Liverpool acelera en el mercado para encontrar un sustituto a Salah
El balón vuelve a rodar este fin de semana para el Liverpool en la Premier League, pero en los despachos de Anfield el pitido inicial todavía es el del mercado. Queda una semana para que se cierre el plazo de fichajes y el club sigue con trabajo pendiente, sobre todo arriba, donde todavía no ha encontrado sustituto para Mohamed Salah.
Andoni Iraola dirigirá el domingo su primer partido oficial al frente de los ‘Reds’, en la visita a Newcastle United en St. James’ Park. Mientras el técnico prepara su debut, la cúpula deportiva aprieta el acelerador para cerrar operaciones antes del 1 de septiembre.
Hasta ahora, el balance es discreto: solo han llegado Victor Muñoz y Jeremy Jacquet, cuyo fichaje se confirmó ya en enero. A ellos se suma la cesión de Ronald Araújo desde el Barcelona por una temporada. Insuficiente para un equipo que necesita pólvora por las bandas si quiere sostener el nivel competitivo de los últimos años.
Ibrahim Mbaye, entre Anfield y la duda
El gran foco está en el ataque. El Liverpool ha sondeado a varios extremos en las últimas semanas, con Bradley Barcola como objetivo prioritario. Pero no es el único nombre propio que resuena: su compañero en el Paris Saint-Germain, Ibrahim Mbaye, también figura en la agenda de los de Anfield.
Según L’Équipe, tanto Barcola como Mbaye empiezan a cansarse de unos culebrones que se alargan demasiado. Ninguno de los dos entraría en los planes de Luis Enrique para el debut del PSG en Ligue 1 este fin de semana ante Rennes, un mensaje claro sobre su situación en el club francés.
La presión del calendario aprieta y el tiempo corre en contra del Liverpool. El informe del medio francés apunta a que Mbaye podría empezar a escuchar alternativas en los últimos diez días de mercado ante la falta de avances. El gran escollo, como casi siempre, es el precio.
RMC Sport detalla que el Liverpool valora a Mbaye en 43 millones de libras (unos 58 millones de dólares), mientras que el PSG pretende acercarse a los 60 millones de libras (alrededor de 82 millones de dólares). La brecha es notable y, a día de hoy, complica seriamente un acuerdo, pese a que el mismo medio insiste en que el joven senegalés mantiene su deseo de vestir de rojo.
El contexto no ayuda a la calma: el Liverpool también ha presentado ofertas por Yankuba Minteh, del Brighton, lo que confirma que el club no se ata a una sola opción para reforzar la banda. Ambos, Mbaye y Minteh, se mueven en cifras similares, así que la decisión pasa por una cuestión de valor deportivo.
Minteh ofrece algo que en Anfield siempre se ha mirado con lupa: experiencia en Premier League. Pero está lesionado y podría no volver hasta octubre o noviembre. Mbaye, por contra, es más joven, apunta más alto a largo plazo y ya suma 41 partidos con un equipo que ha conquistado las dos últimas Champions League. No es un currículum menor para alguien de su edad.
La cuestión es simple y brutalmente competitiva: ¿apuesta el Liverpool por el techo de Mbaye o por la fiabilidad inmediata de Minteh?
Tyler Adams se aleja, el foco sigue en la delantera
En medio de este panorama, el club también ha vivido una salida de peso en términos emocionales. Este viernes se hizo oficial el adiós de Curtis Jones, que pone fin a 16 años en el Liverpool para marcharse al Inter de Milán. Un cambio de etapa que, sin embargo, no altera la hoja de ruta: la prioridad sigue siendo el ataque.
Eso no ha evitado que surjan nombres para el centro del campo. En los últimos días, algunos medios han apuntado al interés de Iraola en reencontrarse con Tyler Adams, al que dirigió en el Bournemouth. Pero desde Inglaterra, Football Insider asegura que el club del Vitality Stadium no tiene intención alguna de dejar salir al internacional estadounidense este verano.
El mensaje es contundente: el Bournemouth se mantendrá firme, pese a los rumores que vinculan a Adams con el Liverpool y con otros equipos de la Premier. El centrocampista tiene contrato hasta 2028, por lo que el club se siente protegido y sin urgencias para negociar.
Las informaciones que rodean a Adams son, de momento, más ruido que realidad. En Anfield no ven el mediocampo como un incendio inmediato. Las carencias más evidentes están arriba, no en la sala de máquinas, donde al menos hay volumen de efectivos para competir esta temporada.
Eso no impide que se barajen alternativas de futuro. Dentro del propio Bournemouth, el nombre de Alex Scott aparece como una opción atractiva si el Liverpool decide invertir en esa zona. También suena Adam Wharton, una de las piezas más llamativas del Crystal Palace. Perfiles jóvenes, dinámicos, que encajan con la idea de renovar el corazón del equipo cuando llegue el momento.
Hoy, sin embargo, la urgencia tiene nombre y apellidos: un extremo capaz de asumir el vacío que dejó Salah. El reloj del mercado no se detiene. Y el Liverpool está a una semana de descubrir si su apuesta por este nuevo ciclo arranca con la plantilla que Iraola realmente necesita o con la sensación de haberse quedado corto en el primer gran examen de la era post-Salah.






