FC Barcelona enfrenta niebla y contratiempos camino a París
El viaje del FC Barcelona hacia uno de los grandes exámenes de la temporada arrancó con el mismo invitado incómodo de los últimos días: el contratiempo. Tras la odisea vivida en Sevilla el sábado, la expedición azulgrana volvió a ver alterados sus planes, esta vez por la densa niebla en el aeropuerto Charles de Gaulle que retrasó la salida hacia París antes del duelo de UEFA Champions League ante el PSG.
El equipo de Hansi Flick, que ya venía escarmentado, se encontró de nuevo atrapado por el calendario… y por el clima.
De la tormenta de Sevilla a la niebla de París
El fin de semana dejó una escena poco habitual para un gigante europeo. Después de ganar a domicilio a Real Betis, la plantilla del Barça pasó dos horas dentro del avión en Sevilla, inmovilizada por las tormentas que azotaban la ciudad. Sin margen de maniobra, el club tuvo que asumir lo inevitable: pasar la noche allí y reprogramar el viaje.
Cuando parecía que el capítulo quedaba atrás, otro giro. Con Joan Laporta al frente de la delegación, el vuelo hacia la capital francesa estaba previsto para despegar a las 10:30 de la mañana. La niebla en Charles de Gaulle obligó a retrasarlo más de una hora sobre el horario inicial.
No fue un caso aislado. Otros vuelos con destino París, incluidos los que aterrizaban en Orly, también sufrieron demoras significativas. Incluso los aviones que transportaban a los enviados especiales del medio que informó del incidente acumularon retrasos de hasta una hora y media por el mismo motivo. París esperaba, pero envuelta en un muro gris.
Agenda comprimida, objetivo intacto
Pese al nuevo tropiezo logístico, el plan deportivo se mantiene firme. Siempre que no surja otro imprevisto, el Barça tiene previsto ofrecer las ruedas de prensa oficiales con Pedri y Hansi Flick a las 17:45. Después, el equipo completará la sesión de entrenamiento previa en el césped del Parc des Princes, escenario del choque de este martes ante el PSG.
El contexto no admite distracciones. El conjunto azulgrana llega a París con una carta de presentación impecable: once partidos, once victorias. Un pleno que le da autoridad, pero también responsabilidad, en una cita donde está en juego el liderato del grupo de Champions.
Duelo de colosos en Europa
No se trata solo de un partido grande. Es, hoy por hoy, un cruce entre dos de los equipos más temidos del continente. El PSG de Luis Enrique ya sabe lo que es doblegar al Barça en esta misma fase: la temporada pasada se impuso en el enfrentamiento liguero entre ambos, un recuerdo reciente que añade un punto de picante al reencuentro.
Ahora, con el primer puesto del grupo en juego y con dos proyectos señalados como referencia en Europa, cada detalle cuenta. Incluidos los que no dependen de nadie, como la niebla que retrasa un vuelo o las tormentas que obligan a dormir lejos de casa.
El Barça llega a París algo más tarde de lo previsto. Veremos si también llega igual de afilado que en sus once victorias consecutivas. Porque en el Parc des Princes no habrá margen para excusas. Solo para demostrar quién manda hoy en Europa.






