Park Ji-sung elogia a Lee Kang-in: el talento más grande de Corea
Park Ji-sung no es hombre de hipérboles. Construyó su carrera a base de sacrificio, silencioso y constante, rodeado de estrellas más brillantes en el Manchester United de Sir Alex Ferguson. Precisamente por eso, sus palabras pesan. Y cuando el mito surcoreano coloca a Lee Kang-in en la cima del talento técnico de la historia de su país, en España se encienden todas las alarmas futbolísticas: hay algo grande en marcha.
Todo llega en un momento clave para el joven mediapunta, recién instalado en el foco de LaLiga con su fichaje por el Atlético de Madrid y con una gran noche europea asomando en el horizonte. Después de quedarse sin minutos en dos finales europeas con el PSG, Lee decidió dar un giro a su carrera y buscar un lugar donde no solo participar, sino mandar. El Metropolitano, con Diego Simeone al mando, será su nuevo laboratorio.
El mejor talento técnico de Corea, según Park
En una entrevista con el diario español Marca, Park no dudó ni un segundo en la comparación. Para él, no hay precedentes en su país: “Creo que Lee Kang-in es el jugador técnicamente más dotado que Corea del Sur ha producido jamás. Tengo curiosidad por ver hasta dónde puede llegar en el escenario global”. No es una frase menor. Habla un futbolista que levantó 12 grandes títulos en Europa y que conoce como pocos el peaje mental y físico de competir al máximo nivel.
Park observa la llegada de Lee a LaLiga como un paso natural en la evolución del fútbol surcoreano, que lleva años exportando talento a las grandes ligas. “Afortunadamente, el fútbol surcoreano ha producido de forma constante jugadores capaces de competir al máximo nivel internacional, y Lee Kang-in está ahora mismo en el centro de todo esto. Su fichaje por el Atlético de Madrid será una gran oportunidad para elevar sus habilidades al siguiente nivel”, explicó.
No se trata solo de un relevo simbólico. Para Park, Lee no viene a ocupar un trono ajeno, sino a tallar el suyo propio: “Más que convertirse simplemente en mi sucesor, puede dejar su propia huella en el fútbol europeo como jugador surcoreano y asiático. Espero que crezca hasta convertirse en ese tipo de futbolista”.
Una relación que nació en un rodaje
La conexión entre ambos no es nueva ni oportunista. Park recuerda perfectamente la primera vez que vio a Lee. No fue en un entrenamiento ni en un partido, sino en un plató de televisión. Un anuncio. Un niño. Y un talento que ya se escapaba de lo normal.
“Lee Kang-in ya era famoso de niño, así que realmente quería conocerle y sentía curiosidad por saber qué tipo de chico era”, rememoró el excentrocampista. En aquel rodaje había más niños, más caras, más distracciones, y Park reconoce que no pudo centrarse solo en él. Pero la impresión quedó grabada.
Como el resto del país, Park siguió a distancia la evolución de aquel niño precoz que aparecía en la televisión con un balón pegado al pie. “Ver cómo ese chico se ha convertido en el jugador que es hoy me hace querer apoyarle. Los aficionados coreanos realmente ven a Lee Kang-in como alguien especial”, aseguró.
Lo que más le impactó no fue la fama infantil, sino la dimensión real del talento cuando lo tuvo delante: “Era famoso por su habilidad excepcional y ya salía a menudo en la televisión, pero al verle en persona, su potencial era mucho mayor de lo que esperaba. Probablemente era un jugador con un talento que cualquier deportista envidiaría. Estaba convencido de que jugaría en el máximo nivel y recuerdo haberle dicho que siguiera trabajando duro”.
La presión de Europa y el peso de ser asiático
Park conoce el camino que ahora recorre Lee. Lo ha vivido en primera persona: llegar desde Asia, adaptarse a un vestuario europeo, convivir con la exigencia diaria y con la sospecha permanente de tener que demostrar siempre un poco más que el resto.
