Ruben Amorim debuta en San Siro con un Milan sin Rafael Leao
Ruben Amorim pisa por primera vez el banquillo de San Siro en partido oficial este viernes por la noche. Lo hace con algo de viento a favor, un once prácticamente intocable y una ausencia que lo condiciona todo: Rafael Leao, fuera de la convocatoria y con su futuro todavía colgando del mercado.
El técnico portugués arrancó su etapa en la Serie A con el pie derecho: 1-2 en el campo del Torino, con el adolescente Alphadjo Cisse abriendo camino y Adrien Rabiot aportando el gol de la tranquilidad. Un debut serio, práctico, que ha convencido a Amorim de no tocar casi nada.
Al otro lado llega Venezia, recién ascendido y aún con la herida fresca del 0-2 encajado en casa frente a Lecce. El salto de categoría se notó, y ahora el examen sube varios niveles: San Siro, un Milan en crecimiento y un entrenador que no quiere sorpresas en su presentación ante la afición rossonera.
Amorim no toca lo que funciona
Los informes previos desde Italia apuntan a un mensaje claro: quien gana, repite. Sky Sport Italia adelanta que Milan mantendrá el mismo once que se impuso en Turín. Cisse, Goncalo Ramos y Ruben Loftus-Cheek volverán a formar la columna ofensiva en el 3-4-2-1 del portugués.
Christian Pulisic, en cambio, deberá seguir esperando su oportunidad desde el inicio. Amorim dejó caer en rueda de prensa que el estadounidense podría tener sus primeros minutos de la temporada saliendo desde el banquillo. Un arma reservada para agitar el partido si hace falta.
En el centro del campo, nombres pesados como Luka Modric, el propio Rabiot y Alexis Saelemaekers apuntan a estar en la lista de convocados y aprietan por un hueco en el once. Aun así, las sensaciones en Italia son nítidas: el técnico no quiere desmontar un bloque que ya le respondió en su estreno.
Un Milan sin Leao y con ruido de mercado
La gran sombra sobre la noche es la ausencia de Rafael Leao. El ex MVP de la Serie A no estará disponible y su nombre sigue girando alrededor del mercado, con Aston Villa y Galatasaray señalados como posibles destinos en estos últimos días de ventana estival.
Para Amorim, la ecuación es clara: preparar el partido sin su gran desequilibrante y sostener el plan con un frente ofensivo más coral. Cisse llega con la confianza por las nubes tras su gol en Turín, Ramos sigue siendo la referencia en el área y Loftus-Cheek aporta llegada y físico desde la mediapunta.
Venezia, pocas rotaciones y un apellido conocido
Venezia, pese al tropiezo ante Lecce, tampoco parece dispuesto a revolucionar su once. Los informes de la mañana insisten en la continuidad como receta: mismo sistema, mismo bloque, otra oportunidad para adaptarse al ritmo de la categoría.
Sobre el césped de San Siro habrá un apellido familiar para el fútbol italiano. Filip Stankovic, hijo del ex centrocampista de Inter Dejan Stankovic, será el guardián de la portería de Venezia. Una noche especial para él, en un estadio que tantas veces vio brillar a su padre… pero con la camiseta del eterno rival.
Alineaciones probables
Milan (3-4-2-1): Maignan; De Winter, Gila, Pavlovic; Chukwueze, Jashari, Musah, Estupinan; Loftus-Cheek, Cisse; Ramos.
Venezia (3-5-2): Stankovic; Schingtienne, Bella-Kotchap, Franjic; Hainaut, Perez, Busio, Basi, Correia; Yeboah, Adams.
El balón echará a rodar a las 19.45 (BST). Para Amorim es algo más que un simple segundo partido de liga: es la primera impresión en casa, el primer cara a cara con un San Siro que no perdona la tibieza. Y lo hará sin su estrella más ruidosa, con un once continuista y con una pregunta que sobrevuela el estadio: ¿será este Milan de Amorim tan sólido en casa como lo fue en su estreno lejos de ella?





