Manchester City vuela pero enfrenta lesiones: Maresca
Enzo Maresca salió del último partido de Premier League con dos certezas bajo el brazo. La primera: su Manchester City vuela. La segunda: el peaje físico empieza a ser serio.
El técnico italiano, heredero directo del trono de Pep Guardiola y sus 20 títulos en 10 temporadas, mantiene un inicio de curso impecable en la liga: siete victorias en siete jornadas, sin un solo punto perdido. Lo ha hecho remontando ante Bournemouth y sobreviviendo más de una hora con diez en Old Trafford frente al Manchester United. Pero en el 3-2 ante Ipswich Town, el brillo del resultado convivió con un gesto de preocupación en el banquillo.
Semenyo, menos grave de lo temido
La gran noticia, dentro de lo malo, llegó con Antoine Semenyo. El ghanés se marchó cojeando con lo que parecía una lesión importante en la pierna baja. Maresca reconoció que el susto fue mayúsculo en un primer momento. El diagnóstico posterior rebajó el drama.
“No es tan grande como esperábamos”, explicó el italiano tras conocer los resultados de la exploración. El City calcula ahora un periodo de baja de alrededor de ocho semanas. Si se cumplen los plazos, Semenyo podría reaparecer en diciembre.
No se trata de un problema muscular, sino de una lesión colateral en la parte baja de la pierna. Un matiz clave para el cuerpo técnico, que confía en recuperar a un jugador “nuevo” en términos de energía cuando vuelva a estar disponible.
Kovacic, Nunes y Haaland dan aire… por ahora
La lista de sustos no se quedó en Semenyo. Mateo Kovacic y Matheus Nunes tuvieron que abandonar el partido ante Ipswich con molestias, mientras que Erling Haaland terminó claramente renqueante. El noruego, ya con ocho goles en esta Premier League, se vio obligado a seguir en el campo porque el City ya había agotado los cambios y se marchó directo al túnel al pitido final.
Maresca, sin embargo, rebajó la alarma con los tres: “Mateo dijo que estaba bien. Matheus dijo que estaba bien y Erling dijo que también estaba bien”. Aun así, el entrenador admitió que espera que lo de Haaland “no sea nada serio”, consciente de lo que significaría perder a su referencia ofensiva en plena racha.
El otro foco de inquietud es Nico O’Reilly. El internacional inglés tuvo que ser sustituido en la segunda parte por un problema de espalda, el mismo que ya le había molestado en el calentamiento ante Coventry. Su presencia en el duelo de Champions League frente a AEK Athens está en duda.
Mejor arranque liguero en 129 años
Mientras las camillas entran y salen, la estadística se empeña en subrayar la magnitud del momento. Es la primera vez en 129 años que el City gana sus siete primeros partidos de liga. La última ocasión se remonta a la temporada 1897-98, cuando el club militaba en segunda categoría.
En la era Premier League, solo dos equipos habían firmado algo así: Chelsea en 2005-06 (nueve victorias iniciales) y Liverpool en 2019-20 (ocho). Ambos acabaron levantando el título. El dato planea sobre el Etihad como una señal y una presión a la vez.
Maresca, por su parte, no esconde su sorpresa: “Seguro que no esperaba ganar siete de siete. Estamos trabajando bien, trabajando bien con el grupo. Estoy muy contento, sobre todo con la situación en general”. Ante Ipswich, el italiano destacó que su equipo controló el partido “durante 95 minutos”, creó ocasiones, marcó y supo sufrir al final.
Nueve triunfos en once partidos y la sombra del caso extradeportivo
Si se amplía el foco a todas las competiciones, el balance es igual de contundente: nueve victorias en once encuentros. Solo dos borrones: la derrota en la Community Shield frente a Arsenal y la caída en casa ante el vigente campeón Paris Saint-Germain en la Champions League.
Todo ello, con el club inmerso en un contexto enrarecido. El City recurre el veredicto que le declaró culpable de 114 infracciones de las normas financieras de la Premier League entre 2009 y 2018. El futuro institucional es una incógnita, pero el vestuario ha blindado el día a día.
Maresca insiste en que sus jugadores se aíslan del ruido externo. Saben que serán juzgados desde fuera, asumen el escenario y se aferran a lo único que controlan: ganar partidos.
En medio de esa tormenta, el técnico celebra detalles que apuntalan su proyecto: el primer gol liguero de Phil Foden desde diciembre y la madurez del joven Ayyoub Bouaddi en el centro del campo, que firmó una actuación serena y convincente.
El reto inmediato: seguir ganando… con lo que quede en pie
El duelo ante AEK Athens llega con el City en plena ola de resultados, pero con el parte médico en la mano del entrenador casi a cada paso. Semenyo está descartado. O’Reilly es duda. Kovacic, Nunes y Haaland se declaran “ok”, aunque el calendario no perdona y el margen de riesgo es mínimo.
El equipo ha firmado el mejor inicio liguero en más de un siglo, ha encadenado siete victorias en la Premier con un nuevo entrenador —un récord histórico para un técnico debutante en el club— y se mantiene en la estela de los campeones que marcaron época.
La pregunta ya no es si el City de Maresca puede seguir ganando. La verdadera incógnita es otra: ¿cuánto tiempo podrá sostener este ritmo antes de que las lesiones exijan un precio que ni siquiera un inicio perfecto pueda compensar?





