Reece James se somete a cirugía y genera preocupación en Chelsea e Inglaterra
El capitán de Chelsea, Reece James, vuelve a mirar la temporada desde la camilla. El club londinense ha confirmado que el lateral derecho se ha sometido con éxito a una operación de rodilla tras lesionarse en un entrenamiento previo al contundente 5-1 frente a Bournemouth el pasado fin de semana.
La decisión se tomó rápido. El cuerpo técnico y médico coincidió en que la mejor opción era intervenir para solucionar el problema de raíz, aun a costa de perder a su capitán en un tramo exigente del calendario. James ya ha iniciado la fase de rehabilitación en las instalaciones del club, aunque desde Stamford Bridge no han querido fijar plazos para su regreso. Silencio calculado. Prudencia máxima.
Lo que sí es seguro es que la baja llega en el peor momento posible para el equipo. Chelsea visita ahora a Everton en la Premier League y, acto seguido, afronta una serie de partidos que pueden marcar el pulso de la temporada: recibe a Tottenham y Manchester United en Londres, con un desplazamiento a Liverpool, en la Carabao Cup, encajado entre ambos choques. Un calendario que pide jerarquía, personalidad y liderazgo. Justo lo que aporta James cuando está sano.
Y ahí está el gran problema: cuando está sano.
El defensor de 26 años arrastra un historial de lesiones que ha condicionado tanto su carrera en el club como su papel con la selección de Inglaterra. En los últimos años se ha perdido varios torneos internacionales desde el Mundial de 2022 en Qatar, un golpe duro para un jugador destinado a ser fijo en la banda derecha del equipo nacional.
La última temporada, sin embargo, había ofrecido un respiro. Su cuerpo respondió mejor, las molestias remitieron y James pudo asumir un papel protagonista en la campaña mundialista de Inglaterra, que alcanzó las semifinales y se colgó el bronce en el partido por el tercer puesto. Parecía el inicio de una nueva etapa, más estable, más continua. Un capitán por fin liberado del miedo a romperse.
La realidad ha sido menos amable. James ya había abandonado la concentración de Inglaterra en el último parón internacional, obligado de nuevo a escuchar a su cuerpo. Ahora, con la operación confirmada, se abre otro periodo de incertidumbre justo cuando el calendario vuelve a mirar hacia la selección: el próximo parón arranca a comienzos de noviembre, con un duelo ante Croacia en Wembley Stadium.
Nadie en Chelsea ni en Inglaterra lo dirá abiertamente, pero la pregunta flota en el ambiente: ¿podrá Reece James encadenar alguna vez una temporada completa sin que su rodilla dicte sentencia?





