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Roberto Mancini renueva a Italia: Nueve debutantes en la Nations League

Roberto Mancini no ha vuelto para conservar nada. Ha vuelto para cambiar. El seleccionador, que regresó al banquillo de la Nazionale a finales de julio con un contrato hasta 2030, ha publicado una lista de 34 jugadores que marca con claridad el inicio de una nueva etapa. Y lo hace a lo grande: nueve caras nuevas, varias vueltas sonadas y alguna ausencia pesada.

Italia afronta un parón de selecciones intenso, casi de torneo corto. En dos semanas se medirá dos veces a la Türkiye de Vincenzo Montella, además de enfrentarse a Bélgica y a la Francia de Zinedine Zidane. El punto de partida de este nuevo ciclo llega el viernes 25 de septiembre, cuando los azzurri reciban a Bélgica en el Stadio Olimpico de Roma.

Nueve estrenos para cambiar el aire

Mancini ha decidido refrescar el vestuario con una apuesta fuerte por el relevo generacional. Nueve futbolistas esperan su primer minuto con la absoluta.

Bajo palos aparece Massimo Pessina, guardameta del Bologna, una de las grandes novedades de la lista. En defensa, el seleccionador incorpora al central de la Roma Daniele Ghilardi y al lateral de Brentford Michael Kayode, dos perfiles modernos, de recorrido y agresividad en duelos.

A ellos se suma Eddy Kouadio, defensor del Monza, que completa una zaga con un marcado acento de Serie A y Premier. En la sala de máquinas, Alessandro Romano, centrocampista del Cagliari, y el talento de Sporting CP Issa Doumbia representan la apuesta por piernas frescas y creatividad en la medular.

Arriba, el cambio es todavía más evidente. Sebastiano Esposito, delantero del Sassuolo, entra en la lista junto a Antonio Vergara, atacante del Napoli, y Mohamed Ali Zoma, punta del Nurnberg. Tres perfiles distintos, tres maneras de entender el área, pero un mensaje único: nadie tiene el puesto asegurado.

Continuidad para los que respondieron

No todo es ruptura. Mancini mantiene su confianza en algunos nombres que ya habían asomado en los últimos amistosos y que han aprovechado bien sus oportunidades.

Honest Ahanor, defensor del Crystal Palace, vuelve a entrar en la convocatoria, consolidándose como opción real para el eje de la zaga. En ataque, Samuele Inacio, delantero del Borussia Dortmund, también repite presencia tras dejar buenas sensaciones en las últimas ventanas internacionales.

La mezcla es evidente: debutantes, jóvenes que ya han probado el escenario y veteranos que regresan. Una plantilla amplia, competitiva y con muchos puestos en disputa.

Regresos de peso y una ausencia esperada

Entre las 34 caras elegidas por Mancini destacan varias vueltas que cambian el paisaje de la selección. Nicolò Fagioli, centrocampista de la Fiorentina, y Nicolò Zaniolo, atacante del Udinese, regresan a una convocatoria de Italia por primera vez desde octubre de 2024. Dos nombres con talento de sobra para marcar diferencias, pero que habían quedado fuera del radar en los últimos tiempos.

Más llamativa aún es la reaparición de Rolando Mandragora. El centrocampista del Torino no vestía la camiseta azzurra desde marzo de 2021. Ahora, vuelve a escena en pleno rediseño del centro del campo, dispuesto a pelear por un lugar en la rotación.

En el capítulo de ausencias, la más significativa es la de Marco Palestra. El defensor del Chelsea se queda fuera, tal y como se intuía, al no haber disputado todavía un solo minuto esta temporada por una lesión que sigue lastrando su disponibilidad. Mancini no fuerza, espera, y deja claro que el rendimiento inmediato pesa más que el nombre.

Un calendario sin respiro

La concentración arrancará el lunes 21 de septiembre en Coverciano, el cuartel general histórico de la selección italiana. Ahí empezará a tomar forma el nuevo dibujo de Mancini, con cuatro partidos en quince días como banco de pruebas… y de exigencia real.

Tras el estreno ante Bélgica en Roma el 25 de septiembre, Italia viajará el 28 para medirse a Türkiye en el primer duelo directo con el equipo de Montella. Después llegará una de las grandes citas del parón: la visita a la Francia de Zinedine Zidane, el viernes 2 de octubre, un examen de alto nivel para medir el techo inmediato del proyecto.

El cierre de la ventana internacional será en casa, en el Stadio Dall’Ara de Bologna, el 5 de octubre, de nuevo frente a Türkiye. Mismo rival, distinto contexto, quizá otras urgencias.

Mancini ya ha puesto las cartas sobre la mesa. Ha elegido riesgo, juventud y competencia interna. Ahora la cuestión es sencilla y brutal a la vez: ¿está preparada esta nueva Italia para responder al ritmo feroz de la Nations League?