizá la confianza a veces esté en la diversidad de opciones, sobre todo porque nos dio otras formas de ganar”.

Más recursos, más competencia, más caminos hacia el gol. Y el vestuario lo ha notado.

El regreso agitado de Ismaila Sarr

El otro foco de la noche fue Ismaila Sarr. Volvía tras una lesión larga, volvía a pisar césped… y se encontró con algunos abucheos en Selhurst Park.

Sage no rehuyó el tema. “Sé que los aficionados le quieren y creo que merece ser querido como lo es”, defendió. “Siempre es difícil volver después de una lesión larga, pero lo más importante para nosotros era ponerle en el campo y darle sus primeros minutos. Estará mejor y mejor con más tiempo ahí fuera. Quizá pueda ser titular, pero no creo que pueda jugar el partido completo”.

Sobre los pitos, el técnico tiró de realidad y de deseo: “Es normal porque todo el mundo pensaba que se iría. Ahora ha vuelto y me gustaría pensar que todos están contentos de verle en el campo. Deberíamos disfrutar de sus goles y de nuestras victorias con él”.

La pelota, ahora, también está en el tejado de la grada.

Canvot, aviso y respuesta

Jaydee Canvot también fue protagonista, aunque de forma más silenciosa. Se quedó fuera de la convocatoria en el último duelo de liga ante Ipswich. Esta vez, volvió a entrar en la lista. No fue casual.

“Dejó una buena impresión en la preparación de este partido”, explicó Sage. “Entendió por qué le dejé fuera y lo que espero de él. Es un muy buen jugador. He dirigido a algunos jóvenes talentos en mi carrera y sé que a veces necesitan este tipo de estímulo. Tienen que darse cuenta de que no es suficiente con ser buenos, hay que ser muy buenos”.

Un mensaje claro para el vestuario, y en especial para los más jóvenes: el nivel de exigencia no va a bajar.

Con Henderson y Mateta aún lejos, con la lista europea condicionando decisiones y con figuras como Sarr y Canvot bajo el foco, Sage ya ha marcado el tono. La cuestión es si este grupo será capaz de sostenerlo cuando vuelva el ruido de la liga y Europa apriete de verdad.