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Liverpool considera a Alex Scott como pivote, pero el precio es un obstáculo

Liverpool mira a Alex Scott para el pivote… pero el precio lo aleja de Anfield

La última semana de mercado se le echa encima a Liverpool con una pregunta incómoda: ¿de verdad va a cerrar la ventana sin fichar un mediocentro defensivo?

El equipo de Arne Slot volvió a mostrar grietas en el 2-2 ante Newcastle, una continuación de los problemas del curso pasado. Demasiado fácil atravesar el centro del campo, demasiado expuestos sin balón. La afición lo ve, los analistas lo repiten y el nombre del director deportivo, Richard Hughes, aparece en cada debate: hace falta un ‘6’ de primer nivel.

Desde dentro del club, sin embargo, el mensaje reciente ha sido otro. Según informó James Pearce en The Athletic, la cúpula de Anfield no tiene previsto incorporar un centrocampista en estos últimos días de mercado y ha desviado el foco hacia la búsqueda de refuerzos para las bandas en ataque.

Pero la historia no termina ahí.

Alex Scott, el elegido… y el problema de los 90 millones

Miguel Delaney, en The Independent, apunta en una dirección muy clara: Liverpool sí tiene un objetivo prioritario para el pivote. Y varios de sus fuentes coinciden en el mismo nombre: Alex Scott, centrocampista de Bournemouth.

El perfil encaja. El contexto, no tanto.

Según la información, el gran obstáculo es el precio. Bournemouth valora al jugador de 23 años en torno a los 90 millones de libras, una cifra que Liverpool no está en disposición de asumir en este momento. Desde el entorno del club se percibe que cualquier intento serio podría posponerse hasta el próximo año.

Ese retraso abre otro frente: los rivales. Chelsea ya estudia la posibilidad de lanzar una ofensiva en este mismo tramo final de mercado, mientras el club de la costa sur mantiene una postura firme de no vender ahora a su número 8.

La sensación es clara: quien quiera a Scott tendrá que pagar caro… y probablemente no será esta semana.

Un mediocentro distinto al molde clásico

El nombre de Scott no es nuevo en la órbita de Anfield. A comienzos de junio, el periodista de fichajes Alex Crook ya lo señalaba como “uno a seguir” para Liverpool. Tres meses después, no ha habido ningún movimiento concreto.

Eso no quita valor al encaje futbolístico. Scott no es el típico mediocentro destructor al estilo Fabinho o N’Golo Kanté, pero sus números del pasado curso, recogidos por Fotmob, dibujan a un jugador que recupera balones con frecuencia y, sobre todo, que sabe qué hacer con ellos. Robo, giro, pase vertical o conducción para lanzar el ataque: ahí se siente cómodo.

Para un Liverpool que ha perdido a otro inglés de centro del campo como Curtis Jones, un perfil así sería oro puro. Capaz de sostener y de crear. De apagar fuegos y encender ataques.

El problema es que Bournemouth no muestra la menor intención de ceder en estos últimos días de mercado. Y Liverpool lo sabe.

Entre la paciencia y el riesgo

Todo apunta a que Fenway Sports Group ha asumido la realidad: forzar una negociación a finales de agosto, con un club vendedor en posición de fuerza y otros objetivos en la agenda, puede ser una batalla perdida antes de empezar.

La estrategia, por tanto, podría ser la paciencia. Esperar a 2025, confiar en que el mercado se mueva, que las cifras bajen o que aparezcan nuevas vías de negociación.

Pero la paciencia también tiene un precio. Dejar pasar este verano abre la puerta a que Chelsea u otro grande se adelante. Y si Scott se va a un rival directo, el coste deportivo para Liverpool puede ser mucho mayor que esos 90 millones que hoy parecen inasumibles.

En Anfield lo saben: si se abre aunque sea una rendija en el caso Alex Scott en estos días finales, tendrán que estar listos para entrar con todo. Porque no siempre el mediocentro ideal espera un año más. Y porque la próxima temporada, el hueco en el ‘6’ puede convertirse en una losa.