Lionel Messi regresa a casa para su despedida con la selección
BUENOS AIRES — Lionel Messi ya está en casa. El capitán eterno de la Albiceleste aterrizó este viernes en Argentina para comenzar a vivir sus últimos días como futbolista de la selección, en la antesala del amistoso del martes ante Benín en Buenos Aires, el partido que marcará su despedida oficial con la camiseta que lo vio tocar el cielo en 2022.
El adiós del campeón del mundo
La Asociación del Fútbol Argentino fue clara al presentar el encuentro: el objetivo es que “el mejor jugador del mundo tenga la despedida en casa que realmente se merece”. No es un amistoso más. Es el cierre de una era de 21 años, el punto final de una historia que empezó con un adolescente tímido y termina con una leyenda absoluta.
Messi, que anunció su retiro de la selección el 31 de agosto, llegó desde Miami en un jet privado junto a su familia. No pisó primero la capital, sino su raíz: Rosario, a unos 300 kilómetros al norte de Buenos Aires. El mismo lugar donde empezó todo, ahora como estación previa a la última función.
Una generación que se reencuentra
El partido ante Benín será también una especie de reunión íntima de campeones del mundo. Varios integrantes del plantel que conquistó el título en Qatar se sumarán al homenaje para acompañar al capitán en su despedida.
No estarán todos. Paulo Dybala y Nahuel Molina se perderán la cita después de que Roma decidiera no cederlos para esta ventana. Una ausencia que rompe la foto perfecta, pero no el clima de celebración que rodea al encuentro.
Una carrera irrepetible con la Albiceleste
Con su decisión, Messi baja el telón a una trayectoria internacional histórica con Argentina. Deja 125 goles con la selección mayor y tres finales de Copa del Mundo disputadas: la caída ante Alemania en 2014, la reciente derrota frente a España este año y, en el medio, el título máximo en 2022 que lo colocó definitivamente en el panteón del fútbol argentino.
No habrá más capítulos oficiales. No habrá marcha atrás esta vez. El amistoso del martes será su última aparición con la camiseta celeste y blanca.
Una ventana FIFA distinta
Messi no forma parte del resto de la agenda de Argentina en esta fecha internacional. El equipo ya goleó 4-0 a Bolivia el miércoles y tiene por delante otro amistoso, el sábado, frente a Burkina Faso.
El foco, sin embargo, se corre inevitablemente hacia el martes. El resultado será lo de menos. Lo que quedará será la imagen: Messi en Buenos Aires, una última vez, escuchando el himno, saludando al público, cerrando el círculo que empezó con un chico de Rosario y termina con el ícono que cambió la historia reciente de la selección.
Cuando la pelota ruede ante Benín, la pregunta ya no será qué más puede darle Messi a Argentina. Será otra, mucho más grande: cómo se escribe el futuro de la Albiceleste después de decir adiós a su número 10.