“Lee Kang-in y yo tenemos estilos de juego diferentes. Lo que resuena conmigo no es su estilo, sino lo que significa competir al máximo nivel en Europa”, explicó. Ahí, en la trinchera mental, se reconocen. “Entiendo bien la presión a la que se enfrentan los jugadores asiáticos cuando compiten contra europeos y necesitan ofrecer resultados”, añadió.
Park habló de objetivos claros, de sueños concretos y de la crudeza de enfrentarse a “los mejores del mundo” siendo consciente de las propias limitaciones. Esa conciencia, lejos de hundirle, fue la gasolina de su carrera: “Mis competidores eran los mejores del mundo, así que siempre era consciente de mis carencias. Esa conciencia fue probablemente la fuerza que me mantuvo creciendo”.
Es el mismo desafío que espera ahora a Lee en un Atlético que no regala minutos ni elogios. En el ecosistema de Simeone, el talento debe convivir con el esfuerzo extremo. Justo el tipo de entorno que Park considera ideal para que el surcoreano dé su gran salto competitivo.
El vacío de Griezmann y la oportunidad de una vida
En Madrid, el contexto no es menor. Lee aterriza en un club que aún siente la sombra alargada de Antoine Griezmann, ídolo reciente y referencia ofensiva durante años. Asumir parte de ese vacío no es una tarea para cualquiera. Park lo sabe y no lo maquilla.
No es ninguna sorpresa que Lee Kang-in se esté adaptando bien al Atlético de Madrid. Lo veo como el inicio de otro salto adelante”, señaló. Pero advierte de la magnitud del reto: “Rellenar en poco tiempo el vacío que deja una gran leyenda del club es extremadamente difícil”.
Su mensaje, sin embargo, es de plena confianza en el largo plazo: “A largo plazo, Lee Kang-in tiene suficiente potencial. Si continúa demostrándose en el campo, creo que puede convertirse en una leyenda por sí mismo. Espero que Lee Kang-in se convierta en un ‘Lee Kang-in de clase mundial’ y no en un ‘segundo Griezmann’”.
Park recurre a otro nombre propio para subrayar el techo del actual jugador rojiblanco: Son Heung-min. “Pocos esperaban que Son Heung-min ganara la Bota de Oro de la Premier League, pero lo hizo. Lee Kang-in tiene el mismo potencial”, sentenció. No hay elogio más contundente para un futbolista surcoreano que ser medido con el capitán del Tottenham y uno de los grandes delanteros del mundo.
Una noche europea para reivindicarse
El escenario perfecto ya está marcado en rojo en el calendario. El Atlético de Diego Simeone se prepara para recibir a Manchester United en la Champions League, una de esas noches que definen trayectorias y cambian percepciones. Para Lee, es la oportunidad de mirarse de frente con la élite y demostrar que no solo pertenece a ese nivel, sino que puede dominarlo.
La historia añade un matiz especial: al otro lado está el club que convirtió a Park Ji-sung en referente mundial. El surcoreano, ahora espectador de lujo, no esconde su corazón dividido. En un mensaje ligero pero revelador, lo dejó claro en Marca: “La mayoría de los coreanos esperarán la victoria del Atlético. Yo animaré a Lee Kang-in para que muestre todas sus habilidades, pero espero que Manchester United gane”.
Entre la nostalgia por Old Trafford y la ilusión por el nuevo ídolo de su país, Park dibuja el puente entre dos generaciones de futbolistas asiáticos en Europa. Uno ya escribió su historia. El otro está empezando a trazar la suya en el Metropolitano.
La pregunta ya no es si Lee Kang-in tiene talento. Eso, para Park, está fuera de debate. La cuestión es hasta dónde puede llevarlo cuando se enciendan los focos de la Champions y el mundo entero, no solo Corea, empiece a mirarle como algo más que una promesa.





