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Liverpool busca un lateral izquierdo: Tyrick Mitchell en la mira

La ventana está cerrada, pero en Liverpool nadie descansa. El mercado se ha parado; las ideas, no. Andoni Iraola ya ha invertido más de 150 millones de libras en remodelar una plantilla que se había quedado corta la temporada pasada y, sin embargo, en Anfield ya miran a enero con la sensación de que aún falta algo para volver a pelear en serio por los títulos.

Ronald Araujo ha sido el fichaje que mejor ha explicado el nuevo proyecto: jerarquía inmediata, impacto desde el primer día, un jugador que parece haber nacido para liderar en L4. Otros, como Bradley Barcola o Victor Muñoz, todavía están en fase de adaptación, con minutos dosificados y un ojo puesto en el once de gala de un técnico que exige intensidad, comprensión táctica y personalidad.

El problema es que el recuerdo del curso anterior pesa. Liverpool se desplomó en demasiados momentos clave y el diagnóstico interno fue claro: hacían falta cambios profundos. Han llegado muchos, sí, pero algunas posiciones siguen bajo sospecha. Y una de ellas, quizá la más señalada ahora mismo, es el lateral izquierdo.

Kerkez no despega, Tsimikas decepciona

El plan estaba trazado. Milos Kerkez debía ser el heredero natural de Andy Robertson, un relevo paulatino que garantizara continuidad y frescura en la banda. Sobre el papel, tenía sentido. En el césped, bastante menos.

Sus actuaciones desde la temporada 2025-26 y el arranque de la actual han dejado una conclusión incómoda: aún está lejos de estar preparado para asumir el peso de un puesto tan determinante en el sistema del Liverpool. Cuando Kostas Tsimikas ha entrado en escena, la situación no solo no ha mejorado, sino que en ocasiones ha empeorado. El griego, irregular y sin la fiabilidad mínima que exige la élite, ha encendido definitivamente las alarmas en la grada.

La reacción de la afición ha sido contundente: piden un nuevo lateral izquierdo. No para dentro de dos años. Para ya.

Durante el verano circularon varios nombres, pero ninguno terminó de concretarse. Ahora, a medida que se acerca el ecuador de la temporada, el foco se ha desplazado hacia un objetivo distinto. Uno que, además, no solo interesa en Anfield.

Tyrick Mitchell, en el radar de Liverpool y Manchester United

Según una información de TEAMtalk, Tyrick Mitchell, lateral izquierdo del Crystal Palace, ha entrado de lleno en la agenda de Liverpool y Manchester United. El inglés entra en el último año de su contrato y ese detalle ha encendido el mercado incluso con la ventana cerrada.

“Crystal Palace left-back Tyrick Mitchell is attracting growing interest from Manchester United and Liverpool as he enters the final year of his contract, and TEAMtalk understands that a January move is growing more likely”, recoge el medio británico.

El Palace, por su parte, se resiste. Considera a Mitchell una pieza fiable, casi imprescindible, y está intentando convencerle para que renueve. Pero cuando dos gigantes de la Premier se asoman a la puerta, la balanza emocional empieza a moverse.

En Old Trafford vigilan de cerca la situación. Manchester United, en plena reconstrucción, ve en Mitchell una oportunidad de mercado para reforzar un costado que lleva tiempo sin dueño indiscutible. En Anfield, el análisis va por otra vía, pero el desenlace podría ser el mismo.

Con las dudas crecientes en torno a Kerkez, en Liverpool ven a Mitchell como una opción sólida para elevar el nivel competitivo en el carril izquierdo, añadir profundidad a la plantilla y reducir el margen de error en una zona crítica. Además, su condición de jugador formado en Inglaterra encaja a la perfección con las exigencias de inscripción de plantilla. Fuentes citadas por TEAMtalk apuntan a que el club ya sigue de cerca su caso y mantiene un interés firme.

Un giro en la política de fichajes… necesario

Hay un matiz clave: Mitchell tiene 27 años. No es el típico fichaje de Liverpool en los últimos tiempos, acostumbrado a apostar por perfiles de 23 años o menos, con margen amplio de revalorización y recorrido. Esta vez, el movimiento iría en otra dirección. Más experiencia, menos apuesta de futuro. Más presente.

Y eso, en el contexto actual del club, puede ser precisamente lo que necesita Iraola.

La plantilla se ha rejuvenecido de forma notable. Buena noticia para el ritmo, la presión, la energía. Riesgo cuando se trata de gestionar partidos grandes, momentos de máxima tensión y temporadas largas. Ahí es donde un jugador como Mitchell, curtido en la Premier, con oficio defensivo y sin necesidad de un largo periodo de adaptación al fútbol inglés, gana valor.

En paralelo, se abre otro frente silencioso pero determinante: los contratos de Virgil van Dijk y Alisson expiran en junio de 2027. De momento no hay noticias de negociaciones avanzadas para renovar a dos de las figuras más influyentes del vestuario. Y cada mes que pasa, la sensación de que el ciclo de ambos en Anfield podría estar acercándose a su final se hace un poco más real.

Sería un golpe mayúsculo. Van Dijk sigue siendo el gran faro defensivo del equipo. Alisson, como demostró con su intervención decisiva ante Bournemouth el pasado fin de semana, continúa en el grupo selecto de los mejores porteros del mundo. Perder a los dos sin una transición bien planificada sería un error estratégico de enorme calibre.

Un mensaje al mercado

En ese contexto, la posible llegada de Mitchell en enero no sería solo un parche. Sería una declaración de intenciones. Un aviso de que Liverpool ha aprendido de los tropiezos recientes y no está dispuesto a regalar más tiempo mientras el resto de grandes de la Premier se refuerzan sin descanso.

Mitchell no es un nombre de escaparate global, pero encaja en una lógica muy concreta: fiabilidad, conocimiento del campeonato, impacto inmediato y un coste potencialmente asumible por su situación contractual. Justo el tipo de pieza que puede marcar la diferencia en una temporada larga, en la que los pequeños detalles en enero suelen explicar las grandes celebraciones de mayo.

El mercado está cerrado, sí. Pero si algo ha demostrado la Premier en los últimos años es que las ligas también se ganan en los meses en los que no se puede fichar. Liverpool ya ha empezado a jugar ese partido. La cuestión es si Tyrick Mitchell será el próximo en cruzar la línea de banda de Anfield.