Tottenham se desata con goleada y debut de Savio
Tottenham Hotspur necesitaba una noche así. Tras la derrota reciente en la Premier League, el equipo de Roberto De Zerbi se sacudió las dudas con un contundente 5-1 ante Charlton Athletic, un repaso que le devuelve aire y confianza y lo mete con autoridad en la siguiente ronda.
Charlton, golpeado desde el inicio
El partido se torció muy pronto para el conjunto del Championship. En apenas un cuarto de hora, Charlton perdió por lesión a dos de sus defensas, Collins Sichenje y Billy Koumetio. Dos cambios obligados, dos golpes que condicionaron por completo el plan inicial.
Aun así, el marcador aguantó hasta casi el descanso. Tiernan Brooks sostuvo a los visitantes con una parada clave ante Archie Gray, pero la resistencia se rompió al minuto 41. Mikey Moore encontró un hueco donde no parecía haberlo: disparo potente, manos del portero superadas y 1-0. El muro se vino abajo.
La herida se abrió de inmediato. Antes de que el árbitro señalara el descanso, Dominic Solanke firmó el 2-0 con una definición limpia, de delantero que no perdona. En cuestión de minutos, Tottenham había pasado de la impaciencia al control absoluto.
Dominio total y balón parado
Tras el descanso, el guion no cambió. Tottenham jugó en campo rival, movió la pelota con comodidad y empujó a Charlton hacia su área. El 3-0 llegó como consecuencia lógica de esa superioridad.
Kevin Danso, recién ingresado, necesitó solo un toque para dejar su sello: cabezazo certero a la salida de una falta botada por Mateus Fernandes. Balón parado, ejecución perfecta y partido prácticamente sentenciado.
Charlton apenas encontraba oxígeno. Cada salida era sofocada, cada intento de contra, abortado. El encuentro se convirtió en un ejercicio de control de los locales, que ya empezaban a pensar más allá de la noche.
Savio irrumpe y enciende al estadio
Entonces apareció Savio. De Zerbi lo mandó al campo en el minuto 71 y el debut del brasileño se convirtió en el gran relato de la noche.
Solo tardó 11 minutos en marcar. Recorte hacia dentro, disparo raso y ajustado al palo, y el balón se coló pegado a la base de la portería. Gol de extremo puro, de jugador que entra y cambia el ritmo. El estadio lo entendió al instante.
Y no se quedó ahí. Tres minutos después, Savio volvió a encarar en el área, esta vez en una acción más enredada, casi sucia. Remate forzado, balón que se desvía en Ben Davies y termina dentro para el 5-0. El tanto se le apuntó al galés en propia puerta, pero la jugada llevó la firma del debutante. En apenas un cuarto de hora, Savio se ganó una ovación y, seguramente, más minutos en la agenda de su entrenador.
El consuelo de Charlton y el alivio de Tottenham
Charlton evitó la humillación total con un cabezazo de Lloyd Jones a la salida de un córner en el minuto 87. Un 5-1 que maquilla muy poco, pero al menos deja un pequeño consuelo para los visitantes tras una noche plagada de golpes.
Para Tottenham, en cambio, el resultado vale mucho más que el pase de ronda. Tras un inicio de campaña doméstica irregular y lleno de dudas, esta goleada ofrece a Roberto De Zerbi un punto de apoyo: juego fluido, pegada, un debutante encendido y la sensación de que el equipo empieza, por fin, a reconocerse.
Everton se pasea; Newcastle sufre pero gana
En otro escenario, Everton también aprovechó la jornada para mandar un mensaje. En Deepdale, el equipo de David Moyes arrolló 4-0 a Preston North End. Thierno Barry firmó un triplete brillante, dueño absoluto del área rival, mientras Brennan Johnson celebró su primer gol con el club.
La ventaja amplia permitió a Moyes rotar y dar descanso a varias piezas importantes en el tramo final. Noche tranquila, marcador cómodo y una figura clara: Barry, que se llevó el balón y los focos.
El cierre más dramático llegó con Newcastle United. En un duelo vibrante, los de casa se impusieron 3-2 a West Bromwich Albion. Bazoumana Toure abrió el camino y Harvey Barnes completó la faena con un doblete decisivo, suficiente para neutralizar el golpeo de falta de Isaac Price y un penalti tardío que encendió el final.
Cuando el empate parecía al caer, apareció Ewen Jaouen. El guardameta se lanzó en una estirada crucial para desviar un libre directo de Jayson Molumby y proteger la mínima ventaja. Una parada que vale tanto como un gol y que mantiene a Newcastle en carrera.
Tottenham respira, Everton se reafirma, Newcastle resiste. La pregunta ahora es quién de ellos sabrá transformar esta noche de copa en un verdadero punto de inflexión para su temporada.





