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Premiership escocesa: goles y desafíos en el arranque

La Premiership escocesa apenas ha arrancado y ya reparte golpes duros, reivindicaciones personales y dudas que se acumulan en los banquillos. En Ibrox, Derek McInnes sigue sin encontrar la llave. En Rugby Park, Kasper Hogh respondió con goles al peso de los 11 millones. En Tynecastle, Wouter Vrancken por fin pudo respirar. Y en Paisley, St Mirren mira a todos desde arriba… mientras se pregunta cuánto tiempo podrá retener a su hombre del momento.

Nuevo técnico, viejos problemas en Rangers

Derek McInnes insiste: “Rangers no es tan malo como la gente piensa”. El césped, de momento, le lleva la contraria.

El técnico volvió a tocar la línea defensiva ante Hibernian, otro experimento en una zaga que nunca termina de asentarse. El caos se vio pronto: el nuevo fichaje Vanja Dragojevic tiró al suelo a Josh Kerr dentro del área, un penalti tan innecesario como revelador. Los mismos errores, la misma fragilidad, la misma impaciencia en la grada.

La frustración se disparó cuando Youssef Chermiti tuvo que abandonar el campo en camilla, días después de que el club rechazara una importante oferta de Galatasaray. Un golpe deportivo y emocional en un momento ya tenso.

Al otro lado, David Gray reconoció que Hibs “tuvo fortuna” en ciertos momentos. Pero su equipo aguantó, supo sufrir y se llevó de Ibrox un triunfo que consolida el impulso tras la buena victoria europea en la fase clasificatoria de la Conference League. La presión que se afloja en un banquillo… y se multiplica en el otro.

Hogh responde a lo grande

Un precio de 11 millones pesa. Y pesa más cuando el primer partido no acompaña.

Kasper Hogh había dejado dudas en su debut con Celtic, fallando varias ocasiones claras ante Dundee. En Kilmarnock decidió que era el día de ajustar cuentas. Tres goles en 35 minutos sobre el nuevo césped natural de Rugby Park. Un recital de desmarques, intuición y presencia en el área. El delantero danés no solo apareció, dominó.

La defensa de Kilmarnock ayudó, blanda y desordenada, pero Hogh supo castigarla con crueldad. Benjamin Nygren y Luke McCowan también aprovecharon la debilidad local para redondear una goleada que coloca a Celtic en lo más alto de la tabla por diferencia de goles.

Para el equipo de Neil McCann, el panorama es inquietante: dos derrotas, nueve goles encajados y un plan de juego abierto que entusiasma con el balón… y aterra sin él. Si no ajustan la retaguardia pronto, el discurso ofensivo puede diluirse en otra temporada mirando de reojo el descenso.

Vrancken encuentra aire en Tynecastle

Wouter Vrancken llegó a Hearts con el listón por las nubes. La pasada temporada dejó al equipo a un suspiro del título. El arranque de esta campaña, entre tropiezos europeos y el derrumbe en Aberdeen, había encendido las alarmas. Y entonces apareció Dundee United en Tynecastle.

La respuesta fue contundente, casi catártica, tras el 6-1 sufrido en la previa de la Europa League. Hearts se reencontró con su versión más reconocible: firme atrás, incisivo arriba, con una claridad de ideas que había brillado por su ausencia en las últimas semanas.

Lo más llamativo: lo hicieron con seis ausencias por lesión y sanción. Un detalle que convierte la actuación en algo más que un simple buen día. Es un mensaje: este grupo no se ha olvidado de competir.

Dundee United, eso sí, no fue el típico rival sometido. Tuvo balón, generó ocasiones, se movió con criterio. Le faltó lo único que marca la diferencia en la élite: el último toque. El marcador final no refleja del todo su esfuerzo, pero en esta liga los puntos no entienden de matices.

Phillips ilumina a St Mirren… con fecha de caducidad

St Mirren comparte liderato con Celtic. Pleno de puntos, dos partidos, dos porterías a cero. El arranque soñado.

El protagonista tiene nombre y apellido: Killian Phillips. Doblete en la primera jornada, penalti decisivo en la segunda para desnivelar el duelo de “Santos” en Paisley. El centrocampista se ha convertido en el motor del equipo y, al mismo tiempo, en el gran foco de interés del mercado.

Craig McLeish lo sabe. El técnico ha dejado claro que le ayudará a conseguir el mejor destino posible cuando termine contrato, pero cada actuación sólida añade un matiz incómodo: ¿cuánto tiempo podrá St Mirren sostener su proyecto alrededor de un jugador que entra en su último año de vínculo?

St Johnstone, recién ascendido, mostró personalidad y buen trato de balón tras su victoria en el debut en la élite. Le faltó colmillo. Ningún disparo a puerta en la primera parte, un penalti fallado, un balón al palo. Producción suficiente para inquietar, no para puntuar. En esta categoría, tanta concesión se paga.

Dundee acelera, Aberdeen se frena

Siete días pueden cambiar el tono de una temporada. Aberdeen remontó con carácter ante Hearts y parecía haber enviado un mensaje de fortaleza. En Dens Park, ese carácter desapareció.

Dundee se impuso por 2-0 con autoridad, un marcador que incluso se quedó corto para lo visto sobre el césped. El equipo de Steven Pressley mandó en ritmo, intensidad y claridad ofensiva. Joe Bevan firmó un partido redondo: gol, asistencia y una sensación constante de amenaza.

La hinchada visitante no perdonó la caída de nivel. Si ante Hearts el equipo había tirado de orgullo hasta el final, esta vez faltó reacción, energía, algo que agarrar cuando el encuentro se puso cuesta arriba. Los abucheos al final retrataron el enfado.

Los dos volverán a verse las caras el sábado en la League Cup. Pressley pedirá una copia casi exacta de este guion. Stephen Robinson, en cambio, necesita un giro radical si no quiere que la eliminatoria profundice la herida.

Motherwell resiste al cambio

La marcha de Jens Berthel Askou encendió las dudas en Motherwell. Nuevo entrenador, nuevo ciclo, riesgo de ruptura. De momento, nada de eso.

Alfred Johansson ha tomado el relevo sin alterar la inercia positiva. Invicto en Europa y en liga, su equipo firmó otra portería a cero ante Falkirk y suma argumentos para aspirar de nuevo a los puestos altos.

En Fir Park, Motherwell salió mejor, más intenso, con más colmillo. Parecía que el encuentro se decantaría pronto. Falkirk, sin embargo, creció con el paso de los minutos, ajustó líneas y terminó llevándose un punto que sabe a recompensa tras un inicio dubitativo.

John McGlynn ha perdido piezas importantes, pero la actuación ofrece algo de luz antes del primer parón de la temporada. Si consigue reconstruir rápido, puede que este empate en un campo exigente se recuerde como el día en que su nuevo grupo empezó a creer.

La clasificación aún es un boceto, los proyectos todavía se están dibujando y el mercado sigue abierto. Entre dudas en Ibrox, goles en Celtic y un St Mirren que no se baja de la cima, la pregunta es sencilla: ¿quién aguantará el ritmo cuando la temporada deje de ser un sprint y se convierta en maratón?