Luis Enrique respira con Akliouche ante el partido contra Barcelona
El martes se juega una noche de las que marcan temporadas en el Parc des Princes. Paris Saint-Germain recibe a Barcelona en la Champions League, apenas unos días después de un vibrante 4-2 ante Manchester City, y Luis Enrique ha recibido una noticia que le cambia el gesto en la víspera.
El técnico asturiano sabe que no podrá contar con Nuno Mendes. El lateral portugués sufrió una lesión muscular frente a Strasbourg en la victoria por 3-1 y queda descartado para el duelo europeo. Un golpe duro en lo táctico: profundidad, recorrido y desequilibrio menos en la banda izquierda justo cuando el nivel del rival sube varios peldaños.
Pero cuando el parte de guerra amenazaba con alargarse, apareció una señal de alivio. En ese mismo encuentro ante Strasbourg, Maghnes Akliouche encendió las alarmas. El mediapunta ofensivo recibió una entrada dura, se dañó el tobillo y tuvo que abandonar el terreno de juego sin poder terminar el partido. El gesto preocupado del jugador y del banquillo dejó la sensación de que el calendario podía perder otra pieza importante.
La respuesta llegó este lunes por la mañana en el Campus de entrenamiento. Según informó Foot Mercato, los medios presentes en la sesión del lado rojo y azul confirmaron que el ex jugador de Monaco salió al césped y trabajó con el grupo. No es una garantía absoluta de titularidad, pero sí un mensaje claro: Akliouche sigue en la pelea para estar disponible ante Barcelona.
Luis Enrique, que ya ha comprobado en carne propia lo que supone medirse a su antiguo club en noches europeas, gana margen para maniobrar en la zona de tres cuartos. Con Nuno Mendes fuera de combate, cada pieza creativa cobra todavía más valor. La presencia de Akliouche en el campo de entrenamiento no solo alivia al cuerpo técnico, también envía un mensaje al vestuario: el bloque llega con armas suficientes para sostener el intercambio de golpes que se espera.
El entrenador del PSG comparece hoy en rueda de prensa y ahí se despejarán las últimas dudas sobre el estado de su plantilla. Entre la baja confirmada del lateral y el respiro que supone ver a Akliouche de nuevo sobre el césped, el dibujo del once empieza a perfilarse. A un día de recibir a Barcelona, cada detalle cuenta. Y este, para Luis Enrique, cuenta como una pequeña victoria antes de que ruede el balón.





