Kylian Mbappé y su camino hacia Lionel Messi en la Copa del Mundo
PHILADELPHIA — Kylian Mbappé volvió a ponerse a tiro de Lionel Messi. Otra vez. Otra Copa del Mundo. Otro gol que pesa como una declaración.
Minuto 70 en el Lincoln Financial Field, octavos de final ante Paraguay. El estadio contenía el aliento cuando el árbitro corrió hacia la pantalla del VAR. La jugada era clara en las repeticiones: Diego Gómez derribó a Désiré Doué dentro del área. Contacto, caída, protesta. Y luego, la decisión: penal para Francia.
Ahí apareció Mbappé.
El capitán francés colocó el balón, miró al guardameta y ejecutó con la frialdad de quien ya se mueve entre los grandes registros de la historia del torneo. Gol. Séptimo tanto en esta Copa del Mundo, el número 19 de su carrera en el Mundial. Una cifra que lo vuelve a dejar a un solo gol de Messi en la tabla histórica.
No es un pico aislado, es una escalada constante. Mbappé llega a estos octavos impulsado por su tercera “doblete” del torneo, lograda en la victoria de Francia sobre Suecia en la ronda de 32. Aquel día marcó justo antes del descanso, en el minuto 45, y volvió a aparecer en el 74, sellando un triunfo que, además, disparó su leyenda en las fases decisivas: con esos tantos, elevó a 10 su cuenta de goles en rondas eliminatorias del Mundial, un récord absoluto para un solo jugador.
Cada cruce directo parece agrandar su figura. Francia, con él como faro ofensivo, se ha instalado en una rutina de grandeza: es el tercer Mundial consecutivo en el que disputa los octavos de final con Mbappé en el campo, y el cuarto seguido bajo el mando de Didier Deschamps. No es casualidad; es un ciclo competitivo que se sostiene en el tiempo.
El escenario en Estados Unidos solo amplifica la sensación de era. Este Mundial 2026, el más grande de la historia, ha convertido ciudades como Philadelphia, Houston, Inglewood o Mexico City en paradas de una gira global donde 48 selecciones se disputan el trofeo. En ese mapa, Francia sigue apareciendo como uno de los equipos que marcan el ritmo del torneo.
El camino, sin embargo, no concede respiros. Si Les Bleus terminan de tumbar a Paraguay en este cruce, ya saben lo que viene: un viaje a Foxborough para disputar los cuartos de final ante el ganador del Canadá–Marruecos, duelo programado en el NRG Stadium de Houston. Otro estadio lleno, otra eliminatoria a vida o muerte.
Mientras tanto, el cuadro del torneo va tomando forma. Brasil se deshizo de Japón, México eliminó a Ecuador en el Estadio Azteca, Argentina superó a Cabo Verde en Miami Gardens y España, Portugal, Inglaterra o Estados Unidos también han avanzado desde la ronda de 32, empujando el Mundial hacia un tramo final cargado de gigantes y de historias cruzadas.
El formato no perdona: desde que arrancó la fase de eliminación directa, cada partido es una sentencia. Pierdes y haces las maletas. Ganas y sigues escribiendo capítulos. Solo los dos derrotados en semifinales tendrán un último consuelo en el partido por el tercer puesto, en la antesala de la gran final.
En medio de ese tablero, la figura de Mbappé domina cada conversación. Suma goles, bate marcas y mantiene a Francia instalada en la zona alta del fútbol mundial. Ya ha dejado atrás registros que parecían intocables en rondas de eliminación. Ahora, con cada penal convertido, con cada carrera al espacio, se acerca un poco más a la sombra de Messi en los libros de historia del Mundial.
La pregunta ya no es si puede alcanzarlo.
La verdadera cuestión es cuántas páginas más está dispuesto a arrancar del récord antes de que termine este torneo.





