Mazraoui preocupa al United tras parón de selecciones
Mazraoui enciende otra alarma en un parón maldito para el United
El parón de selecciones se está convirtiendo en una pesadilla para Michael Carrick. A las molestias de Bruno Fernandes y al problema muscular de Patrick Dorgu se ha sumado ahora una nueva preocupación: Noussair Mazraoui.
El lateral de Manchester United tuvo que abandonar el campo con molestias en la espalda durante la victoria de Marruecos por 2-0 ante Lesoto, en la fase de clasificación para la Copa África. Minuto 69, duelo dividido con el centrocampista Neo Mokhachane y gesto inmediato de dolor. Sus compañeros no dudaron: avisaron al banquillo marroquí de que algo no iba bien.
Mazraoui, de 28 años, se levantó con dificultad, caminó lentamente hacia la banda y dejó su sitio a Achraf Hakimi. No se derrumbó, no necesitó camilla, pero la imagen no tranquiliza a un United que ya miraba este parón con recelo.
El golpe llega, además, cuando el ex de Bayern Múnich y Ajax estaba en un buen momento. El viernes anterior había marcado en el 2-0 de Marruecos frente a Gabón, completando los 90 minutos y mostrando precisamente lo que Carrick quiere de él: profundidad, energía y fiabilidad en el costado.
Una lista de bajas que no deja de crecer
Mazraoui es ya el tercer jugador del United que cae con su selección este mes. Bruno Fernandes fue descartado para el duelo de Portugal contra Noruega el domingo, mientras que Patrick Dorgu sufrió una posible lesión en los isquiotibiales con Dinamarca.
El caso de Bruno preocupa y al mismo tiempo ofrece una pequeña rendija de optimismo. El capitán del United habría venido jugando con dolor en las últimas semanas, pero existe la opción de que reaparezca este jueves, precisamente en el Portugal–Dinamarca que puede enfrentarle a Dorgu.
El contexto no ayuda. Justo antes del parón, Kobbie Mainoo, Marcus Rashford y Benjamin Sesko ya se habían retirado de las convocatorias de sus selecciones por problemas físicos. Mainoo y Rashford, de hecho, habían sido titulares en el 1-1 del United en el campo del Fulham, lo que convirtió sus ausencias con Inglaterra en una sorpresa mayúscula. Sesko, en cambio, ni siquiera pudo participar en ese partido: sufrió un contratiempo en la recuperación de una lesión crónica en la tibia.
El seleccionador de Eslovenia, Bostjan Cesar, describió la situación de Sesko como un momento especialmente duro en la carrera del delantero, subrayando que se trata de una lesión atípica que exige paciencia, un buen entorno y una rehabilitación impecable. Mensaje claro: no habrá atajos.
Once días para recomponerse
El único respiro para Carrick es el calendario. Todavía quedan 11 días para que el United vuelva a competir. El regreso no será precisamente suave: Tottenham visita Old Trafford en un partido que, por la trayectoria del equipo, ya huele a examen serio.
El inicio de temporada ha sido pobre. Solo cinco puntos en las primeras cinco jornadas de Premier League y eliminación en la tercera ronda de la Carabao Cup, en casa, ante Brighton. Demasiado castigo para un equipo que, sobre el papel, aspira a mucho más.
La defensa se ha convertido en el termómetro de todos los males. Once goles encajados en siete encuentros entre todas las competiciones, con una única portería a cero: el 4-0 ante Sabah en Champions League, una noche plácida frente a un rival muy inferior, en la que Mazraoui completó el partido entero.
Ese dato resuena ahora con más fuerza. El único encuentro en el que el United no recibió gol fue con el marroquí sobre el césped los 90 minutos. Y justo cuando la estructura defensiva necesitaba continuidad, el parón internacional ha vuelto a golpear.
Carrick tendrá algo más de una semana para hacer cuentas, cruzar los dedos por los partes médicos que lleguen de las selecciones y recomponer una línea defensiva que no termina de asentarse. Porque el calendario no espera, y Tottenham no tendrá piedad si el United llega a Old Trafford roto por dentro y por fuera.






