Wrexham refuerza su defensa: Kabore y Ekomie llegan al club
Wrexham está a un paso de cerrar uno de los movimientos más ambiciosos de su verano: la contratación en propiedad de Issa Kabore desde Manchester City, al tiempo que ultima la llegada del lateral izquierdo Jacques Ekomie desde Angers. Dos refuerzos, dos mensajes claros: el proyecto en el Racecourse Ground no se conforma con sobrevivir en Championship.
Kabore, de eterno cedido a pilar en Gales
Issa Kabore, internacional con Burkina Faso, ha dejado de ser un nómada del fútbol europeo para convertirse en pieza central del plan de Phil Parkinson. El curso 2025-26 disputó 32 partidos con los Red Dragons en todas las competiciones y se ganó el vestuario… y el mercado.
Ocho asistencias en Championship. Nadie en Wrexham dio más. Desde el carril derecho, actuando como carrilero, se convirtió en una de las principales vías de producción ofensiva del equipo.
El acuerdo con Manchester City está prácticamente cerrado y puede alcanzar hasta 4,75 millones de libras. El club de Etihad se guarda un 20% de plusvalía en una futura venta y derechos de tanteo. Después de siete cesiones consecutivas, el jugador de 25 años encara por fin una salida definitiva de Manchester, sin haber llegado a debutar con el primer equipo citizen.
Su trayectoria reciente es un mapa de Europa: llegó al City en 2020 desde Mechelen y regresó de inmediato cedido al conjunto belga. Pasó después por Troyes, Marseille, Luton Town, Benfica y Werder Bremen antes de aterrizar en Wrexham el último día del mercado, en septiembre del año pasado. En Gales, todo encajó desde el primer día.
Kabore firmó un estreno soñado: dos asistencias en su debut para liderar el 3-2 ante Norwich City en Carrow Road. A partir de ahí, titular indiscutible bajo Parkinson hasta que una lesión muscular en los isquiotibiales, sufrida con su selección durante el parón de noviembre, frenó en seco su impulso.
Regresó a escena en la Copa Africana de Naciones 2025 con Burkina Faso, y volvió a ser importante para Wrexham en la segunda mitad del curso. Con 55 internacionalidades a sus espaldas, el lateral derecho llega a su madurez futbolística justo cuando el club galés decide apostar fuerte por él.
Ekomie y la reconstrucción del costado izquierdo
Mientras Kabore encarrila su continuidad, Wrexham se mueve también en la otra banda. Jacques Ekomie, lateral izquierdo de Angers e internacional con Gabón, se encuentra en el último año de contrato en Francia y ha despertado interés serio.
West Ham United, rival directo en Championship, y el Hamburgo alemán siguieron de cerca su situación. Aun así, todo apunta a que será Wrexham quien logre convencer al defensor para sumarse al proyecto en el Racecourse Ground.
El movimiento no es casual. En el verano de 2025, el club ya había apostado por reforzar el lateral zurdo con Liberato Cacace, procedente de Empoli. Sin embargo, las lesiones han castigado al internacional neozelandés desde su llegada al norte de Gales, dejando un vacío que Parkinson no puede permitirse repetir.
Ekomie llegaría para aumentar la competencia y dar profundidad a un costado que ha sido frágil. Un perfil físico, de recorrido, que encaja con la idea de carrileros largos que el técnico ha consolidado con Kabore en la derecha.
Un verano de ajustes finos para Parkinson
Con Kabore y Ekomie, Wrexham redibuja su línea defensiva. Se espera que ambos se unan a las incorporaciones ya cerradas de Danny Imray, Anthony Patterson y Ben Whiteman, todos destinados a reforzar el once y el fondo de armario.
Imray llega para competir en los laterales, Patterson para dar seguridad bajo palos y Whiteman para ordenar el centro del campo. La posible dupla de carrileros Kabore–Ekomie, respaldada por un nuevo guardameta y un mediocentro de oficio, perfila un Wrexham más sólido, más agresivo por fuera y con más soluciones con balón.
La apuesta es clara: convertir el impulso del último curso en una estructura estable en Championship. Kabore, que pasó de ser un eterno cedido del City a referente en el Racecourse, es el símbolo perfecto de ese salto de ambición.
La pregunta ahora es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: con estos refuerzos, ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Wrexham en la segunda categoría del fútbol inglés?





