La policía de Nueva Zelanda archiva denuncia contra Ryan Mendes
La larga sombra que perseguía a Ryan Mendes se disipó en Wellington con un giro contundente del caso. La policía de Nueva Zelanda ha desestimado la acusación de violación contra el capitán de Cabo Verde y ha decidido, en cambio, imputar a la denunciante por realizar una declaración falsa.
El anuncio lo hizo el inspector detective Scott Beard, que confirmó que la supuesta agresión sexual en un hotel del centro de Auckland, ocurrida en marzo, “no ha podido ser corroborada” tras meses de investigación por parte de la unidad de Agresiones Sexuales a Adultos.
La respuesta judicial no se ha hecho esperar. Una mujer de 40 años ha sido acusada en virtud de la Ley de Delitos de Nueva Zelanda por efectuar una declaración falsa y se espera que comparezca ante el tribunal la próxima semana. Es un paso poco habitual, que subraya el peso del trabajo policial en un caso que desde el inicio estuvo rodeado de atención internacional.
Beard recalcó que una decisión así no se toma a la ligera. Detrás hay meses de entrevistas, revisión de pruebas y reconstrucción de una noche que, según la denuncia, habría cambiado la vida del capitán caboverdiano. Al final, para las autoridades neozelandesas, no hubo caso.
La acusación se remontaba a las horas posteriores al amistoso entre Cabo Verde y Chile en Auckland, un duelo vibrante resuelto con un 4-2 para los sudamericanos. Mientras el foco deportivo se centraba en el resultado, fuera del césped comenzaba a gestarse una historia mucho más pesada para Mendes.
El capitán, emblema de su selección, se vio de pronto atrapado en una tormenta mediática que trascendió fronteras. Su abogado, Karl Trotter, explicó que el jugador tuvo que convivir con una presión constante, con preguntas recurrentes en casi cada rueda de prensa, justo en el momento en que Cabo Verde celebraba su clasificación para el Mundial 2026.
Trotter describió el estado de ánimo de su cliente con claridad: Mendes está “encantado” de poder dejar atrás este capítulo y considera la decisión de la policía como una “plena vindicación”. Palabras contundentes tras meses de sospecha, filtraciones y titulares que lo colocaban en el centro de un caso de enorme sensibilidad.
El abogado lanzó además un mensaje directo al ecosistema mediático: espera que esta resolución, que limpia el nombre del futbolista, reciba “el mismo nivel de atención” que tuvo la denuncia inicial. Un dardo evidente a la desproporción que suele existir entre el impacto de una acusación y el eco mucho menor de una exoneración.
A sus 36 años, Mendes no es un recién llegado. Es el jugador con más partidos en la historia de Cabo Verde, con 103 internacionalidades desde su debut en 2010. Un capitán que ha vivido el crecimiento de una selección emergente y que hoy compite a nivel de clubes con RS Berkane, en Marruecos.
Para él, la batalla no se libraba solo en los tribunales o en los despachos policiales, sino también en el juicio público, ese que no siempre espera a las conclusiones oficiales. Ahora, con la investigación cerrada a su favor y la denunciante sentada en el banquillo por presunta declaración falsa, el capitán caboverdiano encara de nuevo el terreno que mejor conoce: el césped.
La pregunta, a partir de aquí, es otra: ¿cómo se reescribe la historia de un líder que llega al Mundial 2026 con una absolución a sus espaldas y la determinación, aún intacta, de que se hable solo de fútbol cuando la pelota empiece a rodar?






