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Serdal Adalı aclara el fichaje de Mohamed Salah

En Estambul, la versión oficial ya está sobre la mesa. Serdal Adalı, presidente de Beşiktaş, ha decidido cortar de raíz uno de los culebrones del verano turco: la llegada de Mohamed Salah a Trabzonspor y el supuesto fracaso del club blanquinegro en la puja por el capitán de Egipto.

Según Adalı, no hubo puja. Ni carrera. Ni derrota.

“Nosotros no queríamos el fichaje de Mohamed Salah, y esto debe quedar claro para todos. No lo firmamos, pero no porque perdiéramos la operación o no pudiéramos traerlo, eso no es verdad”, declaró el dirigente a varios medios turcos, entre ellos el portal del canal A Spor.

La frase va directamente al corazón del relato que se había instalado en las últimas semanas: Beşiktaş como actor principal de la negociación, Trabzonspor como ganador del pulso. Adalı desmonta esa versión de forma frontal.

El malentendido con el técnico y la “historia torcida”

El presidente apuntó también a un origen muy concreto del ruido mediático: unas palabras de su entrenador, Onder.

“El entrenador explicó el asunto de forma clara y respetuosa cuando dijo: ‘En el momento actual’. Pero sus palabras se entendieron mal”, lamentó Adalı, que asegura que el contexto se manipuló.

La sensación en el club es que se construyó un relato paralelo. “Podríamos haber anunciado simplemente que nos habíamos retirado de las negociaciones, pero se presentó como si fuéramos parte de la operación y luego viniera otro club a arrebatarnos al jugador. Eso no es cierto y me molesta”, añadió.

Ahí, Adalı marca territorio. No acepta el papel de perdedor en un mercado que, según él, domina desde que asumió el cargo.

Nadie nos ha quitado un jugador: orgullo de despacho

Desde que tomó las riendas, el presidente defiende un dato que, para él, define su gestión: ningún objetivo se les ha escapado por culpa de un rival directo.

“Desde que asumí la responsabilidad, nadie ha podido arrebatarnos a ningún jugador que quisiéramos fichar. Nuestra relación con Trabzonspor también es buena, y algo así no podría pasar entre los dos clubes”, subrayó.

El mensaje es doble. Hacia fuera, para cortar la narrativa de derrota. Hacia dentro, para reafirmar el peso institucional de Beşiktaş en el mercado turco. Nada de guerras abiertas con Trabzonspor, nada de humillaciones públicas. Solo una versión: Salah nunca formó parte real del plan.

Adalı insiste en que el club se mueve con hoja de ruta definida. “Nuestros fichajes avanzan como los planificamos, y nuevos jugadores se unirán a partir de la próxima semana. Al final, lo que decidirá todo será lo que ocurra en el campo; el ruido de los traspasos solo dura unos días”.

El presidente baja así el volumen del debate y lo devuelve al césped. Pero antes tenía otro frente que cerrar.

El caso Trossard y la licencia: “Todo resuelto”

Mientras el nombre de Salah acaparaba titulares, otro asunto inquietaba a la afición de Beşiktaş: la situación administrativa de Leandro Trossard.

Adalı despejó dudas. “No hay ningún problema con la licencia de Trossard, el asunto se resolvió anoche y estamos esperando que lleguen los documentos desde Inglaterra. No estará listo para el primer partido, pero esperamos que pueda participar en el segundo”.

Una aclaración directa, sin rodeos. El belga no entra en la primera jornada, pero el club confía en tenerlo en el siguiente encuentro. Un matiz importante en un verano marcado por nombres propios y expectativas.

La mueca viral durante los cánticos por Salah

El presidente también tuvo que responder por algo tan poco tangible como una expresión facial. Durante la presentación de Trossard, parte de la grada coreó el nombre de Salah, y las cámaras se centraron en el rostro de Adalı. Las redes hicieron el resto.

“Todos hablaron de la expresión de mi cara, pero, sinceramente, en ese momento no escuché lo que los aficionados estaban cantando”, aseguró.

La escena, amplificada en bucle, alimentó la tesis de un presidente molesto por haber “perdido” al egipcio. Adalı niega tanto el gesto como el trasfondo. Y vuelve al punto de partida: Salah no estaba en la agenda real del club.

El papel del agente y un cierre contundente

El final de su intervención dejó poco margen para interpretaciones. Para Adalı, el desenlace era casi inevitable.

“Se dijo mucho a partir de mis expresiones faciales, como si hubiéramos perdido la operación, pero su traspaso no formaba parte de nuestros planes. El agente del jugador hizo cosas a las que no estábamos acostumbrados, y creo que al final todo salió como debía salir. Con el tiempo la imagen se aclarará y todos entenderán por qué este fichaje no se completó”.

Ahí se detiene. Sin dramatismos, pero con un mensaje firme: Beşiktaş no cayó derrotado en el caso Salah porque, según su presidente, jamás se sentó realmente a jugar esa partida.

El mercado turco seguirá girando alrededor de grandes nombres y operaciones ruidosas. La cuestión, para Beşiktaş, es otra: si ese discurso de control absoluto que defiende Adalı resistirá cuando la temporada comience a dictar sentencia en el marcador.