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Luis de la Fuente evita hablar de Cristiano Ronaldo y su crisis

Luis de la Fuente no mordió el anzuelo. En la antesala del duelo de mañana ante la República Checa, en la tercera jornada de la UEFA Nations League, el seleccionador español se encontró con una pregunta que apuntaba lejos de su vestuario: qué habría hecho él si estuviera al mando de la Portugal de Cristiano Ronaldo en plena crisis.

No entró. Ni un milímetro.

El técnico riojano optó por la prudencia calculada y se negó a jugar al entrenador imaginario con la llamada “Brasil de Europa”. Recordó, casi como un principio básico de su oficio, que no se puede gestionar una crisis que no se conoce desde dentro.

“Está claro que no puedo hablar de este asunto ni dar una opinión, porque no tengo información ni datos suficientes”, subrayó en rueda de prensa.

Sin rodeos, pero sin pisar ningún charco. “Las especulaciones y las suposiciones no van con mi manera de ser, y no me gusta emitir juicios sin conocer los hechos”.

El mensaje fue nítido: sin verdad, no hay veredicto.

De la Fuente insistió en que cada conflicto tiene su propio contexto, sus matices, sus códigos internos. Y que solo desde ahí se puede decidir. “En mi opinión, cada situación debe afrontarse cuando realmente sucede”, explicó. “Y, como solía decir uno de mis mentores, cada situación tiene su propia naturaleza y debe tratarse de acuerdo con esa naturaleza”.

No hubo lección para el banquillo de Portugal, ni consejos velados, ni comparaciones con el manejo del grupo en España. El seleccionador dejó claro que no piensa ponerse en la piel de otro colega para juzgar decisiones tomadas en un escenario que desconoce.

Cuando volvió a aparecer el nombre de Cristiano Ronaldo y se le pidió una opinión más directa sobre cómo manejar ese incendio, De la Fuente bajó aún más la persiana: “Sinceramente, no lo sé”, respondió, antes de reafirmarse en su línea. “Como he dicho, no se puede dar una respuesta sin conocer la verdad y lo que realmente ha pasado”.

Sin dramatismos, pero con firmeza, cerró el tema: “Por desgracia, eso es todo lo que puedo decir”. Punto final.

El resto de la comparecencia giró en torno a lo que realmente le ocupa: la República Checa, el siguiente examen de una España que quiere consolidar sensaciones y resultados en la Nations League. Mientras en Portugal se discute el futuro inmediato de su gran estrella, De la Fuente prefiere otra batalla: mantener a su selección lejos del ruido y cerca del balón.