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Rangers busca tres puntos en Dundee: McInnes enfoca en la victoria

Derek McInnes se niega a subirse a la ola de la narrativa del título. Ni presión psicológica, ni golpes de autoridad, ni mensajes velados a Celtic y Hearts. Para el técnico de Rangers, la visita a Dundee en Dens Park, este sábado por la noche, tiene un solo objetivo: tres puntos y nada más.

La tabla, eso sí, cuenta otra historia. Un triunfo colocaría a Rangers por encima de Celtic en la cima de la Scottish Premiership, al menos de forma provisional, a la espera de que los de Glasgow Parkhead entren en escena el domingo ante Hearts, terceros, en la reedición del decisivo duelo por el título de la temporada pasada.

Rangers llega lanzado. Siete victorias consecutivas en todas las competiciones, un ritmo de campeón. Al otro lado del espejo, un Celtic tambaleante, con cuatro derrotas en sus últimos cinco encuentros. El contexto invita a hablar de presión, de nervios, de un posible vuelco en el pulso por el campeonato.

McInnes no compra ese guion.

“Para mí, en estas cosas, lo único es que tienes que ganar tu partido”, dijo el entrenador cuando le preguntaron si un triunfo podría dar a Rangers una ventaja psicológica sobre Celtic y Hearts. “Cuando te toque jugar, sea viernes, sábado, domingo o lunes, solo tienes que ganar tu partido. Es un poco pronto en la temporada para pensar en poner presión a los rivales por el título”.

No es la respuesta de un técnico despistado, sino la de alguien que sabe que las ligas no se ganan en octubre con titulares rimbombantes, sino en abril con una regularidad implacable.

Europa desde el sofá… y con envidia

Mientras Celtic y Hearts se dejaban el alma en Europa el jueves, Rangers miraba desde casa. Y no precisamente con satisfacción.

Celtic fue arrollado 4-1 por Benfica en la Europa League, un golpe duro que agrava su mala racha. Hearts, más sobrio, rescató un 1-1 ante Nordsjaelland en la Conference League. Ambos cargan ahora con el desgaste de los viajes, las rotaciones forzadas y la exigencia de un calendario comprimido.

Rangers, en cambio, se quedó fuera de Europa en agosto, tras una decepcionante eliminación en el play-off de la Conference League ante el Jablonec checo. Una herida que todavía escuece.

“Claro que preferiríamos estar en Europa y hubo un poquito de envidia al ver los partidos anoche”, admitió McInnes. “Pero el único beneficio que podemos sacar de eso es si somos exitosos a nivel doméstico”.

Ahí está el punto clave. Sin Europa, Rangers tiene semanas más limpias, más tiempo para preparar cada encuentro, más margen para pulir detalles. Pero McInnes se encarga de cortar cualquier tentación de euforia.

“Nos da más tiempo para preparar los partidos, pero eso no garantiza nada”, advirtió. El mensaje es claro: menos excusas, más responsabilidad.

Jugar primero, pensar después

Este fin de semana, el orden del calendario coloca a Rangers en una posición interesante: saltará al césped antes que sus rivales directos. Una victoria encendería los focos, agitaría la clasificación y añadiría ruido al entorno de Celtic y Hearts.

McInnes, sin embargo, baja el volumen.

“El hecho de que juguemos primero esta vez, ni siquiera voy a mencionar eso de poner presión en el rival”, aseguró. “Estoy más centrado en que la pelea es con nosotros mismos, en mejorar y en concentrarnos en conseguir otros tres puntos”.

Nada de discursos grandilocuentes. Nada de mirar el móvil para comprobar qué hace Celtic al día siguiente. “Pequeños pasos”, remató el técnico. “Gana tu partido y no estés demasiado obsesionado con lo que pasa en otros sitios”.

Rangers llega a Dens Park con una racha que invita a soñar y un contexto que podría cambiar el paisaje del campeonato en cuestión de horas. McInnes, en cambio, se agarra a lo básico: ganar hoy, ya habrá tiempo para hablar de títulos. La clasificación, tarde o temprano, pondrá a prueba su discurso.

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