Liverpool y el dilema de Alexis Mac Allister ante el interés de Manchester City
Liverpool se prepara para cerrar la puerta a cualquier intento de Manchester City por fichar a Alexis Mac Allister este verano. Pero el interés del campeón inglés abre un debate incómodo en Anfield: ¿aguantar al argentino, renovar y apostar por su resurrección… o aprovechar la oportunidad para rearmar el centro del campo?
El interés de City por Mac Allister llega con un dato clave: al mediocampista le quedan solo dos años de contrato. En Liverpool nadie olvida cómo el club dejó marcharse gratis a Trent Alexander-Arnold e Ibrahima Konaté, y esa herida todavía escuece. Repetir el error con otro jugador de alto valor sería difícil de justificar.
De pilar del título a temporada gris
Bajo el mando de Arne Slot en la Premier League 2024/25, Mac Allister fue uno de los hombres más fiables del equipo. Influyente, constante, con peso en la circulación y personalidad en los grandes partidos. Era una pieza estructural del proyecto.
La última temporada, en cambio, el nivel se desplomó. Con 27 años, el argentino ofreció una versión mucho más plana: por momentos se le vio pesado, llegando tarde a los duelos, sufriendo sin balón y aportando muy poco en ataque. La caída fue tan evidente que parte de la afición empezó a preguntarse si el club debía escuchar ofertas.
Su rendimiento con la selección argentina en el Mundial recordó su techo: varios partidos de gran nivel, presencia en la medular, personalidad en escenarios de máxima exigencia. Pero incluso ahí se repitieron críticas similares en algunos encuentros, alimentando la sensación de que el debate sobre su futuro no es caprichoso.
Y justo cuando esas dudas se instalan, aparece City llamando a la puerta.
La carencia que Liverpool no termina de resolver
Casi cualquier aficionado del Liverpool coincide en el diagnóstico: falta un mediocentro defensivo puro, un auténtico número 6. Desde la marcha de Fabinho, el equipo ha ido parcheando la posición sin encontrar un ancla definitiva.
Trey Nyoni apunta muy alto y todo indica que tendrá más protagonismo esta temporada. Pero su mejor versión llega como interior box-to-box, no como mediocentro fijo protegiendo a la defensa. Forzarlo en ese rol sería ir contra su naturaleza.
Ryan Gravenberch ha cargado con demasiada responsabilidad en las dos últimas campañas. Puede actuar como 8 o como 6, retiene bien la pelota y ofrece salida limpia, pero su instinto es más de constructor que de especialista defensivo. No es el perro de presa que muchos reclaman.
Ese vacío en el corazón del equipo vuelve a colocar la figura del mediocentro en el centro de la planificación. Y ahí entra un nombre inesperado.
Nico González, la pieza que podría cambiar el trato
En el Etihad hay un jugador que encaja casi a la perfección en lo que Liverpool lleva tiempo buscando: Nico González. El centrocampista español llegó a Manchester City desde Porto en febrero de 2025 por 50 millones de libras, con la etiqueta de apuesta de futuro.
Pese a la salida de Rodri rumbo a Barcelona, City ya ha movido ficha para cubrirse: Ayyoub Bouaddi llegará desde Lille por unos 116 millones de dólares, y el club también ha incorporado a Elliott Anderson para esa zona. A eso se suman las opciones internas: Rico Lewis, Matheus Nunes, Mateo Kovacic y Nico O’Reilly han sido utilizados en el pivote en distintos momentos.
Con ese overbooking, City no cierra la puerta a una venta de Nico. Newcastle ya ha mostrado interés. El ex del Barcelona todavía no ha explotado del todo, pero sí ha dejado actuaciones de peso, incluida una exhibición ante Real Madrid en la Champions League que confirmó su capacidad para dominar partidos de alto voltaje.
Su perfil encaja con lo que Liverpool persigue: un mediocentro capaz de plantarse delante de la defensa, fuerte físicamente, agresivo pero sereno con balón. Es el tipo de 6 que Andoni Iraola utilizó en Bournemouth, un escalón por encima de lo que ofrecían Tyler Adams o Alex Scott en ese rol.
De ahí surge una idea poco habitual en el fútbol moderno: un intercambio directo de jugadores.
¿Intercambio desigual o oportunidad estratégica?
Sobre el papel, un trueque Alexis Mac Allister–Nico González puede parecer corto para Liverpool. El argentino, por edad, experiencia y mercado, probablemente esté mejor valorado que el español. En una operación abierta, el club de Anfield podría aspirar a ingresar más dinero.
De hecho, algunos en el entorno del club consideran que, si se estructurara bien la operación, Liverpool podría llevarse a Nico y, además, unos 20 millones de dólares aproximadamente. Eso equilibraría mucho más la balanza.
La plantilla, pese a la salida de Curtis Jones, sigue bien surtida en interiores: Gravenberch, Nyoni, Dominik Szoboszlai, Florian Wirtz y Harvey Elliott pueden ocupar el centro del campo en diferentes alturas. Lo que falta es un especialista defensivo, no otro organizador.
La llegada de Nico cubriría por fin ese vacío desde Fabinho. Liberaría a Nyoni para jugar donde más brilla y permitiría gestionar mejor los minutos de los interiores, sin obligar a ninguno a reinventarse como pivote.
El precio, claro, sería renunciar a la posibilidad de recuperar la mejor versión de Mac Allister. Y ahí está el verdadero dilema.
Entre la renovación y la venta: el reloj corre
Lo que Liverpool no puede permitirse es repetir el guion de Alexander-Arnold y Konaté: dejar que un activo de primer nivel se marche libre. Con dos años de contrato por delante, el club está en la última ventana razonable para tomar una decisión estratégica.
O se renueva a Mac Allister pronto, blindando su valor y apostando claramente por él, o se escucha con seriedad lo que llegue desde fuera. Y si al otro lado está Manchester City, con un mediocentro como Nico González en la ecuación y margen para añadir dinero, la propuesta deja de ser un simple rumor para convertirse en una tentación muy real.
La pregunta ya no es solo qué jugador es mejor hoy, sino qué estructura necesita Liverpool para volver a mandar en la Premier League. Y cuánto está dispuesto a arriesgar para construirla.






